RV1909

Ezequiel 19

No un sermón, sino un canto fúnebre: una endecha "sobre los príncipes de Israel". La madre es una leona; sus cachorros se hacen leoncillos que aprenden a arrebatar la presa, pero cada uno es atrapado: uno llevado con garfios a Egipto, el segundo enjaulado y arrastrado a Babilonia. Luego el poema cambia de imagen (v. 10): la madre pasa a ser una vid fructífera de ramas fuertes "para cetros de los que dominan", antes de ser arrancada con furor y secada por el viento del este.

Lectura paralela
Español (LatAm) + Português (Brasil)
Ezequiel 19 (RV1909)
  1. 1

    Y TÚ levanta endecha sobre los príncipes de Israel.

  2. 2

    Y dirás: ¡Cómo se echó entre los leones tu madre la leona! entre los leoncillos crió sus cachorros.

  3. 3

    E hizo subir uno de sus cachorros: vino á ser leoncillo, y aprendió á prender presa, y á devorar hombres.

  4. 4

    Y las gentes oyeron de él: fué tomado con el lazo de ellas, y lleváronlo con grillos á la tierra de Egipto.

  5. 5

    Y viendo ella que había esperado mucho tiempo, y que se perdía su esperanza, tomó otro de sus cachorros, y púsolo por leoncillo.

  6. 6

    Y él andaba entre los leones; hízose leoncillo, aprendió á hacer presa, devoró hombres.

  7. 7

    Y conoció sus viudas, y asoló sus ciudades; y la tierra fué asolada, y su abundancia, á la voz de su bramido.

  8. 8

    Y dieron sobre él las gentes de las provincias de alrededor, y extendieron sobre él su red; fué preso en su hoyo.

  9. 9

    Y pusiéronlo en cárcel con cadenas, y lleváronlo al rey de Babilonia; metiéronlo en fortalezas, para que su voz no se oyese más sobre los montes de Israel.

  10. 10

    Tu madre fué como una vid en tu sangre, plantada junto á las aguas, haciendo fruto y echando vástagos á causa de las muchas aguas.

  11. 11

    Y ella tuvo varas fuertes para cetros de señores; y levantóse su estatura por encima entre las ramas, y fué vista en su altura, y con la multitud de sus sarmientos.

  12. 12

    Empero fué arrancada con ira, derribada en tierra, y viento solano secó su fruto; fueron quebradas y secáronse sus varas fuertes; consumiólas el fuego.

  13. 13

    Y ahora está plantada en el desierto, en tierra de sequedad y de aridez.

  14. 14

    Y ha salido fuego de la vara de sus ramos, ha consumido su fruto, y no ha quedado en ella vara fuerte, cetro para enseñorear. Endecha es esta, y de endecha servirá.

Una elegía por una dinastía que muere

Los dos leones cautivos corresponden a los últimos reyes de Judá — uno llevado a Egipto, otro a Babilonia — de modo que la leona madre representa la casa real misma, la línea de David. El capítulo está compuesto como qiná, el ritmo cojo del duelo.

Su línea final niega toda esperanza: "no quedó en ella vara fuerte para cetro de dominador" (v. 14), y repite que esto "es endecha, y de endecha servirá". Tras la puerta abierta del capítulo 18, este es el llanto por quienes no quisieron cruzarla.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/ezequiel/19/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto