RV1909
1 Reyes 8
Lee primero el capítulo completo. Usa los enlaces de abajo para seguir dentro del libro y hacia páginas editoriales relacionadas.
- 1
ENTONCES juntó Salomón los ancianos de Israel, y á todas las cabezas de las tribus, y á los príncipes de las familias de los hijos de Israel, al rey Salomón en Jerusalem para traer el arca del pacto de Jehová de la ciudad de David, que es Sión.
- 2
Y se juntaron al rey Salomón todos los varones de Israel en el mes de Ethanim, que es el mes séptimo, en el día solemne.
- 3
Y vinieron todos los ancianos de Israel, y los sacerdotes tomaron el arca.
- 4
Y llevaron el arca de Jehová, y el tabernáculo del testimonio, y todos los vasos sagrados que estaban en el tabernáculo; los cuales llevaban los sacerdotes y Levitas.
- 5
Y el rey Salomón, y toda la congregación de Israel que á él se había juntado, estaban con él delante del arca, sacrificando ovejas y bueyes, que por la multitud no se podían contar ni numerar.
- 6
Y los sacerdotes metieron el arca del pacto de Jehová en su lugar, en el oráculo de la casa, en el lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines.
- 7
Porque los querubines tenían extendidas las alas sobre el lugar del arca, y así cubrían los querubines el arca y sus varas por encima.
- 8
E hicieron salir las varas; que las cabezas de las varas se dejaban ver desde el santuario delante del oráculo, mas no se veían desde afuera: y así se quedaron hasta hoy.
- 9
En el arca ninguna cosa había más de las dos tablas de piedra que había allí puesto Moisés en Horeb, donde Jehová hizo la alianza con los hijos de Israel, cuando salieron de la tierra de Egipto.
- 10
Y como los sacerdotes salieron del santuario, la nube hinchió la casa de Jehová.
- 11
Y los sacerdotes no pudieron estar para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová.
- 12
Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
- 13
Yo he edificado casa por morada para ti, asiento en que tú habites para siempre.
- 14
Y volviendo el rey su rostro, bendijo á toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba en pie.
- 15
Y dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que habló de su boca á David mi padre, y con su mano lo ha cumplido, diciendo:
- 16
Desde el día que saqué mi pueblo Israel de Egipto, no he escogido ciudad de todas las tribus de Israel para edificar casa en la cual estuviese mi nombre, aunque escogí á David para que presidiese en mi pueblo Israel.
- 17
Y David mi padre tuvo en el corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
- 18
Mas Jehová dijo á David mi padre: Cuanto á haber tú tenido en el corazón edificar casa á mi nombre, bien has hecho en tener tal voluntad;
- 19
Empero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa á mi nombre.
- 20
Y Jehová ha verificado su palabra que había dicho; que me he levantado yo en lugar de David mi padre, y heme sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado la casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
- 21
Y he puesto en ella lugar para el arca, en la cual está el pacto de Jehová, que él hizo con nuestros padres cuando los sacó de la tierra de Egipto.
- 22
Púsose luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo,
- 23
Dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia á tus siervos, los que andan delante de ti de todo su corazón;
- 24
Que has guardado á tu siervo David mi padre lo que le dijiste: dijístelo con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como aparece este día.
- 25
Ahora pues, Jehová Dios de Israel, cumple á tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No faltará varón de ti delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, que anden delante de mí como tú has delante de mí andado.
- 26
Ahora pues, oh Dios de Israel, verifíquese tu palabra que dijiste á tu siervo David mi padre.
- 27
Empero ¿es verdad que Dios haya de morar sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener: ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?
- 28
Con todo, tú atenderás á la oración de tu siervo, y á su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo propicio el clamor y oración que tu siervo hace hoy delante de ti:
- 29
Que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo hará en este lugar.
- 30
Oye pues la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oraren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu habitación, desde los cielos: que oigas y perdones.
- 31
Cuando alguno hubiere pecado contra su prójimo, y le tomaren juramento haciéndole jurar, y viniere el juramento delante de tu altar en esta casa;
- 32
Tú oirás desde el cielo, y obrarás, y juzgarás á tus siervos, condenando al impío, tornando su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo para darle conforme á su justicia.
- 33
Cuando tu pueblo Israel hubiere caído delante de sus enemigos, por haber pecado contra ti, y á ti se volvieren, y confesaren tu nombre, y oraren, y te rogaren y suplicaren en esta casa;
- 34
Oyelos tú en los cielos, y perdona el pecado de tu pueblo Israel, y vuélvelos á la tierra que diste á sus padres.
- 35
Cuando el cielo se cerrare, y no lloviere, por haber ellos pecado contra ti, y te rogaren en este lugar, y confesaren tu nombre, y se volvieren del pecado, cuando los hubieres afligido;
- 36
Tú oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, enseñándoles el buen camino en que anden; y darás lluvias sobre tu tierra, la cual diste á tu pueblo por heredad.
- 37
Cuando en la tierra hubiere hambre, ó pestilencia, ó tizoncillo, ó niebla, ó langosta, ó pulgón: si sus enemigos los tuvieren cercados en la tierra de su domicilio; cualquiera plaga ó enfermedad que sea;
- 38
Toda oración y toda súplica que hiciere cualquier hombre, ó todo tu pueblo Israel, cuando cualquiera sintiere la plaga de su corazón, y extendiere sus manos á esta casa;
- 39
Tú oirás en los cielos, en la habitación de tu morada, y perdonarás, y obrarás, y darás á cada uno conforme á sus caminos, cuyo corazón tú conoces; (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres;)
- 40
Para que te teman todos los días que vivieren sobre la haz de la tierra que tú diste á nuestros padres.
- 41
Asimismo el extranjero, que no es de tu pueblo Israel, que hubiere venido de lejanas tierras á causa de tu nombre,
- 42
(Porque oirán de tu grande nombre, y de tu mano fuerte, y de tu brazo extendido;) y viniere á orar á esta casa;
- 43
Tú oirás en los cielos, en la habitación de tu morada, y harás conforme á todo aquello por lo cual el extranjero hubiere á ti clamado: para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman, como tu pueblo Israel, y entiendan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo edifiqué.
- 44
Si tu pueblo saliere en batalla contra sus enemigos por el camino que tú los enviares, y oraren á Jehová hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que yo edifiqué á tu nombre,
- 45
Tú oirás en los cielos su oración y su súplica, y les harás derecho.
- 46
Si hubieren pecado contra ti, (porque no hay hombre que no peque) y tú estuvieres airado contra ellos, y los entregares delante del enemigo, para que los cautiven y lleven á tierra enemiga, sea lejos ó cerca,
- 47
Y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren cautivos; si se convirtieren, y oraren á ti en la tierra de los que los cautivaron, y dijeren: Pecamos, hemos hecho lo malo, hemos cometido impiedad;
- 48
Y si se convirtieren á ti de todo su corazón y de toda su alma, en la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado cautivos, y oraren á ti hacia su tierra, que tú diste á sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste y la casa que yo he edificado á tu nombre;
- 49
Tú oirás en los cielos, en la habitación de tu morada, su oración y su súplica, y les harás derecho;
- 50
Y perdonarás á tu pueblo que había pecado contra ti, y todas sus infracciones con que se habrán contra ti rebelado; y harás que hayan de ellos misericordia los que los hubieren llevado cautivos:
- 51
Porque ellos son tu pueblo y tu heredad, que tú sacaste de Egipto, de en medio del horno de hierro.
- 52
Que tus ojos estén abiertos á la oración de tu siervo, y á la plegaria de tu pueblo Israel, para oirlos en todo aquello por lo que te invocaren:
- 53
Pues que tú los apartaste para ti por tu heredad de todos los pueblos de la tierra, como lo dijiste por mano de Moisés tu siervo, cuando sacaste á nuestros padres de Egipto, oh Señor Jehová.
- 54
Y fué, que como acabó Salomón de hacer á Jehová toda esta oración y súplica, levantóse de estar de rodillas delante del altar de Jehová con sus manos extendidas al cielo;
- 55
Y puesto en pie, bendijo á toda la congregación de Israel, diciendo en voz alta:
- 56
Bendito sea Jehová, que ha dado reposo á su pueblo Israel, conforme á todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.
- 57
Sea con nosotros Jehová nuestro Dios, como fué con nuestros padres; y no nos desampare, ni nos deje;
- 58
Incline nuestro corazón hacia sí, para que andemos en todos sus caminos, y guardemos sus mandamientos y sus estatutos y sus derechos, los cuales mandó á nuestros padres.
- 59
Y que estas mis palabras con que he orado delante de Jehová, estén cerca de Jehová nuestro Dios de día y de noche, para que él proteja la causa de su siervo, y de su pueblo Israel, cada cosa en su tiempo;
- 60
A fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro.
- 61
Sea pues perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos, y guardando sus mandamientos, como el día de hoy.
- 62
Entonces el rey, y todo Israel con él, sacrificaron víctimas delante de Jehová.
- 63
Y sacrificó Salomón por sacrificios pacíficos, los cuales ofreció á Jehová, veinte y dos mil bueyes, y ciento veinte mil ovejas. Así dedicaron el rey y todos los hijos de Israel la casa de Jehová.
- 64
Aquel mismo día santificó el rey el medio del atrio que estaba delante de la casa de Jehová: porque ofreció allí los holocaustos, y los presentes, y los sebos de los pacíficos; por cuanto el altar de bronce que estaba delante de Jehová era pequeño, y no cupieran en él los holocaustos, y los presentes, y los sebos de los pacíficos.
- 65
En aquel tiempo Salomón hizo fiesta, y con él todo Israel, una grande congregación, desde como entran en Hamath hasta el río de Egipto, delante de Jehová nuestro Dios, por siete días y otros siete días, esto es, por catorce días.
- 66
Y el octavo día despidió al pueblo: y ellos bendiciendo al rey, se fueron á sus estancias alegres y gozosos de corazón por todos los beneficios que Jehová había hecho á David su siervo, y á su pueblo Israel.
- 1
Então Salomão reuniu os anciãos de Israel com todos os chefes das tribos, os príncipes das famílias dos pais dos filhos de Israel, ao rei Salomão em Jerusalém, para trazer a arca da aliança de Iavé para fora da cidade de Davi, que é Sião.
- 2
Todos os homens de Israel se reuniram ao rei Salomão na festa no mês de Ethanim, que é o sétimo mês.
- 3
Todos os anciãos de Israel vieram, e os sacerdotes pegaram a arca.
- 4
Eles trouxeram a arca de Yahweh, a Tenda da Reunião e todos os vasos sagrados que estavam na Tenda. Os sacerdotes e os levitas os trouxeram para cima.
- 5
O rei Salomão e toda a congregação de Israel, que estavam reunidos com ele, estavam com ele diante da arca, sacrificando ovelhas e gado que não podiam ser contados ou numerados por multidão.
- 6
Os sacerdotes trouxeram a arca da aliança de Iavé para seu lugar, para o santuário interior da casa, para o lugar santíssimo, mesmo sob as asas dos querubins.
- 7
Pois os querubins estenderam suas asas sobre o lugar da arca, e os querubins cobriram a arca e seus postes acima.
- 8
Os postes eram tão longos que as extremidades dos postes eram vistas do lugar sagrado antes do santuário interior, mas não eram vistas do lado de fora. Eles estão lá até hoje.
- 9
Não havia nada na arca, exceto as duas tábuas de pedra que Moisés colocou lá em Horeb, quando Javé fez um pacto com os filhos de Israel, quando eles saíram da terra do Egito.
- 10
Quando os sacerdotes saíram do lugar santo, aconteceu que a nuvem encheu a casa de Iavé,
- 11
para que os sacerdotes não suportassem ministrar por causa da nuvem; pois a glória de Iavé encheu a casa de Iavé.
- 12
Então Salomão disse: “Yahweh disse que iria habitar na escuridão espessa”.
- 13
I certamente construíram para você uma casa de morada, um lugar para você morar para sempre”.
- 14
O rei virou seu rosto e abençoou toda a assembléia de Israel; e toda a assembléia de Israel ficou de pé.
- 15
Ele disse: “Bendito seja Javé, o Deus de Israel, que falou com sua boca a Davi, seu pai, e cumpriu com sua mão, dizendo:
- 16
'Desde o dia em que tirei meu povo Israel do Egito, não escolhi nenhuma cidade de todas as tribos de Israel para construir uma casa, para que meu nome pudesse estar lá; mas escolhi Davi para estar acima de meu povo Israel'.
- 17
“Agora estava no coração de David meu pai construir uma casa para o nome de Iavé, o Deus de Israel.
- 18
Mas Javé disse a David, meu pai: “Enquanto estava em seu coração construir uma casa para o meu nome, você fez bem que estava em seu coração”.
- 19
No entanto, não construirás a casa; mas teu filho, que sairá do teu corpo, construirá a casa em meu nome”.
- 20
Javé estabeleceu sua palavra que falou; pois me levantei no lugar de Davi, meu pai, e me sento no trono de Israel, como Javé prometeu, e construí a casa para o nome de Javé, o Deus de Israel.
- 21
Aí estabeleci um lugar para a arca, na qual está o pacto de Iavé, que ele fez com nossos pais quando os tirou da terra do Egito”.
- 22
Salomão apresentou-se diante do altar de Javé na presença de toda a assembléia de Israel, e estendeu suas mãos para o céu;
- 23
e disse: “Javé, o Deus de Israel, não há Deus como tu, no céu em cima, nem na terra em baixo; que mantém aliança e bondade amorosa com teus servos que caminham diante de ti de todo o coração;
- 24
que manteve com teu servo Davi, meu pai, o que lhe prometeste. Sim, falou com a boca e a cumpriu com a mão, como é hoje.
- 25
Agora, portanto, que Javé, o Deus de Israel, cumpra com seu servo Davi, meu pai, o que lhe prometeu, dizendo: “Não faltará de você um homem à minha vista para sentar-se no trono de Israel, se apenas seus filhos tomarem cuidado no seu caminho, para caminharem diante de mim como você caminhou diante de mim”.
- 26
“Agora, portanto, Deus de Israel, por favor, permita que sua palavra seja verificada, a qual você falou com seu servo David, meu pai.
- 27
Mas será que Deus habitará sobre a terra? Eis que o céu e o céu dos céus não te podem conter; quanto menos esta casa que eu construí!
- 28
Mas respeita a oração de teu servo e sua súplica, Javé meu Deus, para ouvir o grito e a oração que teu servo faz hoje diante de ti;
- 29
para que teus olhos estejam abertos para esta casa noite e dia, mesmo para o lugar do qual disseste: “Meu nome estará ali;” para ouvir a oração que teu servo faz para este lugar.
- 30
Ouça a súplica de seu servo, e de seu povo Israel, quando rezarem em direção a este lugar. Sim, ouça no céu, seu lugar de morada; e quando ouvir, perdoe.
- 31
“Se um homem pecar contra seu próximo, e lhe for feito um juramento para fazê-lo jurar, e ele vier e jurar diante de seu altar nesta casa,
- 32
então ouça no céu, e aja, e julgue seus servos, condenando os ímpios, para trazer seu caminho sobre sua própria cabeça, e justificando os justos, para dar-lhe de acordo com sua justiça.
- 33
“Quando seu povo Israel for atingido diante do inimigo por ter pecado contra você, se eles se voltarem novamente para você e confessarem seu nome, e orarem e fizerem súplicas a você nesta casa,
- 34
então ouça no céu, e perdoe o pecado de seu povo Israel, e os traga novamente para a terra que você deu a seus pais.
- 35
“Quando o céu estiver fechado e não houver chuva porque eles pecaram contra você, se orarem para este lugar e confessarem seu nome, e se voltarem do pecado deles quando você os afligir,
- 36
então ouça no céu, e perdoe o pecado de seus servos, e de seu povo Israel, quando você lhes ensinar o bom caminho em que devem andar; e envie chuva em sua terra que você deu ao seu povo por herança.
- 37
“Se houver fome na terra, se houver peste, se houver ferrugem, míldio, gafanhoto ou lagarta; se seu inimigo os sitiar na terra de suas cidades, qualquer que seja a praga, qualquer que seja a doença,
- 38
qualquer que seja a oração e súplica feita por qualquer homem, ou por todo seu povo Israel, que conhecerá cada um a praga de seu próprio coração, e estenderá suas mãos para esta casa,
- 39
então ouça no céu, sua morada, e perdoe, e aja, e dê a cada homem de acordo com todos os seus caminhos, cujo coração você conhece (para você, até mesmo você só, conhece o coração de todos os filhos dos homens);
- 40
para que eles possam temer-te todos os dias que viverem na terra que deste a nossos pais.
- 41
“ Além disso, em relação ao estrangeiro, que não é do seu povo Israel, quando ele sair de um país distante por causa do seu nome
- 42
(pois eles ouvirão do seu grande nome e da sua mão poderosa e do seu braço estendido), quando ele vier e rezar para esta casa,
- 43
ouça no céu, seu lugar de residência, e faça de acordo com tudo o que o estrangeiro chamar por você; para que todos os povos da terra saibam seu nome, para temê-lo, assim como seu povo Israel, e para que saibam que esta casa que construí é chamada pelo seu nome.
- 44
“Se seu povo sair para lutar contra seu inimigo, por qualquer caminho que você os envie, e eles rezarem a Javé para a cidade que você escolheu, e para a casa que eu construí para seu nome,
- 45
então ouça no céu sua oração e sua súplica, e mantenha sua causa.
- 46
se pecarem contra ti (pois não há homem que não peque), e tu te indignares com eles e os entregares ao inimigo, para que os levem cativos para a terra do inimigo, longe ou perto;
- 47
yet se eles se arrependerem na terra onde são levados cativos, e se voltarem novamente, e te suplicarem na terra daqueles que os levaram cativos, dizendo: 'Nós pecamos e fizemos perversamente'; procedemos perversamente',
- 48
se eles voltarem a ti de todo o coração e com toda a alma na terra dos seus inimigos que os levaram cativos, e rezarem a ti para a terra deles que deste a seus pais, a cidade que escolheste e a casa que construí para o teu nome,
- 49
então ouve a oração deles e a súplica deles no céu, tua morada, e mantém a causa deles;
- 50
e perdoa teu povo que pecou contra ti, e todas as suas transgressões em que transgrediram contra ti; e dá-lhes compaixão diante daqueles que os levaram cativos, para que tenham compaixão deles
- 51
(pois eles são teu povo e tua herança, que tiraste do Egito, do meio do forno de ferro);
- 52
para que teus olhos estejam abertos à súplica de teu servo e à súplica de teu povo Israel, para escutá-los sempre que clamarem a ti.
- 53
para que os separeis de todos os povos da terra para serem vossa herança, como falastes por Moisés vosso servo, quando trouxestes nossos pais para fora do Egito, Senhor Javé”.
- 54
Foi assim que, quando Salomão terminou de rezar toda esta oração e súplica a Javé, ele se levantou de diante do altar de Javé, de joelhos com as mãos estendidas para o céu.
- 55
Ele se levantou e abençoou toda a assembléia de Israel com uma voz alta, dizendo:
- 56
“Bendito seja Javé, que deu descanso a seu povo Israel, de acordo com tudo o que ele prometeu. Não faltou uma palavra de toda sua boa promessa, que ele prometeu por Moisés, seu servo.
- 57
Que Javé, nosso Deus, esteja conosco como estava com nossos pais. Que ele não nos deixe ou nos abandone,
- 58
para que ele incline nossos corações para ele, para caminhar em todos os seus caminhos, e para guardar seus mandamentos, seus estatutos e suas ordenanças, que ele ordenou a nossos pais.
- 59
Que estas minhas palavras, com as quais fiz súplicas diante de Javé, estejam perto de Javé nosso Deus dia e noite, para que ele possa manter a causa de seu servo e a causa de seu povo Israel, como todo dia exige;
- 60
para que todos os povos da terra saibam que o próprio Javé é Deus. Não há mais ninguém.
- 61
“Que seu coração seja, portanto, perfeito com Javé nosso Deus, para andar em seus estatutos e guardar seus mandamentos, como é hoje”.
- 62
O rei, e todo Israel com ele, ofereceram sacrifício diante de Iavé.
- 63
Salomão ofereceu pelo sacrifício de ofertas de paz, que ele ofereceu a Iavé, vinte e duas mil cabeças de gado e cento e vinte mil ovelhas. Assim, o rei e todos os filhos de Israel dedicaram a casa de Iavé.
- 64
No mesmo dia o rei tornou sagrado o meio da corte que estava diante da casa de Iavé; pois ali ele ofereceu o holocausto, a oferta de refeição e a gordura das ofertas pacíficas, porque o altar de bronze que estava diante de Iavé era muito pequeno para receber o holocausto, a oferta de refeição e a gordura das ofertas pacíficas.
- 65
Então Salomão realizou a festa naquela época, e todo Israel com ele, uma grande assembléia, desde a entrada de Hamath até o riacho do Egito, diante de Iavé nosso Deus, sete dias e mais sete dias, mesmo catorze dias.
- 66
No oitavo dia ele mandou o povo embora; e eles abençoaram o rei, e foram para suas tendas alegres e alegres em seus corações por toda a bondade que Javé havia mostrado a Davi, seu servo, e a Israel, seu povo.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/1-reyes/8/16-18
O usa el Generador de enlaces.