Discipulado
En los Evangelios el discipulado es un aprendizaje junto a Jesús: caminar detrás de él, permanecer en su palabra y dejarse transformar para luego enseñar a otros lo mismo.
Un llamado a seguir a una persona
El discipulado empieza con una invitación, no con un temario. Junto al mar de Galilea Jesús les dice a unos pescadores: «Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres» (Mateo 4:19). El verbo central es «venir», y la promesa es que él hará la obra. El discípulo es ante todo alguien que reorienta sus pasos detrás de un maestro, no alguien que domina por su cuenta un conjunto de datos.
La palabra «discípulo» significa aprendiz, y aquí el aprendizaje ocurre por cercanía. Los doce comen con Jesús, viajan con él, lo ven sanar y orar, y son enviados a intentar lo que han visto. La relación misma es el aula.
Como el llamado es personal, también tiene un costo. Seguirlo significó dejar las redes, la mesa de los tributos y las aldeas conocidas. Leer bien los Evangelios es notar de qué se desprende cada persona cuando Jesús dice: «Sígueme».
Negarse a sí mismo y la cruz
Jesús no oculta el precio: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame» (Lucas 9:23). Negarse no es despreciarse; es ceder a otro el voto decisivo. La cruz era un instrumento de ejecución, así que la imagen es directa: el antiguo gobierno de uno mismo se entrega a la muerte.
La frase siguiente convierte la pérdida en ganancia: quien pierda su vida por causa de Jesús, la salvará (Lucas 9:24). El discipulado cambia una vida pequeña y autoadministrada por otra más grande, sostenida por Dios. La cuenta solo cierra si Jesús es quien dice ser.
Conviene observar que Lucas añade «cada día». No se trata de un gesto heroico único, sino de una renuncia ordinaria y repetida, decidida en los asuntos comunes de una tarde.
Permanecer en su palabra y dar fruto
¿Qué distingue a una multitud curiosa de un verdadero discípulo? Jesús responde a algunos que recién habían creído: «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos» (Juan 8:31). La prueba no es el entusiasmo inicial, sino el permanecer firme en su enseñanza.
La imagen de la vid lo afina: «En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos» (Juan 15:8). El fruto es el resultado visible de una unión invisible. La rama no se esfuerza por producir; se mantiene unida y deja que la savia haga su trabajo.
Leídos juntos, los dos versículos muestran un orden: primero permanecer, luego el fruto, y el fruto confirma la permanencia. Esta semana, al leer los Evangelios, pregúntate cómo se ve «permanecer» un martes cualquiera, no solo en la cima de un monte.
Discípulos que hacen discípulos
El discipulado nunca termina en el individuo. El mandato final de Jesús envía a los once hacia afuera: «Id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mateo 28:19). El que aprendió ahora enseña; el que siguió ahora llama a otros a seguir.
La cadena es reproductiva por diseño. A los bautizados se les enseña a guardar todo lo que Jesús mandó, de modo que la siguiente generación recibe el mismo aprendizaje y no un resumen aguado.
Leer los Evangelios como discípulo es, entonces, leer con dos preguntas abiertas: ¿qué me está enseñando Jesús y a quién estoy aprendiendo a llevar conmigo? Ora esta semana por una persona concreta a quien puedas acompañar en la palabra.
Versículos
- 15Juan 18:15Leer en contexto
Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice;
- 20Juan 21:20Leer en contexto
Volviéndose Pedro, ve á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado á su pecho en la cena, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?
- 24Mateo 10:24Leer en contexto
El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
- 25Mateo 10:25Leer en contexto
Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?
- 42Mateo 10:42Leer en contexto
Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa.
- 57Mateo 27:57Leer en contexto
Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.
- 40Lucas 6:40Leer en contexto
El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto.
- 26Lucas 14:26Leer en contexto
Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo.
- 27Lucas 14:27Leer en contexto
Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
- 33Lucas 14:33Leer en contexto
Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo.
- 28Juan 9:28Leer en contexto
Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros discípulos de Moisés somos.
- 16Juan 18:16Leer en contexto
Mas Pedro estaba fuera á la puerta. Y salió aquel discípulo que era conocido del pontífice, y habló á la portera, y metió dentro á Pedro.
- 26Juan 19:26Leer en contexto
Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
- 27Juan 19:27Leer en contexto
Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo.
- 10Hechos 9:10Leer en contexto
Había entonces un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
- 26Hechos 9:26Leer en contexto
Y como vino á Jerusalem, tentaba de juntarse con los discípulos; mas todos tenían miedo de él, no creyendo que era discípulo.
- 1Hechos 16:1Leer en contexto
DESPUÉS llegó á Derbe, y á Listra: y he aquí, estaba allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego.
- 16Hechos 21:16Leer en contexto
Y vinieron también con nosotros de Cesarea algunos de los discípulos, trayendo consigo á un Mnasón, Cyprio, discípulo antiguo, con el cual posásemos.
- 35Mateo 26:35Leer en contexto
Dícele Pedro: Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
- 15Marcos 2:15Leer en contexto
Y aconteció que estando Jesús á la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también á la mesa juntamente con Jesús y con sus discípulos: porque había muchos, y le habían seguido.
- 13Marcos 14:13Leer en contexto
Y envía dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle;
- 36Hechos 9:36Leer en contexto
Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía.
- 30Hechos 17:30Leer en contexto
Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan:
- 10Mateo 3:10Leer en contexto
Ahora, ya también la segur está puesta á la raíz de los árboles; y todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
- 16Marcos 2:16Leer en contexto
Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y con los pecadores?
- 18Marcos 2:18Leer en contexto
Y los discípulos de Juan, y de los Fariseos ayunaban; y vienen, y le dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?
- 23Marcos 2:23Leer en contexto
Y aconteció que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas.
- 7Marcos 3:7Leer en contexto
Mas Jesús se apartó á la mar con sus discípulos: y le siguió gran multitud de Galilea, y de Judea,
- 30Lucas 5:30Leer en contexto
Y los escribas y los Fariseos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?
- 33Lucas 5:33Leer en contexto
Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariseos, y tus discípulos comen y beben?
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