RV1909
Daniel 10
En el tercer año de Ciro, tras tres semanas de duelo y comida sencilla, Daniel está junto al gran río Hidekel y ve a un varón vestido de lino, con rostro como relámpago y ojos como antorchas de fuego. Sus acompañantes no ven nada pero huyen aterrados; Daniel queda solo, sin fuerza alguna. Este capítulo es el largo prólogo de la visión final del libro (capítulos 11-12). Observe los toques y palabras de aliento que van restaurando a Daniel para que pueda escuchar.
- 1
EN el tercer año de Ciro rey de Persia, fué revelada palabra á Daniel, cuyo nombre era Beltsasar; y la palabra era verdadera, mas el tiempo fijado era largo: él empero comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
- 2
En aquellos días yo Daniel me contristé por espacio de tres semanas.
- 3
No comí pan delicado, ni entró carne ni vino en mi boca, ni me unté con ungüento, hasta que se cumplieron tres semanas de días.
- 4
Y á los veinte y cuatro días del mes primero estaba yo á la orilla del gran río Hiddekel;
- 5
Y alzando mis ojos miré, y he aquí un varón vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de oro de Uphaz:
- 6
Y su cuerpo era como piedra de Tarsis, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de metal resplandeciente, y la voz de sus palabras como la voz de ejército.
- 7
Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo; sino que cayó sobre ellos un gran temor, y huyeron, y escondiéronse.
- 8
Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en desmayo, sin retener vigor alguno.
- 9
Empero oí la voz de sus palabras: y oyendo la voz de sus palabras, estaba yo adormecido sobre mi rostro, y mi rostro en tierra.
- 10
Y, he aquí, una mano me tocó, é hizo que me moviese sobre mis rodillas, y sobre las palmas de mis manos.
- 11
Y díjome: Daniel, varón de deseos, está atento á las palabras que te hablaré, y levántate sobre tus pies; porque á ti he sido enviado ahora. Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando.
- 12
Y díjome: Daniel, no temas: porque desde el primer día que diste tu corazón á entender, y á afligirte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y á causa de tus palabras yo soy venido.
- 13
Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días: y he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia.
- 14
Soy pues venido para hacerte saber lo que ha de venir á tu pueblo en los postreros días; porque la visión es aún para días.
- 15
Y estando hablando conmigo semejantes palabras, puse mis ojos en tierra, y enmudecí.
- 16
Mas he aquí, como una semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije á aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se revolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza.
- 17
¿Cómo pues podrá el siervo de mi señor hablar con este mi señor? porque al instante me faltó la fuerza, y no me ha quedado aliento.
- 18
Y aquella como semejanza de hombre me tocó otra vez, y me confortó;
- 19
Y díjome: Varón de deseos, no temas: paz á ti; ten buen ánimo, y aliéntate. Y hablando él conmigo cobré yo vigor, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.
- 20
Y dijo: ¿Sabes por qué he venido á ti? Porque luego tengo de volver para pelear con el príncipe de los Persas; y en saliendo yo, luego viene el príncipe de Grecia.
- 21
Empero yo te declararé lo que está escrito en la escritura de verdad: y ninguno hay que se esfuerce conmigo en estas cosas, sino Miguel vuestro príncipe.
Un ángel demorado y una guerra invisible
El mensajero explica la espera de tres semanas: "el príncipe del reino de Persia se me opuso veintiún días", hasta que Miguel, "uno de los principales príncipes", vino a ayudar. La oración de Daniel fue oída el primer día; la demora fue un conflicto en lo invisible.
El ángel debe volver a pelear contra el príncipe de Persia, con "el príncipe de Grecia" por venir, y solo Miguel de su lado. Las luchas de imperios de los capítulos 7-9 se reflejan aquí en luchas entre sus príncipes guardianes.
Capas de contexto
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- Mateo 13:31-33Pasaje clave conectado con Reino de Dios.
- Lucas 17:20-21Pasaje clave conectado con Reino de Dios.
- Salmos 27:14Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Miqueas 7:7Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Lamentaciones 3:25Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Romanos 8:25Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Santiago 5:7Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
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