RV1909

Deuteronomio 25

Una serie de estatutos breves sobre la equidad. El castigo de azotes se limita a cuarenta para que el culpable no quede degradado (vv. 1-3); no se pone bozal al buey que trilla (v. 4); se exigen pesas y medidas justas (vv. 13-16). Entre ellos, dos escenas familiares vívidas. El capítulo cierra con un mandato que rompe el ritmo legal: acuérdate de Amalec, y raerás su memoria.

Lectura paralela
Español (LatAm) + English
Deuteronomio 25 (RV1909)
  1. 1

    CUANDO hubiere pleito entre algunos, y vinieren á juicio, y los juzgaren, y absolvieren al justo y condenaren al inicuo,

  2. 2

    Será que, si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez lo hará echar en tierra, y harále azotar delante de sí, según su delito, por cuenta.

  3. 3

    Harále dar cuarenta azotes, no más: no sea que, si lo hiriere con muchos azotes á más de éstos, se envilezca tu hermano delante de tus ojos.

  4. 4

    No pondrás bozal al buey cuando trillare.

  5. 5

    Cuando hermanos estuvieren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño: su cuñado entrará á ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco.

  6. 6

    Y será que el primogénito que pariere ella, se levantará en nombre de su hermano el muerto, porque el nombre de éste no sea raído de Israel.

  7. 7

    Y si el hombre no quisiere tomar á su cuñada, irá entonces la cuñada suya á la puerta á los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel á su hermano; no quiere emparentar conmigo.

  8. 8

    Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él: y si él se levantare, y dijere, No quiero tomarla,

  9. 9

    Llegaráse entonces su cuñada á él delante de los ancianos, y le descalzará el zapato de su pie, y escupirále en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no edificare la casa de su hermano.

  10. 10

    Y su nombre será llamado en Israel: La casa del descalzado.

  11. 11

    Cuando algunos riñeren juntos el uno con el otro, y llegare la mujer del uno para librar á su marido de mano del que le hiriere, y metiere su mano y le trabare de sus vergüenzas;

  12. 12

    La cortarás entonces la mano, no la perdonará tu ojo.

  13. 13

    No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica.

  14. 14

    No tendrás en tu casa epha grande y epha pequeño.

  15. 15

    Pesas cumplidas y justas tendrás; epha cabal y justo tendrás: para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.

  16. 16

    Porque abominación es á Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, cualquiera que hace agravio.

  17. 17

    Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino, cuando salisteis de Egipto:

  18. 18

    Que te salió al camino, y te desbarató la retaguardia de todos los flacos que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no temió á Dios.

  19. 19

    Será pues, cuando Jehová tu Dios te hubiere dado reposo de tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, que raerás la memoria de Amalec de debajo del cielo: no te olvides.

El zapato descalzado

Cuando un hombre se niega a tomar a la viuda de su hermano muerto y levantar un heredero a su nombre, ella lo enfrenta a la puerta, le descalza el zapato, le escupe en el rostro y declara que así se hace al que no edifica la casa de su hermano (v. 9). Su casa queda apodada como la del descalzado (v. 10).

La vergüenza es pública y permanente: un nombre que persigue a la familia. Junto a la exigencia de pesas justas y la orden de recordar el ataque de Amalec a los rezagados débiles y cansados (vv. 17-18), el capítulo sigue midiendo a la gente por cómo trata a quien no puede defenderse.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/deuteronomio/25/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto