RV1909
Génesis 41
Dos años después, el faraón sueña con siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas llenas por siete marchitas. Nadie en Egipto sabe descifrarlo; el copero al fin recuerda a José, que es sacado de prisa de la cárcel al trono.
- 1
Y ACONTECIÓ que pasados dos años tuvo Faraón un sueño: Parecíale que estaba junto al río;
- 2
Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado:
- 3
Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas á la orilla del río:
- 4
Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban á las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
- 5
Durmióse de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una sola caña:
- 6
Y que otras siete espigas menudas y abatidas del Solano, salían después de ellas:
- 7
Y las siete espigas menudas devoraban á las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.
- 8
Y acaeció que á la mañana estaba agitado su espíritu; y envió é hizo llamar á todos los magos de Egipto, y á todos sus sabios: y contóles Faraón sus sueños, mas no había quien á Faraón los declarase.
- 9
Entonces el principal de los coperos habló á Faraón, diciendo: Acuérdome hoy de mis faltas:
- 10
Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos:
- 11
Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño.
- 12
Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia; y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño.
- 13
Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro.
- 14
Entonces Faraón envió y llamó á José; é hiciéronle salir corriendo de la cárcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino á Faraón.
- 15
Y dijo Faraón á José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo declare; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos.
- 16
Y respondió José á Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que responda paz á Faraón.
- 17
Entonces Faraón dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río:
- 18
Y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado:
- 19
Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy fea traza; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:
- 20
Y las vacas flacas y feas devoraban á las siete primeras vacas gruesas:
- 21
Y entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado en ellas, porque su parecer era aún malo, como de primero. Y yo desperté.
- 22
Vi también soñando, que siete espigas subían en una misma caña llenas y hermosas;
- 23
Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del Solano, subían después de ellas:
- 24
Y las espigas menudas devoraban á las siete espigas hermosas: y helo dicho á los magos, mas no hay quien me lo declare.
- 25
Entonces respondió José á Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer.
- 26
Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.
- 27
También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del Solano, siete años serán de hambre.
- 28
Esto es lo que respondo á Faraón. Lo que Dios va á hacer, halo mostrado á Faraón.
- 29
He aquí vienen siete años de grande hartura en toda la tierra de Egipto:
- 30
Y levantarse han tras ellos siete años de hambre; y toda la hartura será olvidada en la tierra de Egipto; y el hambre consumirá la tierra;
- 31
Y aquella abundancia no se echará de ver á causa del hambre siguiente, la cual será gravísima.
- 32
Y el suceder el sueño á Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura á hacerla.
- 33
Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
- 34
Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la hartura;
- 35
Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.
- 36
Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.
- 37
Y el negocio pareció bien á Faraón, y á sus siervos.
- 38
Y dijo Faraón á sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como éste, en quien haya espíritu de Dios?
- 39
Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú:
- 40
Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú.
- 41
Dijo más Faraón á José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
- 42
Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;
- 43
E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de Egipto.
- 44
Y dijo Faraón á José: Yo Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.
- 45
Y llamó Faraón el nombre de José, Zaphnath-paaneah; y dióle por mujer á Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
- 46
Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto.
- 47
E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones.
- 48
Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores.
- 49
Y acopió José trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.
- 50
Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On.
- 51
Y llamó José el nombre del primogénito Manasés; porque Dios ( dijo ) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.
- 52
Y el nombre del segundo llamólo Ephraim; porque Dios ( dijo ) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción.
- 53
Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto.
- 54
Y comenzaron á venir los siete años del hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.
- 55
Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó á Faraón por pan. Y dijo Faraón á todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere.
- 56
Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía á los Egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.
- 57
Y toda la tierra venía á Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.
- 1
Ao fim de dois anos inteiros, o Faraó sonhou, e eis que estava em pé junto ao rio.
- 2
Eis que subiram do rio sete vacas. Elas eram belas e gordas, e pastavam no capim do brejo.
- 3
Eis que outras sete vacas subiram do rio após elas, feias e magras, e ficaram junto às outras vacas na margem do rio.
- 4
As vacas feias e magras comeram as sete vacas belas e gordas. Então o Faraó acordou.
- 5
Ele dormiu e sonhou uma segunda vez; e eis que sete espigas subiram em uma só haste, saudáveis e boas.
- 6
Eis que sete espigas, magras e ressequidas pelo vento leste, brotaram após elas.
- 7
As espigas magras engoliram as sete espigas saudáveis e cheias. O Faraó acordou, e eis que era um sonho.
- 8
Pela manhã, seu espírito estava perturbado, e ele mandou chamar todos os magos e sábios do Egito. O Faraó lhes contou seus sonhos, mas não houve quem pudesse interpretá-los para o Faraó.
- 9
Então o chefe dos copeiros falou ao Faraó, dizendo: “Hoje me lembro das minhas faltas.
- 10
O Faraó irou-se contra os seus servos, e me colocou sob custódia na casa do capitão da guarda, junto com o chefe dos padeiros.
- 11
Nós tivemos um sonho na mesma noite, ele e eu. Cada um sonhou de acordo com a interpretação do seu sonho.
- 12
Estava ali conosco um jovem, um hebreu, servo do capitão da guarda, e nós lhe contamos, e ele nos interpretou os nossos sonhos. Ele interpretou a cada um de acordo com o seu sonho.
- 13
E assim como ele nos interpretou, assim aconteceu. Ele me restaurou ao meu cargo, e o enforcou.”
- 14
Então o Faraó mandou chamar José, e eles o trouxeram apressadamente do calabouço. Ele se barbeou, trocou de roupa e apresentou-se ao Faraó.
- 15
O Faraó disse a José: “Eu tive um sonho, e não há quem possa interpretá-lo. Ouvi dizer a seu respeito que, quando você ouve um sonho, você pode interpretá-lo.”
- 16
José respondeu ao Faraó, dizendo: “Isso não está em mim. Deus dará ao Faraó uma resposta de paz.”
- 17
O Faraó falou a José: “Em meu sonho, eis que eu estava em pé na margem do rio;
- 18
e eis que sete vacas gordas e belas subiram do rio. Elas pastavam no capim do brejo;
- 19
e eis que outras sete vacas subiram após elas, fracas, muito feias e magras, como eu nunca vi em toda a terra do Egito em termos de feiura.
- 20
As vacas magras e feias comeram as primeiras sete vacas gordas;
- 21
e quando as haviam comido, não se podia notar que as haviam comido, pois continuavam feias, como no princípio. Então eu acordei.
- 22
Eu vi em meu sonho, e eis que sete espigas subiram em uma só haste, cheias e boas;
- 23
e eis que sete espigas, murchas, magras e ressequidas pelo vento leste, brotaram após elas.
- 24
As espigas magras engoliram as sete espigas boas. Eu contei isso aos magos, mas não houve quem pudesse me explicar.”
- 25
José disse ao Faraó: “O sonho do Faraó é um só. O que Deus está para fazer, ele declarou ao Faraó.
- 26
As sete vacas boas são sete anos; e as sete espigas boas são sete anos. O sonho é um só.
- 27
As sete vacas magras e feias que subiram após elas são sete anos, e também as sete espigas vazias e ressequidas pelo vento leste; serão sete anos de fome.
- 28
Esta é a palavra que eu falei ao Faraó. Deus mostrou ao Faraó o que ele está para fazer.
- 29
Eis que vêm sete anos de grande fartura em toda a terra do Egito.
- 30
Sete anos de fome se levantarão após eles, e toda a fartura será esquecida na terra do Egito. A fome consumirá a terra,
- 31
e a fartura não será lembrada na terra por causa daquela fome que se seguirá; pois será muito grave.
- 32
O sonho foi duplicado ao Faraó, porque a coisa é estabelecida por Deus, e Deus em breve a fará acontecer.
- 33
“Agora, portanto, que o Faraó procure um homem prudente e sábio, e o coloque sobre a terra do Egito.
- 34
Que o Faraó faça isso, e nomeie supervisores sobre a terra, e recolha a quinta parte da colheita da terra do Egito nos sete anos de fartura.
- 35
Que eles ajuntem todo o alimento destes bons anos que vêm, e estoquem cereal sob a autoridade do Faraó para alimento nas cidades, e que o guardem.
- 36
O alimento servirá de reserva para a terra contra os sete anos de fome, que haverá na terra do Egito; para que a terra não pereça por causa da fome.”
- 37
Isso pareceu bem aos olhos do Faraó, e aos olhos de todos os seus servos.
- 38
O Faraó disse aos seus servos: “Poderíamos encontrar alguém como este, um homem em quem está o Espírito de Deus?”
- 39
O Faraó disse a José: “Visto que Deus lhe mostrou tudo isso, não há ninguém tão prudente e sábio como você.
- 40
Você estará sobre a minha casa. Todo o meu povo será governado de acordo com a sua palavra. Somente no trono eu serei maior do que você.”
- 41
O Faraó disse a José: “Eis que eu o coloquei sobre toda a terra do Egito.”
- 42
O Faraó tirou o seu anel de selar da sua mão, e o colocou na mão de José, e o vestiu com roupas de linho fino, e colocou uma corrente de ouro ao redor do seu pescoço.
- 43
Ele o fez andar no segundo carro que possuía. E clamavam diante dele: “Dobrem os joelhos!” Ele o colocou sobre toda a terra do Egito.
- 44
O Faraó disse a José: “Eu sou o Faraó. Sem você, nenhum homem levantará a sua mão ou o seu pé em toda a terra do Egito.”
- 45
O Faraó chamou o nome de José de Zafenate-Paneia. Ele lhe deu Asenate, filha de Potífera, sacerdote de Om, por esposa. José saiu por toda a terra do Egito.
- 46
José tinha trinta anos de idade quando se apresentou diante do Faraó, rei do Egito. José saiu da presença do Faraó, e percorreu toda a terra do Egito.
- 47
Nos sete anos de fartura, a terra produziu abundantemente.
- 48
Ele ajuntou todo o alimento dos sete anos que houve na terra do Egito, e guardou o alimento nas cidades. Ele armazenou em cada cidade o alimento dos campos ao redor daquela cidade.
- 49
José armazenou cereal como a areia do mar, em grande quantidade, até que parou de contar, pois era inumerável.
- 50
A José nasceram dois filhos antes que chegasse o ano da fome, os quais Asenate, filha de Potífera, sacerdote de Om, lhe deu à luz.
- 51
José chamou o nome do primogênito de Manassés, “Pois”, disse ele, “Deus me fez esquecer de todo o meu trabalho, e de toda a casa de meu pai.”
- 52
O nome do segundo, ele chamou de Efraim: “Pois Deus me fez frutífero na terra da minha aflição.”
- 53
Os sete anos de fartura, que houve na terra do Egito, chegaram ao fim.
- 54
Os sete anos de fome começaram a vir, exatamente como José havia dito. Houve fome em todas as terras, mas em toda a terra do Egito havia pão.
- 55
Quando toda a terra do Egito sentiu fome, o povo clamou ao Faraó por pão, e o Faraó disse a todos os egípcios: “Vão a José. O que ele lhes disser, façam.”
- 56
A fome estava sobre toda a face da terra. José abriu todos os armazéns, e vendeu aos egípcios. A fome era severa na terra do Egito.
- 57
Todos os países vinham ao Egito, a José, para comprar cereal, porque a fome era severa em toda a terra.
De la cárcel al segundo del reino
José lee ambos sueños como uno solo: siete años de abundancia y luego siete de hambre, repetidos porque Dios lo ha establecido (v.32). Pasa de interpretar a aconsejar —guardar la quinta parte de la cosecha— y el faraón lo pone sobre todo Egipto.
El joven que soñaba con gavillas inclinadas oye ahora el grito «¡Doblad la rodilla!» ante su carro (v.43). Sus dos hijos, Manasés y Efraín, llevan nombres por el olvido de su fatiga y por su fecundidad en la tierra de su aflicción (vv.51-52).
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/genesis/41/16-18
O usa el Generador de enlaces.