RV1909
2 Reyes 4
Aquí se agrupan cuatro milagros de Eliseo, todos sobre la escasez vuelta suficiencia. La única vasija de aceite de una viuda llena todos los recipientes prestados hasta que se acaban; a una sunamita acomodada, que le construyó un aposento en la azotea, se le promete el hijo que nunca pidió. Luego ese hijo muere de un dolor de cabeza repentino en el campo. Observa la negativa de la sunamita a aceptarlo: cabalga hasta el Carmelo y no deja a Eliseo hasta que el niño vuelve a respirar.
- 1
UNA mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó á Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová: y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.
- 2
Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite.
- 3
Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos tus vecinos, vasos vacíos, no pocos.
- 4
Entra luego, y cierra la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte.
- 5
Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos , y ella echaba del aceite .
- 6
Y como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó el aceite.
- 7
Vino ella luego, y contólo al varón de Dios, el cual dijo: Ve, y vende el aceite, y paga á tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quedare.
- 8
Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan.
- 9
Y ella dijo á su marido: He aquí ahora, yo entiendo que éste que siempre pasa por nuestra casa, es varón de Dios santo.
- 10
Yo te ruego que hagas una pequeña cámara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere á nosotros, se recoja en ella.
- 11
Y aconteció que un día vino él por allí, y recogióse en aquella cámara, y durmió en ella.
- 12
Entonces dijo á Giezi su criado: Llama á esta Sunamita. Y como él la llamó, pareció ella delante de él.
- 13
Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.
- 14
Y él dijo: ¿Qué pues haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí ella no tiene hijo, y su marido es viejo.
- 15
Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró á la puerta.
- 16
Y él le dijo: A este tiempo según el tiempo de la vida, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.
- 17
Mas la mujer concibió, y parió un hijo á aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el tiempo de la vida.
- 18
Y como el niño fué grande, aconteció que un día salió á su padre, á los segadores.
- 19
Y dijo á su padre: ¡Mi cabeza, mi cabeza! Y él dijo á un criado: Llévalo á su madre.
- 20
Y habiéndole él tomado, y traídolo á su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta medio día, y murióse.
- 21
Ella entonces subió, y púsolo sobre la cama del varón de Dios, y cerrándole la puerta , salióse.
- 22
Llamando luego á su marido, díjole: Ruégote que envíes conmigo á alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y vuelva.
- 23
Y él dijo: ¿Para qué has de ir á él hoy? No es nueva luna, ni sábado. Y ella respondió: Paz.
- 24
Después hizo enalbardar una borrica, y dijo al mozo: Guía y anda; y no me hagas detener para que suba, sino cuando yo te lo dijere.
- 25
Partióse pues, y vino al varón de Dios al monte del Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vió de lejos, dijo á su criado Giezi: He aquí la Sunamita:
- 26
Ruégote que vayas ahora corriendo á recibirla, y dile: ¿Tienes paz? ¿y tu marido, y tu hijo? Y ella dijo: Paz.
- 27
Y luego que llegó al varón de Dios en el monte, asió de sus pies. Y llegóse Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo , y no me lo ha revelado.
- 28
Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo á mi señor? ¿No dije yo, que no me burlases?
- 29
Entonces dijo él á Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño.
- 30
Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
- 31
El entonces se levantó, y siguióla. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, mas ni tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar á Eliseo; y declaróselo, diciendo: El mozo no despierta.
- 32
Y venido Eliseo á la casa, he aquí el niño que estaba tendido muerto sobre su cama.
- 33
Entrando él entonces, cerró la puerta sobre ambos, y oró á Jehová.
- 34
Después subió, y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven.
- 35
Volviéndose luego, paseóse por la casa á una parte y á otra, y después subió, y tendióse sobre él; y el joven estornudó siete veces, y abrió sus ojos.
- 36
Entonces llamó él á Giezi, y díjole: Llama á esta Sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.
- 37
Y así que ella entró, echóse á sus pies, é inclinóse á tierra: después tomó su hijo, y salióse.
- 38
Y Eliseo se volvió á Gilgal. Había entonces grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo á su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas.
- 39
Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era .
- 40
Echóse después para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡Varón de Dios, la muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.
- 41
El entonces dijo: Traed harina. Y esparcióla en la olla, y dijo: Echa de comer á la gente. Y no hubo más mal en la olla.
- 42
Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da á la gente para que coman.
- 43
Y respondió su sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Mas él tornó á decir: Da á la gente para que coman, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará.
- 44
Entonces él lo puso delante de ellos, y comieron, y sobróles, conforme á la palabra de Jehová.
- 1
Certa mulher, das esposas dos filhos dos profetas, clamou a Eliseu, dizendo: “Seu servo, meu marido, morreu. Você sabe que o seu servo temia ao SENHOR. Agora o credor veio para levar meus dois filhos para serem escravos.”
- 2
Eliseu lhe disse: “O que devo fazer por você? Diga-me, o que você tem em casa?” Ela disse: “Sua serva não tem nada em casa, exceto uma botija de azeite.”
- 3
Então ele disse: “Vá, peça vasilhas vazias emprestadas a todos os seus vizinhos. Não peça apenas algumas vasilhas.
- 4
Entre e feche a porta atrás de você e de seus filhos, e derrame o azeite em todas essas vasilhas; e separe as que estiverem cheias.”
- 5
Então ela o deixou, e fechou a porta atrás de si e de seus filhos. Eles lhe traziam as vasilhas, e ela derramava o azeite.
- 6
Quando as vasilhas ficaram cheias, ela disse a seu filho: “Traga-me outra vasilha.” Ele lhe disse: “Não há mais nenhuma vasilha.” Então o azeite parou de fluir.
- 7
Então ela veio e contou ao homem de Deus. Ele disse: “Vá, venda o azeite e pague a sua dívida; e você e seus filhos vivam do que sobrar.”
- 8
Certo dia, Eliseu foi a Suném, onde havia uma mulher importante; e ela o convenceu a comer pão. E assim foi que, sempre que ele passava por lá, entrava ali para comer pão.
- 9
Ela disse a seu marido: “Veja bem, eu percebo que este que passa por nós continuamente é um santo homem de Deus.
- 10
Por favor, vamos fazer um pequeno quarto no terraço. Vamos colocar ali uma cama, uma mesa, uma cadeira e um candelabro para ele. Quando ele vier a nós, poderá ficar lá.”
- 11
Certo dia ele chegou lá, foi para o quarto e deitou-se ali.
- 12
Ele disse a Geazi, seu servo: “Chame esta sunamita.” Quando ele a chamou, ela se apresentou diante dele.
- 13
Ele lhe disse: “Diga a ela agora: ‘Eis que você tem cuidado de nós com todo esse zelo. O que se pode fazer por você? Você gostaria que se falasse em seu favor ao rei, ou ao comandante do exército?’” Ela respondeu: “Eu habito no meio do meu próprio povo.”
- 14
Ele disse: “O que, então, se deve fazer por ela?” Geazi respondeu: “Certamente ela não tem filho, e seu marido é idoso.”
- 15
Ele disse: “Chame-a.” Quando ele a chamou, ela ficou à porta.
- 16
Ele disse: “Nesta mesma época, no ano que vem, você abraçará um filho.” Ela disse: “Não, meu senhor, homem de Deus, não minta para a sua serva.”
- 17
A mulher concebeu e deu à luz um filho naquela mesma época, quando o tempo se completou, como Eliseu lhe havia dito.
- 18
Quando o menino cresceu, certo dia ele saiu para encontrar seu pai com os ceifeiros.
- 19
Ele disse a seu pai: “Minha cabeça! Minha cabeça!” Ele disse a seu servo: “Leve-o para a mãe dele.”
- 20
Quando ele o pegou e o levou à sua mãe, o menino ficou sentado nos joelhos dela até o meio-dia, e então morreu.
- 21
Ela subiu, deitou-o na cama do homem de Deus, fechou a porta sobre ele, e saiu.
- 22
Ela chamou seu marido e disse: “Por favor, mande-me um dos servos e um dos jumentos, para que eu possa correr até o homem de Deus e voltar.”
- 23
Ele disse: “Por que você quer ir a ele hoje? Não é lua nova nem sábado.” Ela disse: “Tudo ficará bem.”
- 24
Então ela selou um jumento e disse a seu servo: “Guie e siga em frente! Não diminua o passo por minha causa, a menos que eu lhe peça.”
- 25
Assim ela foi, e chegou ao homem de Deus no Monte Carmelo. Quando o homem de Deus a viu de longe, disse a Geazi, seu servo: “Eis ali a sunamita.
- 26
Por favor, corra agora ao encontro dela e pergunte-lhe: ‘Vai tudo bem com você? Vai tudo bem com seu marido? Vai tudo bem com o menino?’” Ela respondeu: “Tudo vai bem.”
- 27
Quando ela chegou ao homem de Deus no monte, agarrou-se aos seus pés. Geazi se aproximou para afastá-la; mas o homem de Deus disse: “Deixe-a em paz, pois a sua alma está angustiada dentro dela; e o SENHOR escondeu isso de mim, e não me contou.”
- 28
Então ela disse: “Acaso eu lhe pedi um filho, meu senhor? Eu não disse: ‘Não me engane’?”
- 29
Então ele disse a Geazi: “Prenda a sua capa no cinto, pegue o meu cajado na mão e siga o seu caminho. Se você encontrar alguém, não o cumprimente; e se alguém o cumprimentar, não lhe responda. Então coloque o meu cajado sobre o rosto do menino.”
- 30
A mãe do menino disse: “Tão certo como vive o SENHOR, e como vive a sua alma, eu não o deixarei.” Então ele se levantou e a seguiu.
- 31
Geazi foi adiante deles e colocou o cajado sobre o rosto do menino; mas não houve voz nem sinal de audição. Portanto, ele voltou para encontrá-lo e lhe disse: “O menino não despertou.”
- 32
Quando Eliseu entrou na casa, eis que o menino estava morto, deitado em sua cama.
- 33
Ele entrou, portanto, fechou a porta atrás de ambos, e orou ao SENHOR.
- 34
Ele subiu e deitou-se sobre o menino, e colocou sua boca sobre a boca dele, seus olhos sobre os olhos dele, e suas mãos sobre as mãos dele. Ele se esticou sobre ele; e a carne do menino aqueceu.
- 35
Então ele voltou, andou pela casa de um lado para o outro, depois subiu e esticou-se sobre ele. Então o menino espirrou sete vezes, e o menino abriu os olhos.
- 36
Ele chamou Geazi e disse: “Chame esta sunamita!” Então ele a chamou. Quando ela entrou onde ele estava, ele disse: “Pegue o seu filho.”
- 37
Então ela entrou, caiu aos seus pés e curvou-se até o chão; depois pegou o seu filho e saiu.
- 38
Eliseu voltou a Gilgal. Havia fome na terra; e os filhos dos profetas estavam sentados diante dele; e ele disse a seu servo: “Pegue a panela grande e faça um ensopado para os filhos dos profetas.”
- 39
Um deles saiu ao campo para colher ervas, encontrou uma trepadeira silvestre, encheu a sua capa com frutos silvestres, e veio e os cortou na panela do ensopado; pois eles não os conheciam.
- 40
Então eles serviram para os homens comerem. Enquanto comiam um pouco do ensopado, eles clamaram e disseram: “Homem de Deus, há morte na panela!” E eles não puderam comer.
- 41
Mas ele disse: “Então tragam farinha.” Ele a jogou na panela; e disse: “Sirva ao povo, para que comam.” E não havia mais nada prejudicial na panela.
- 42
Um homem de Baal-Salisa chegou, e trouxe ao homem de Deus pães das primícias: vinte pães de cevada e espigas frescas de grãos em seu alforje. Eliseu disse: “Dê ao povo, para que comam.”
- 43
Seu servo disse: “O quê? Devo colocar isso diante de cem homens?” Mas ele disse: “Dê ao povo, para que comam; pois assim diz o SENHOR: ‘Eles comerão, e ainda sobrará.’”
- 44
Então ele colocou diante deles, e eles comeram e ainda sobrou, de acordo com a palavra do SENHOR.
Cuando el atajo de Giezi falla
Eliseo envía primero a su criado Giezi con un bordón para ponerlo sobre el rostro del niño, pero "no hubo voz ni sentido". El bordón solo no hace nada; únicamente Eliseo, cerrando la puerta y tendiéndose sobre el niño, lo revive, y el niño estornuda siete veces.
El capítulo cierra con dos señales de comida que hacen eco del aceite: un guiso envenenado que se vuelve inocuo con harina, y veinte panes de cebada que alimentan a cien hombres "y sobró"; la palabra del profeta convirtiendo lo poco en más que suficiente.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
- AmarguraEn la Biblia la amargura es a la vez un sabor de dolor (Noemí, Job, Ana) y una raíz que se extiende si no se atiende (Hebreos 12:15). El texto deja sentirla y luego pide arrancarla.
- Esperar en DiosExpresión bíblica para la confianza activa que mira a Jehová entre la promesa y su cumplimiento, aguardando su salvación en lugar de dejar pasar el tiempo pasivamente.
- Reino de DiosQué significa el reino de Dios en la Biblia, cómo se relaciona con el reinado de Cristo y dónde leerlo sin reducirlo a política o espiritualidad vaga.
- Rut 1:20Pasaje clave conectado con Amargura.
- Lamentaciones 3:19Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
- Hebreos 12:14Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
- Efesios 4:31Pasaje clave conectado con Amargura.
- Proverbios 14:10Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
- Proverbios 17:25Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
- Números 5:27Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
- Rut 1:13Relacionado por el tema "La amargura en la Biblia".
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