RV1909
Daniel 3
Lee primero el capítulo completo. Usa los enlaces de abajo para seguir dentro del libro y hacia páginas editoriales relacionadas.
- 1
EL rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro, la altura de la cual era de sesenta codos, su anchura de seis codos: levantóla en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.
- 2
Y envió el rey Nabucodonosor á juntar los grandes, los asistentes y capitanes, oidores, receptores, los del consejo, presidentes, y á todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen á la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.
- 3
Fueron pues reunidos los grandes, los asistentes y capitanes, los oidores, receptores, los del consejo, los presidentes, y todos los gobernadores de las provincias, á la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado: y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey Nabucodonosor.
- 4
Y el pregonero pregonaba en alta voz: Mándase á vosotros, oh pueblos, naciones, y lenguas,
- 5
En oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, os postraréis y adoraréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado:
- 6
Y cualquiera que no se postrare y adorare, en la misma hora será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.
- 7
Por lo cual, en oyendo todos los pueblos el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, todos los pueblos, naciones, y lenguas, se postraron, y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado.
- 8
Por esto en el mismo tiempo algunos varones Caldeos se llegaron, y denunciaron de los Judíos,
- 9
Hablando y diciendo al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive.
- 10
Tú, oh rey, pusiste ley que todo hombre en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, se postrase y adorase la estatua de oro:
- 11
Y el que no se postrase y adorase, fuese echado dentro de un horno de fuego ardiendo.
- 12
Hay unos varones Judíos, los cuales pusiste tú sobre los negocios de la provincia de Babilonia; Sadrach, Mesach, y Abed-nego: estos varones, oh rey, no han hecho cuenta de ti; no adoran tus dioses, no adoran la estatua de oro que tú levantaste.
- 13
Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego. Al punto fueron traídos estos varones delante del rey.
- 14
Habló Nabucodonosor, y díjoles: ¿Es verdad Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que vosotros no honráis á mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?
- 15
Ahora pues, ¿estáis prestos para que en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, os postréis, y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo: ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
- 16
Sadrach, Mesach, y Abed-nego respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: No cuidamos de responderte sobre este negocio.
- 17
He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.
- 18
Y si no, sepas, oh rey, que tu dios no adoraremos, ni tampoco honraremos la estatua que has levantado.
- 19
Entonces Nabucodonosor fué lleno de ira, y demudóse la figura de su rostro sobre Sadrach, Mesach, y Abed-nego: así habló, y ordenó que el horno se encendiese siete veces tanto de lo que cada vez solía.
- 20
Y mandó á hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.
- 21
Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, y sus calzas, y sus turbantes, y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.
- 22
Y porque la palabra del rey daba priesa, y había procurado que se encendiese mucho, la llama del fuego mató á aquellos que habían alzado á Sadrach, Mesach, y Abed-nego.
- 23
Y estos tres varones, Sadrach, Mesach, y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
- 24
Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantóse apriesa, y habló, y dijo á los de su consejo: ¿No echaron tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Es verdad, oh rey.
- 25
Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, y ningún daño hay en ellos: y el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses.
- 26
Entonces Nabucodonosor se acercó á la puerta del horno de fuego ardiendo, y habló y dijo: Sadrach, Mesach, y Abed-nego, siervos del alto Dios, salid y venid. Entonces Sadrach, Mesach, y Abed-nego, salieron de en medio del fuego.
- 27
Y juntáronse los grandes, los gobernadores, los capitanes, y los del consejo del rey, para mirar estos varones, como el fuego no se enseñoreó de sus cuerpos, ni cabello de sus cabezas fué quemado, ni sus ropas se mudaron, ni olor de fuego había pasado por ellos.
- 28
Nabucodonosor habló y dijo: Bendito el Dios de ellos, de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que envió su ángel, y libró sus siervos que esperaron en él, y el mandamiento del rey mudaron, y entregaron sus cuerpos antes que sirviesen ni adorasen otro dios que su Dios.
- 29
Por mí pues se pone decreto, que todo pueblo, nación, ó lengua, que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa sea puesta por muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste.
- 30
Entonces el rey engrandeció á Sadrach, Mesach, y Abed-nego en la provincia de Babilonia.
- 1
Nabucodonosor o rei fez uma imagem de ouro, cuja altura era de sessenta côvados e sua largura de seis côvados. Ele a instalou na planície de Dura, na província de Babilônia.
- 2
Então o rei Nabucodonosor enviou para reunir os governadores locais, os deputados, os governadores, os juízes, os tesoureiros, os conselheiros, os xerifes e todos os governantes das províncias, para vir à dedicação da imagem que Nabucodonosor o rei tinha criado.
- 3
Então os governadores locais, os deputados e os governadores, os juízes, os tesoureiros, os conselheiros, os xerifes e todos os governantes das províncias se reuniram para a dedicação da imagem que Nabucodonosor o rei tinha criado; e se colocaram diante da imagem que Nabucodonosor tinha criado.
- 4
Then o arauto gritou em voz alta: “A vocês é ordenado, povos, nações e línguas,
- 5
que sempre que ouvirem o som da buzina, flauta, cítara, lira, harpa, cachimbo e todo tipo de música, vocês se prostram e adoram a imagem dourada que Nabucodonosor, o rei, montou.
- 6
Quem não cair e adorar será lançado no meio de uma fornalha de fogo ardente na mesma hora”.
- 7
Portanto, naquela época, quando todos os povos ouviram o som da buzina, flauta, cítara, lira, harpa, cachimbo e todo tipo de música, todos os povos, as nações e as línguas caíram e adoraram a imagem dourada que Nabucodonosor, o rei, tinha erguido.
- 8
Portanto, naquela época, alguns caldeus se aproximaram e acusaram os judeus.
- 9
They respondeu o rei Nabucodonosor: “Ó rei, vive para sempre!
- 10
Tu, ó rei, fizeste um decreto para que todo homem que ouvir o som da buzina, flauta, cítara, lira, harpa, cano e todo tipo de música caia e adore a imagem dourada;
- 11
e quem não cair e adorar será lançado no meio de uma fornalha de fogo ardente.
- 12
Há certos judeus que o senhor nomeou sobre os assuntos da província da Babilônia: Shadrach, Meshach, e Abednego. Estes homens, ó rei, não o respeitaram. Eles não servem a seus deuses, e não adoram a imagem dourada que você montou”.
- 13
Então Nabucodonosor com raiva e fúria ordenou que Shadrach, Meshach, e Abednego fossem trazidos. Então estes homens foram trazidos perante o rei.
- 14
Nabucodonosor lhes respondeu: “É verdade, Sadraque, Mesaque e Abednego, que vocês não servem aos meus deuses e não adoram a imagem dourada que eu montei?
- 15
Agora, se você estiver pronto sempre que ouvir o som da buzina, flauta, cítara, lira, harpa, cachimbo e todo tipo de música para cair e adorar a imagem que eu fiz, bom; mas se você não adorar, será lançado na mesma hora no meio de uma fornalha em chamas. Quem é aquele deus que te libertará de minhas mãos?”.
- 16
Shadrach, Meshach e Abednego responderam ao rei: “Nabucodonosor, não temos necessidade de responder a você neste assunto.
- 17
Se isso acontecer, nosso Deus a quem servimos é capaz de nos livrar da fornalha ardente; e ele nos livrará de sua mão, ó rei.
- 18
Mas, se não, que se saiba, ó rei, que não serviremos a seus deuses nem adoraremos a imagem de ouro que você montou”.
- 19
Então Nabucodonosor estava cheio de fúria, e a forma de sua aparência foi alterada contra Shadrach, Meshach, e Abednego. Ele falou, e ordenou que eles aquecessem o forno sete vezes mais do que normalmente era aquecido.
- 20
Ele ordenou que certos homens poderosos que estavam em seu exército amarrassem Shadrach, Meshach e Abednego e os jogassem na fornalha de fogo ardente.
- 21
Então estes homens foram amarrados em suas calças, suas túnicas, seus mantos e suas outras roupas, e foram lançados no meio da fornalha de fogo ardente.
- 22
Portanto, como a ordem do rei era urgente e a fornalha estava extremamente quente, a chama do fogo matou aqueles homens que pegaram Shadrach, Meshach, e Abednego.
- 23
Estes três homens, Shadrach, Meshach e Abednego, caíram presos no meio da fornalha de fogo ardente.
- 24
Então Nabucodonosor, o rei, ficou surpreso e se levantou à pressa. Ele falou e disse a seus conselheiros: “Não lançamos três homens amarrados no meio do fogo?” Eles responderam ao rei: “Verdade, ó rei”.
- 25
Ele respondeu: “Olha, vejo quatro homens soltos, andando no meio do fogo, e eles estão ilesos”. A aparência do quarto é como um filho dos deuses. ”
- 26
Então Nabucodonosor aproximou-se da boca da fornalha de fogo ardente. Ele falou e disse: “Shadrach, Meshach e Abednego, servos do Deus Altíssimo, saiam, e venham aqui”! Então Shadrach, Meshach e Abednego saíram do meio do incêndio.
- 27
Os governadores locais, os deputados, os governadores e os conselheiros do rei, reunidos, viram estes homens, que o fogo não tinha poder sobre seus corpos. Os cabelos da cabeça deles não estavam cantados. As calças deles não foram trocadas. O cheiro do fogo não estava nem mesmo sobre eles.
- 28
Nabucodonosor falou e disse: “Bendito seja o Deus de Sadraque, Mesaque e Abednego, que enviou seu anjo e entregou seus servos que confiaram nele, e mudaram a palavra do rei, e entregaram seus corpos, para que não servissem nem adorassem nenhum deus, exceto seu próprio Deus.
- 29
Portanto, faço um decreto para que todo povo, nação e língua que fale qualquer mal contra o Deus de Sadraque, Mesaque e Abednego seja cortado em pedaços, e suas casas sejam feitas um monturo, porque não há outro deus capaz de entregar assim”.
- 30
Então o rei promoveu Shadrach, Meshach e Abednego na província da Babilônia.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/daniel/3/16-18
O usa el Generador de enlaces.