RV1909

2 Tesalonicenses 3

El cierre se vuelve práctico. Pablo pide oración para que la palabra corra y sea glorificada, y luego nombra un problema local concreto: algunos en la iglesia se niegan a trabajar y andan como entrometidos. Recuerda cómo él mismo trabajó de noche y de día, pagando su propio pan para no ser carga a nadie. Aquí aparece la regla célebre: si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Observe el equilibrio cuidadoso del final: a quien desoye la carta hay que señalarlo y apartarse de él, pero amonestándolo como hermano, no teniéndolo por enemigo.

  1. 1

    RESTA, hermanos, que oréis por nosotros, que la palabra del Señor corra y sea glorificada así como entre vosotros:

  2. 2

    Y que seamos librados de hombres importunos y malos; porque no es de todos la fe.

  3. 3

    Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.

  4. 4

    Y tenemos confianza de vosotros en el Señor, que hacéis y haréis lo que os hemos mandado.

  5. 5

    Y el Señor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la paciencia de Cristo.

  6. 6

    Empero os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de orden, y no conforme á la doctrina que recibieron de nosotros:

  7. 7

    Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos: porque no anduvimos desordenadamente entre vosotros,

  8. 8

    Ni comimos el pan de ninguno de balde; antes, obrando con trabajo y fatiga de noche y de día, por no ser gravosos á ninguno de vosotros;

  9. 9

    No porque no tuviésemos potestad, sino por daros en nosotros un dechado, para que nos imitaseis.

  10. 10

    Porque aun estando con vosotros, os denunciábamos esto: Que si alguno no quisiere trabajar, tampoco coma.

  11. 11

    Porque oímos que andan algunos entre vosotros fuera de orden, no trabajando en nada, sino ocupados en curiosear.

  12. 12

    Y á los tales requerimos y rogamos por nuestro Señor Jesucristo, que, trabajando con reposo, coman su pan.

  13. 13

    Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.

  14. 14

    Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no os juntéis con él, para que se avergüence.

  15. 15

    Mas no lo tengáis como á enemigo, sino amonestadle como á hermano.

  16. 16

    Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.

  17. 17

    Salud de mi mano, Pablo, que es mi signo en toda carta mía : así escribo.

  18. 18

    La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. La segunda Epístola á los Tesalonicenses fué escrita de Atenas.

Ociosidad activa, no pobreza

El blanco es preciso. El versículo 11 juega con las palabras: estos no trabajan en nada, pero andan ocupados como entrometidos. El problema es el desorden de la ociosidad dentro de la comunidad, no la necesidad, por lo que Pablo presenta su propio pan pagado (versículos 8-9) como el modelo a imitar.

La disciplina que sigue busca restaurar, no castigar. El fin de señalar a tal persona y guardar distancia es que "se avergüence" y vuelva, por lo que el capítulo termina con el deseo de paz y el saludo de la propia mano de Pablo que autentica la carta.

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