RV1909
Génesis 31
Labán cambia de semblante y el SEÑOR manda a Jacob volver a su tierra. Tras veinte años y diez cambios de salario, Jacob huye con esposas, hijos y rebaños; Raquel toma a escondidas los ídolos de su padre. Labán lo persigue, registra las tiendas y no halla nada.
- 1
Y OÍA él las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza.
- 2
Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como ayer y antes de ayer.
- 3
También Jehová dijo á Jacob: Vuélvete á la tierra de tus padres, y á tu parentela; que yo seré contigo.
- 4
Y envió Jacob, y llamó á Rachêl y á Lea al campo á sus ovejas,
- 5
Y díjoles: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como ayer y antes de ayer: mas el Dios de mi padre ha sido conmigo.
- 6
Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido á vuestro padre:
- 7
Y vuestro padre me ha engañado, y me ha mudado el salario diez veces: pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.
- 8
Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados.
- 9
Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y diómelo á mí.
- 10
Y sucedió que al tiempo que las ovejas se recalentaban, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían á las hembras eran listados, pintados y abigarrados.
- 11
Y díjome el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí.
- 12
Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que cubren á las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.
- 13
Yo soy el Dios de Beth-el, donde tú ungiste el título, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete á la tierra de tu naturaleza.
- 14
Y respondió Rachêl y Lea, y dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?
- 15
¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?
- 16
Porque toda la riqueza que Dios ha quitado á nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos: ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.
- 17
Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos.
- 18
Y puso en camino todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para volverse á Isaac su padre en la tierra de Canaán.
- 19
Y Labán había ido á trasquilar sus ovejas: y Rachêl hurtó los ídolos de su padre.
- 20
Y recató Jacob el corazón de Labán Arameo, en no hacerle saber que se huía.
- 21
Huyó, pues, con todo lo que tenía; y levantóse, y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad.
- 22
Y fué dicho á Labán al tercero día como Jacob se había huído.
- 23
Entonces tomó á sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete días, y alcanzóle en el monte de Galaad.
- 24
Y vino Dios á Labán Arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente.
- 25
Alcanzó pues Labán á Jacob, y éste había fijado su tienda en el monte: y Labán plantó la con sus hermanos en el monte de Galaad.
- 26
Y dijo Labán á Jacob: ¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído á mis hijas como prisioneras de guerra?
- 27
¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y vihuela?
- 28
Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho.
- 29
Poder hay en mi mano para haceros mal: mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables á Jacob descomedidamente.
- 30
Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses?
- 31
Y Jacob respondió, y dijo á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizá me quitarías por fuerza tus hijas.
- 32
En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado.
- 33
Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino á la tienda de Rachêl.
- 34
Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda, y no los halló.
- 35
Y ella dijo á su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.
- 36
Entonces Jacob se enojó, y regañó con Labán; y respondió Jacob y dijo á Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento mío?
- 37
Pues que has tentado todos mis muebles, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ambos.
- 38
Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.
- 39
Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.
- 40
De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.
- 41
Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.
- 42
Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche.
- 43
Y respondió Labán, y dijo á Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y qué puedo yo hacer hoy á estas mis hijas, ó á sus hijos que ellas han parido?
- 44
Ven pues ahora, y hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y entre ti.
- 45
Entonces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título.
- 46
Y dijo Jacob á sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras é hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano.
- 47
Y llamólo Labán Jegar Sahadutha: y lo llamó Jacob Galaad.
- 48
Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fué llamado su nombre Galaad;
- 49
Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre mí y entre ti, cuando nos apartáremos el uno del otro.
- 50
Si afligieres mis hijas, ó si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti.
- 51
Dijo más Labán á Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título, que he erigido entre mí y ti.
- 52
Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra ti este majano, ni tú pasarás contra mí este majano ni este título, para mal.
- 53
El Dios de Abraham, y el Dios de Nachôr juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre.
- 54
Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó á sus hermanos á comer pan: y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte.
- 55
Y levantóse Labán de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y retrocedió y volvióse á su lugar.
- 1
Jacó ouviu as palavras dos filhos de Labão, que diziam: “Jacó levou tudo o que era do nosso pai. Ele obteve toda essa riqueza daquilo que era do nosso pai.”
- 2
Jacó observou a expressão no rosto de Labão, e eis que não era favorável a ele como antes.
- 3
O SENHOR disse a Jacó: “Volte para a terra dos seus pais e para os seus parentes, e eu estarei com você.”
- 4
Jacó mandou chamar Raquel e Lia ao campo, junto ao seu rebanho,
- 5
e disse a elas: “Vejo a expressão no rosto do pai de vocês, que não é para comigo como antes; mas o Deus do meu pai tem estado comigo.
- 6
Vocês sabem que tenho servido ao pai de vocês com toda a minha força.
- 7
O pai de vocês me enganou e mudou o meu salário dez vezes, mas Deus não permitiu que ele me fizesse mal.
- 8
Se ele dizia: 'Os salpicados serão o seu salário', então todo o rebanho dava crias salpicadas. Se ele dizia: 'Os listrados serão o seu salário', então todo o rebanho dava crias listradas.
- 9
Assim Deus tirou o rebanho do pai de vocês e o deu a mim.
- 10
Na época do acasalamento do rebanho, levantei os olhos e vi em um sonho, e eis que os bodes que cobriam o rebanho eram listrados, salpicados e malhados.
- 11
O anjo de Deus me disse no sonho: 'Jacó', e eu respondi: 'Eis-me aqui.'
- 12
Ele disse: 'Agora levante os olhos e veja que todos os bodes que cobrem o rebanho são listrados, salpicados e malhados, pois tenho visto tudo o que Labão faz a você.
- 13
Eu sou o Deus de Betel, onde você ungiu uma coluna, onde você me fez um voto. Agora levante-se, saia desta terra e volte para a terra do seu nascimento.'”
- 14
Raquel e Lia lhe responderam: “Há ainda para nós alguma porção ou herança na casa do nosso pai?
- 15
Não somos consideradas estrangeiras por ele? Pois ele nos vendeu e também consumiu o nosso dinheiro.
- 16
Pois toda a riqueza que Deus tirou do nosso pai é nossa e dos nossos filhos. Agora, pois, faça tudo o que Deus lhe disse.”
- 17
Então Jacó se levantou e colocou seus filhos e suas esposas nos camelos,
- 18
e levou todo o seu rebanho e todos os seus bens que havia acumulado, incluindo o rebanho que havia adquirido em Padã-Arã, para ir a Isaque, seu pai, na terra de Canaã.
- 19
Ora, Labão tinha ido tosquiar as suas ovelhas; e Raquel roubou os terafins que eram do seu pai.
- 20
Jacó enganou Labão, o arameu, ao não lhe dizer que estava fugindo.
- 21
Assim, ele fugiu com tudo o que tinha. Ele se levantou, atravessou o Rio e voltou o seu rosto para a montanha de Gileade.
- 22
No terceiro dia, disseram a Labão que Jacó havia fugido.
- 23
Ele levou seus parentes consigo e o perseguiu por uma jornada de sete dias. Ele o alcançou na montanha de Gileade.
- 24
Deus veio a Labão, o arameu, em um sonho de noite, e lhe disse: “Tenha cuidado para não falar com Jacó nem bem nem mal.”
- 25
Labão alcançou Jacó. Ora, Jacó havia armado a sua tenda na montanha, e Labão com seus parentes acamparam na montanha de Gileade.
- 26
Labão disse a Jacó: “O que você fez, que me enganou e levou minhas filhas como cativas da espada?
- 27
Por que você fugiu em segredo, me enganou e não me disse nada, para que eu pudesse despedi-lo com alegria e com cânticos, com tamborim e com harpa;
- 28
e não me permitiu beijar meus filhos e minhas filhas? Agora você agiu de forma tola.
- 29
Está no poder da minha mão fazer-lhe mal, mas o Deus do seu pai falou comigo na noite passada, dizendo: 'Tenha cuidado para não falar com Jacó nem bem nem mal.'
- 30
Agora, você quis ir embora, porque ansiava muito pela casa do seu pai, mas por que roubou os meus deuses?”
- 31
Jacó respondeu a Labão: “Porque tive medo, pois pensei: 'Para que você não tire de mim as suas filhas à força.'
- 32
Aquele com quem você encontrar os seus deuses não viverá. Diante dos nossos parentes, reconheça o que é seu comigo e leve-o.” Pois Jacó não sabia que Raquel os havia roubado.
- 33
Labão entrou na tenda de Jacó, na tenda de Lia e na tenda das duas servas; mas não os encontrou. Ele saiu da tenda de Lia e entrou na tenda de Raquel.
- 34
Ora, Raquel havia pegado os terafins, os colocado na sela do camelo e se sentado sobre eles. Labão apalpou toda a tenda, mas não os encontrou.
- 35
Ela disse ao seu pai: “Não se ire o meu senhor por eu não poder me levantar diante de você; pois estou no meu período menstrual.” Ele procurou, mas não encontrou os terafins.
- 36
Jacó ficou irado e discutiu com Labão. Jacó respondeu a Labão: “Qual é a minha transgressão? Qual é o meu pecado, para que você me persiga tão furiosamente?
- 37
Agora que você apalpou todas as minhas coisas, o que encontrou de todos os objetos da sua casa? Coloque-o aqui diante dos meus parentes e dos seus parentes, para que eles julguem entre nós dois.
- 38
“Nestes vinte anos que estive com você, as suas ovelhas e as suas cabras não abortaram, e eu não comi os carneiros dos seus rebanhos.
- 39
Aquilo que foi despedaçado por animais, eu não trouxe a você. Eu arquei com a perda. Da minha mão você o exigia, fosse roubado de dia ou roubado de noite.
- 40
Esta era a minha situação: de dia o calor me consumia, e de noite a geada; e o meu sono fugia dos meus olhos.
- 41
Nestes vinte anos estive na sua casa. Eu o servi quatorze anos por suas duas filhas, e seis anos pelo seu rebanho, e você mudou o meu salário dez vezes.
- 42
Se o Deus do meu pai, o Deus de Abraão e o Temor de Isaque, não estivesse comigo, certamente agora você me teria despedido de mãos vazias. Deus viu a minha aflição e o trabalho das minhas mãos, e o repreendeu na noite passada.”
- 43
Labão respondeu a Jacó: “As filhas são minhas filhas, os filhos são meus filhos, os rebanhos são meus rebanhos, e tudo o que você vê é meu! O que posso fazer hoje a estas minhas filhas, ou aos filhos que elas deram à luz?
- 44
Agora venha, façamos uma aliança, você e eu. Que ela sirva de testemunha entre mim e você.”
- 45
Jacó pegou uma pedra e a ergueu como uma coluna.
- 46
Jacó disse aos seus parentes: “Juntem pedras.” Eles pegaram pedras e fizeram um monte. Eles comeram ali junto ao monte.
- 47
Labão o chamou de Jegar-Saaduta, mas Jacó o chamou de Galeede.
- 48
Labão disse: “Este monte é testemunha entre mim e você hoje.” Por isso foi chamado de Galeede
- 49
e Mispá, pois ele disse: “O SENHOR vigie entre mim e você, quando estivermos ausentes um do outro.
- 50
Se você maltratar as minhas filhas, ou se tomar outras esposas além das minhas filhas, mesmo que nenhum homem esteja conosco; eis que Deus é testemunha entre mim e você.”
- 51
Labão disse a Jacó: “Veja este monte, e veja a coluna que ergui entre mim e você.
- 52
Que este monte seja uma testemunha, e a coluna seja uma testemunha, de que eu não passarei deste monte para o seu lado, e que você não passará deste monte e desta coluna para o meu lado, para fazer o mal.
- 53
O Deus de Abraão, e o Deus de Naor, o Deus do pai deles, julgue entre nós.” Então Jacó jurou pelo Temor de seu pai, Isaque.
- 54
Jacó ofereceu um sacrifício na montanha, e chamou seus parentes para comer pão. Eles comeram pão e passaram a noite na montanha.
- 55
De manhã cedo, Labão se levantou, beijou seus filhos e suas filhas, e os abençoou. Labão partiu e voltou para o seu lugar.
Un majano por testigo
El enfrentamiento no termina en violencia sino en pacto. Jacob y Labán amontonan piedras, llamadas Galaad y Mizpa, como linde que ninguno cruzará para dañar al otro. Cada uno invoca a su Dios, y Jacob jura por «el temor de su padre Isaac». Los terafines escondidos de Raquel, nunca hallados, dejan una ironía callada bajo la paz formal.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/genesis/31/16-18
O usa el Generador de enlaces.