RV1909

Isaías 2

Tras el pleito del capítulo 1 se abre una visión del futuro lejano: el monte del SEÑOR alzado sobre todos los demás, las naciones subiendo a ser enseñadas, las espadas forjadas en rejas de arado. Es una de las grandes imágenes bíblicas de paz universal bajo un solo maestro divino. Luego el tono cae de golpe. La misma Judá está llena de plata, de costumbres extranjeras y de ídolos hechos con sus propios dedos. El resto del capítulo es el 'día del SEÑOR' contra todo lo soberbio y alto, y cierra advirtiendo que dejen de confiar en el hombre, cuyo aliento está en su nariz.

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Isaías 2 (RV1909)
  1. 1

    LO que vió Isaías, hijo de Amoz, tocante á Judá y á Jerusalem.

  2. 2

    Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y correrán á él todas las gentes.

  3. 3

    Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, á la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la ley, y de Jerusalem la palabra de Jehová.

  4. 4

    Y juzgará entre las gentes, y reprenderá á muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces: no alzará espada gente contra gente, ni se ensayarán más para la guerra.

  5. 5

    Venid, oh casa de Jacob, y caminemos á la luz de Jehová.

  6. 6

    Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque son henchidos de oriente, y de agoreros, como los Filisteos; y en hijos ajenos descansan.

  7. 7

    Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos; ni sus carros tienen número.

  8. 8

    Además está su tierra llena de ídolos, y á la obra de sus manos se han arrodillado, á lo que fabricaron sus dedos.

  9. 9

    Y hase inclinado el hombre, y el varón se ha humillado: por tanto no los perdonarás.

  10. 10

    Métete en la piedra, escóndete en el polvo, de la presencia espantosa de Jehová y del resplandor de su majestad.

  11. 11

    La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será ensalzado en aquel día.

  12. 12

    Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, y sobre todo ensalzado; y será abatido:

  13. 13

    Y sobre todos los cedros del Líbano altos y sublimes, y sobre todos los alcornoques de Basán;

  14. 14

    Y sobre todos los montes altos, y sobre todos los collados levantados;

  15. 15

    Y sobre toda torre alta, y sobre todo muro fuerte;

  16. 16

    Y sobre todas las naves de Tarsis, y sobre todas pinturas preciadas.

  17. 17

    Y la altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Jehová será ensalzado en aquel día.

  18. 18

    Y quitará totalmente los ídolos.

  19. 19

    Y meteránse en las cavernas de las peñas, y en las aberturas de la tierra, por la presencia espantosa de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare él para herir la tierra.

  20. 20

    Aquel día arrojará el hombre, á los topos y murciélagos, sus ídolos de plata y sus ídolos de oro, que le hicieron para que adorase;

  21. 21

    Y se entrarán en las hendiduras de las rocas y en las cavernas de las peñas, por la presencia formidable de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare para herir la tierra.

  22. 22

    Dejaos del hombre, cuyo hálito está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?

Dos montes, dos días

El capítulo se construye sobre una inversión de altura. Primero Sión es exaltada para que las naciones suban a ella (vv. 2-3); luego Dios viene a abatir todo lo alto: los cedros del Líbano, las encinas de Basán, las torres, las naves de Tarsis y el propio orgullo humano.

El estribillo de que solo el SEÑOR será enaltecido en aquel día (vv. 11, 17) es la bisagra. La promesa es famosa: 'volverán sus espadas en rejas de arado'. Una sola altura sobrevive al arrasamiento, y no es el ídolo ni la fortaleza, sino Dios mismo.

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