RV1909
Hechos 2
En Pentecostés un estruendo como de viento recio llena la casa, lenguas de fuego reposan sobre cada discípulo, y hablan en idiomas que los peregrinos reconocen como propios. Lucas enumera las naciones —de partos a cretenses y árabes— para que la reversión de las lenguas dispersas quede clara. Los burladores dicen "mosto"; Pedro responde con Joel y dos Salmos. Observe cómo su discurso pasa de explicar el prodigio a interpelar e invitar a la multitud.
- 1
Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos;
- 2
Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados;
- 3
Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos.
- 4
Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
- 5
Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo.
- 6
Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua.
- 7
Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son Galileos todos estos que hablan?
- 8
¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos?
- 9
Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
- 10
En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de Africa que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos,
- 11
Cretenses y Arabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
- 12
Y estaban todos atónitos y perplejos, diciendo los unos á los otros: ¿Qué quiere ser esto?
- 13
Mas otros burlándose, decían: Que están llenos de mosto.
- 14
Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó su voz, y hablóles diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitáis en Jerusalem, esto os sea notorio, y oid mis palabras.
- 15
Porque éstos no están borrachos, como vosotros pensáis, siendo la hora tercia del día;
- 16
Mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel:
- 17
Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños:
- 18
Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
- 19
Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo:
- 20
El sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto;
- 21
Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
- 22
Varones Israelitas, oid estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado de Dios entre vosotros en maravillas y prodigios y señales, que Dios hizo por él en medio de vosotros, como también vosotros sabéis;
- 23
A éste, entregado por determinado consejo y providencia de Dios, prendisteis y matasteis por manos de los inicuos, crucificándole;
- 24
Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible ser detenido de ella.
- 25
Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque está á mi diestra, no seré conmovido.
- 26
Por lo cual mi corazón se alegró, y gozóse mi lengua; y aun mi carne descansará en esperanza;
- 27
Que no dejarás mi alma en el infierno, ni darás á tu Santo que vea corrupción.
- 28
Hicísteme notorios los caminos de la vida; me henchirás de gozo con tu presencia.
- 29
Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy.
- 30
Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono;
- 31
Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fué dejada en el infierno, ni su carne vió corrupción.
- 32
A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
- 33
Así que, levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.
- 34
Porque David no subió á los cielos; empero él dice: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra,
- 35
Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies.
- 36
Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo.
- 37
Entonces oído esto , fueron compungidos de corazón, y dijeron á Pedro y á los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
- 38
Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
- 39
Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.
- 40
Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.
- 41
Así que, los que recibieron su palabra, fueron bautizados: y fueron añadidas á ellos aquel día como tres mil personas.
- 42
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones.
- 43
Y toda persona tenía temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
- 44
Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes;
- 45
Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester.
- 46
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,
- 47
Alabando á Dios, y teniendo gracia con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día á la iglesia los que habían de ser salvos.
- 1
Ao chegar o dia de Pentecostes, estavam todos unânimes no mesmo lugar.
- 2
De repente, veio do céu um som, como de um vento impetuoso, e encheu toda a casa onde estavam assentados.
- 3
Apareceram-lhes línguas como de fogo, que foram distribuídas a eles, e uma pousou sobre cada um deles.
- 4
Todos ficaram cheios do Espírito Santo e começaram a falar em outras línguas, conforme o Espírito lhes concedia que falassem.
- 5
Ora, habitavam em Jerusalém judeus, homens piedosos, de todas as nações debaixo do céu.
- 6
Quando se ouviu este som, a multidão se ajuntou e ficou perplexa, porque cada um os ouvia falar na sua própria língua.
- 7
Todos estavam maravilhados e perplexos, dizendo uns aos outros: “Eis que não são galileus todos estes que estão falando?
- 8
Como é que os ouvimos, cada um na nossa própria língua materna?
- 9
Partos, medos, elamitas, e os habitantes da Mesopotâmia, Judeia, Capadócia, Ponto, Ásia,
- 10
Frígia, Panfília, Egito, as partes da Líbia próximas a Cirene, visitantes de Roma, tanto judeus como prosélitos,
- 11
cretenses e árabes — nós os ouvimos falar em nossas línguas as obras maravilhosas de Deus!”
- 12
Todos estavam maravilhados e perplexos, dizendo uns aos outros: “O que significa isto?”
- 13
Outros, zombando, diziam: “Eles estão cheios de vinho novo.”
- 14
Mas Pedro, levantando-se com os onze, ergueu a voz e lhes falou: “Homens da Judeia e todos vocês que habitam em Jerusalém, seja-lhes isto conhecido, e escutem as minhas palavras.
- 15
Pois estes não estão bêbados, como vocês supõem, visto que é apenas a terceira hora do dia.
- 16
Mas isto é o que foi dito pelo profeta Joel:
- 17
‘Acontecerá nos últimos dias, diz Deus, que derramarei do meu Espírito sobre toda a carne. Os seus filhos e as suas filhas profetizarão. Os seus jovens terão visões. Os seus velhos sonharão sonhos.
- 18
Sim, e sobre os meus servos e sobre as minhas servas naqueles dias, derramarei do meu Espírito, e eles profetizarão.
- 19
Mostrarei maravilhas no céu em cima, e sinais na terra embaixo: sangue, fogo e nuvens de fumaça.
- 20
O sol se converterá em trevas, e a lua em sangue, antes que venha o grande e glorioso dia do Senhor.
- 21
E acontecerá que todo aquele que invocar o nome do Senhor será salvo.’
- 22
“Homens de Israel, ouçam estas palavras! Jesus de Nazaré, homem aprovado por Deus diante de vocês com milagres, maravilhas e sinais, que Deus fez por meio dele entre vocês, como vocês mesmos sabem;
- 23
a este, sendo entregue pelo determinado conselho e presciência de Deus, vocês tomaram pelas mãos de homens iníquos, crucificaram e mataram;
- 24
ao qual Deus ressuscitou, libertando-o da agonia da morte, porque não era possível que fosse retido por ela.
- 25
Pois Davi diz a respeito dele: ‘Eu via sempre o Senhor diante da minha face, pois ele está à minha direita, para que eu não seja abalado.
- 26
Por isso o meu coração se alegrou, e a minha língua exultou. Além disso, a minha carne também repousará em esperança,
- 27
porque não deixarás a minha alma no Hades, nem permitirás que o teu Santo veja a corrupção.
- 28
Tu me fizeste conhecer os caminhos da vida. Tu me encherás de alegria com a tua presença.’
- 29
“Irmãos, posso dizer-lhes livremente a respeito do patriarca Davi, que ele morreu e foi sepultado, e o seu túmulo está entre nós até o dia de hoje.
- 30
Sendo ele, pois, profeta, e sabendo que Deus lhe havia jurado com juramento que do fruto do seu corpo, segundo a carne, levantaria o Cristo para se assentar no seu trono,
- 31
ele, prevendo isto, falou a respeito da ressurreição do Cristo, que a sua alma não foi deixada no Hades, e a sua carne não viu a corrupção.
- 32
A este Jesus, Deus ressuscitou, do que todos nós somos testemunhas.
- 33
Sendo, portanto, exaltado à destra de Deus, e tendo recebido do Pai a promessa do Espírito Santo, ele derramou isto que vocês agora veem e ouvem.
- 34
Pois Davi não subiu aos céus, mas ele mesmo diz: ‘Disse o Senhor ao meu Senhor: “Assente-se à minha direita,
- 35
até que eu ponha os seus inimigos por estrado dos seus pés.”’
- 36
“Saiba, pois, com certeza toda a casa de Israel que a esse Jesus, a quem vocês crucificaram, Deus o fez Senhor e Cristo.”
- 37
Quando ouviram isso, ficaram compungidos no coração, e perguntaram a Pedro e aos demais apóstolos: “Irmãos, o que faremos?”
- 38
Pedro lhes respondeu: “Arrependam-se, e cada um de vocês seja batizado em nome de Jesus Cristo para o perdão dos pecados, e receberão o dom do Espírito Santo.
- 39
Pois a promessa é para vocês e para os seus filhos, e para todos os que estão longe, para tantos quantos o Senhor nosso Deus chamar para si.”
- 40
Com muitas outras palavras ele testemunhava e os exortava, dizendo: “Salvem-se desta geração perversa!”
- 41
Então, os que de bom grado receberam a sua palavra foram batizados. Naquele dia, foram acrescentadas cerca de três mil almas.
- 42
E perseveravam na doutrina dos apóstolos e na comunhão, no partir do pão e nas orações.
- 43
Em cada alma havia temor, e muitas maravilhas e sinais eram feitos por meio dos apóstolos.
- 44
Todos os que criam estavam juntos e tinham tudo em comum.
- 45
Vendiam as suas propriedades e bens, e os distribuíam a todos, à medida que alguém tinha necessidade.
- 46
Diariamente, perseverando unânimes no templo, e partindo o pão de casa em casa, tomavam as suas refeições com alegria e singeleza de coração,
- 47
louvando a Deus e tendo a simpatia de todo o povo. E o Senhor acrescentava à igreja, dia a dia, os que iam sendo salvos.
De los tres mil a la mesa compartida
Compungidos de corazón, los oyentes preguntan qué hacer; Pedro responde "Arrepentíos y bautizaos", y unas tres mil personas son añadidas en un día. El argumento se apoya en que el sepulcro de David seguía conocido en Jerusalén: David murió, así que el Salmo sobre no ver corrupción apunta más allá de él, al Cristo resucitado.
Luego Lucas describe la primera comunidad: enseñanza, comunión, partimiento del pan, oración, y los bienes en común. El capítulo va del prodigio a un modo de vida cotidiano.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/hechos/2/16-18
O usa el Generador de enlaces.