RV1909
Génesis 42
El hambre obliga a Jacob a enviar a diez hijos a Egipto por grano, reteniendo a Benjamín. Ante el gobernador que no reconocen, se inclinan rostro a tierra, y el sueño juvenil de José se cumple sin que ellos lo sepan. Él los acusa de espías y exige que traigan al menor. Observe cómo brota la culpa: los hermanos recuerdan la angustia de José en la cisterna, ignorando que él los entiende mediante un intérprete.
- 1
Y VIENDO Jacob que en Egipto había alimentos, dijo á sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?
- 2
Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no nos muramos.
- 3
Y descendieron los diez hermanos de José á comprar trigo á Egipto.
- 4
Mas Jacob no envió á Benjamín hermano de José con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún desastre.
- 5
Y vinieron los hijos de Israel á comprar entre los que venían: porque había hambre en la tierra de Canaán.
- 6
Y José era el señor de la tierra, que vendía á todo el pueblo de la tierra: y llegaron los hermanos de José, é inclináronse á él rostro por tierra.
- 7
Y José como vió á sus hermanos, conociólos; mas hizo que no los conocía, y hablóles ásperamente, y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán á comprar alimentos.
- 8
José, pues, conoció á sus hermanos; pero ellos no le conocieron.
- 9
Entonces se acordó José de los sueños que había tenido de ellos, y díjoles: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.
- 10
Y ellos le respondieron: No, señor mío: mas tus siervos han venido á comprar alimentos.
- 11
Todos nosotros somos hijos de un varón: somos hombres de verdad: tus siervos nunca fueron espías.
- 12
Y él les dijo: No; á ver lo descubierto del país habéis venido.
- 13
Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.
- 14
Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando que sois espías:
- 15
En esto seréis probados: Vive Faraón que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor aquí viniere.
- 16
Enviad uno de vosotros, y traiga á vuestro hermano; y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad con vosotros: y si no, vive Faraón, que sois espías.
- 17
Y juntólos en la cárcel por tres días.
- 18
Y al tercer día díjoles José: Haced esto, y vivid: Yo temo á Dios:
- 19
Si sois hombres de verdad, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos; y vosotros id, llevad el alimento para el hambre de vuestra casa:
- 20
Pero habéis de traerme á vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.
- 21
Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le oímos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
- 22
Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el mozo; y no escuchasteis? He aquí también su sangre es requerida.
- 23
Y ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.
- 24
Y apartóse él de ellos, y lloró: después volvió á ellos, y les habló, y tomó de entre ellos á Simeón, y aprisionóle á vista de ellos.
- 25
Y mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el camino: é hízose así con ellos.
- 26
Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y fuéronse de allí.
- 27
Y abriendo uno de ellos su saco para dar de comer á su asno en el mesón, vió su dinero que estaba en la boca de su costal.
- 28
Y dijo á sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y aun helo aquí en mi saco. Sobresaltóseles entonces el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
- 29
Y venidos á Jacob su padre en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo:
- 30
Aquel varón, señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como á espías de la tierra:
- 31
Y nosotros le dijimos: Somos hombres de verdad, nunca fuimos espías:
- 32
Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.
- 33
Y aquel varón, señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad; dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,
- 34
Y traedme á vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres de verdad: así os daré á vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.
- 35
Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero: y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
- 36
Entonces su padre Jacob les dijo: Habéisme privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y á Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas.
- 37
Y Rubén habló á su padre, diciendo: Harás morir á mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré á ti.
- 38
Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura.
- 1
Vendo Jacó que havia cereal no Egito, disse aos seus filhos: “Por que vocês ficam olhando uns para os outros?”
- 2
Ele disse: “Eis que ouvi dizer que há cereal no Egito. Desçam até lá e comprem para nós, para que vivamos e não morramos.”
- 3
Então, dez dos irmãos de José desceram para comprar cereal do Egito.
- 4
Mas Jacó não enviou Benjamim, irmão de José, com os seus irmãos; pois disse: “Para que não lhe aconteça algum mal.”
- 5
Os filhos de Israel vieram para comprar entre os que vinham, pois havia fome na terra de Canaã.
- 6
José era o governador sobre a terra. Era ele quem vendia a todo o povo da terra. Os irmãos de José vieram e se prostraram diante dele com o rosto em terra.
- 7
José viu seus irmãos e os reconheceu, mas agiu como um estranho para eles, e falou-lhes asperamente. Ele lhes disse: “De onde vocês vieram?” Eles disseram: “Da terra de Canaã, para comprar comida.”
- 8
José reconheceu seus irmãos, mas eles não o reconheceram.
- 9
José lembrou-se dos sonhos que teve a respeito deles, e lhes disse: “Vocês são espiões! Vocês vieram para ver a nudez da terra.”
- 10
Eles lhe disseram: “Não, meu senhor, mas os seus servos vieram para comprar comida.
- 11
Nós todos somos filhos de um só homem; somos homens honestos. Os seus servos não são espiões.”
- 12
Ele lhes disse: “Não, mas vocês vieram para ver a nudez da terra!”
- 13
Eles disseram: “Nós, os seus servos, somos doze irmãos, filhos de um só homem na terra de Canaã; e eis que o mais novo está hoje com nosso pai, e um já não existe.”
- 14
José lhes disse: “É como eu lhes falei, dizendo: 'Vocês são espiões!'
- 15
Nisto vocês serão provados. Pela vida do Faraó, vocês não sairão daqui, a menos que o seu irmão mais novo venha para cá.
- 16
Enviem um de vocês, e que ele busque o seu irmão, e vocês ficarão presos, para que as suas palavras sejam provadas, se há verdade em vocês; ou então, pela vida do Faraó, certamente vocês são espiões.”
- 17
Ele os colocou todos juntos sob custódia por três dias.
- 18
Ao terceiro dia, José lhes disse: “Façam isto e viverão, pois eu temo a Deus.
- 19
Se vocês são homens honestos, então que um dos seus irmãos fique preso na prisão onde estão; mas vocês, vão e levem cereal para a fome de suas casas.
- 20
Tragam-me o seu irmão mais novo; assim as suas palavras serão verificadas, e vocês não morrerão.” E eles assim fizeram.
- 21
Eles disseram uns aos outros: “Certamente somos culpados em relação ao nosso irmão, pois vimos a angústia da sua alma, quando ele nos implorou, e nós não quisemos ouvir. Por isso esta angústia veio sobre nós.”
- 22
Rúben lhes respondeu, dizendo: “Eu não lhes falei, dizendo: 'Não pequem contra o menino', e vocês não quiseram ouvir? Portanto, eis que o seu sangue é exigido.”
- 23
Eles não sabiam que José os entendia; pois havia um intérprete entre eles.
- 24
Ele se afastou deles e chorou. Depois voltou a eles, falou com eles, tomou a Simeão dentre eles, e o amarrou diante dos seus olhos.
- 25
Então José deu ordem para encherem as suas vasilhas com cereal, e para devolver o dinheiro de cada homem no seu saco, e para lhes dar comida para o caminho. E assim lhes foi feito.
- 26
Eles carregaram os seus jumentos com o seu cereal, e partiram dali.
- 27
Quando um deles abriu o seu saco para dar comida ao seu jumento na hospedaria, viu o seu dinheiro. Eis que estava na boca do seu saco.
- 28
Ele disse aos seus irmãos: “O meu dinheiro foi devolvido! Eis que está no meu saco!” O coração deles desfaleceu, e voltaram-se tremendo uns para os outros, dizendo: “O que é isto que Deus nos fez?”
- 29
Eles chegaram a Jacó, seu pai, na terra de Canaã, e lhe contaram tudo o que lhes havia acontecido, dizendo:
- 30
“O homem, o senhor da terra, falou asperamente conosco, e nos tomou por espiões do país.
- 31
Nós lhe dissemos: 'Somos homens honestos. Não somos espiões.
- 32
Somos doze irmãos, filhos do nosso pai; um já não existe, e o mais novo está hoje com o nosso pai na terra de Canaã.'
- 33
O homem, o senhor da terra, nos disse: 'Por isto saberei que vocês são homens honestos: deixem um dos seus irmãos comigo, e levem cereal para a fome de suas casas, e sigam o seu caminho.
- 34
Tragam-me o seu irmão mais novo. Então saberei que vocês não são espiões, mas que são homens honestos. Assim, eu lhes entregarei o seu irmão, e vocês poderão negociar na terra.'”
- 35
Ao esvaziarem os seus sacos, eis que a trouxa de dinheiro de cada homem estava no seu saco. Quando eles e o seu pai viram as suas trouxas de dinheiro, ficaram com medo.
- 36
Jacó, o seu pai, lhes disse: “Vocês me privaram dos meus filhos! José já não existe, Simeão já não existe, e vocês querem levar Benjamim. Todas estas coisas estão contra mim.”
- 37
Rúben falou ao seu pai, dizendo: “Mate os meus dois filhos, se eu não o trouxer ao senhor. Confie-o aos meus cuidados, e eu o trarei novamente para o senhor.”
- 38
Ele disse: “O meu filho não descerá com vocês; pois o seu irmão está morto, e só ele restou. Se algum mal lhe acontecer no caminho em que vocês forem, então vocês farão descer os meus cabelos brancos com tristeza ao Seol.”
El dinero en los costales
José manda devolver en secreto el dinero de cada uno dentro del grano. Al hallarlo en el mesón, el corazón se les sobresalta y preguntan qué les ha hecho Dios. La plata recuperada — antes precio de un hermano vendido — les suena ahora a sentencia, no a favor.
Jacob cierra el capítulo negándose a arriesgar a Benjamín, convencido de que todo está contra él, mientras Rubén ofrece a sus dos hijos en prenda.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/genesis/42/16-18
O usa el Generador de enlaces.