RV1909

Isaías 31

Un segundo ¡ay! cae sobre los de Judá que bajan a Egipto buscando caballos y carros en vez de mirar al Santo de Israel. El argumento es tajante: los egipcios son hombres, no Dios; sus caballos, carne y no espíritu (v.3). Cuando Jehová extiende la mano, caen juntos el que ayuda y el ayudado. Observe cómo la imagen pasa de amenaza a rescate. Jehová es león que ningún pastor espanta, y luego aves que revolotean sobre Jerusalén (vv.4-5). El capítulo cierra mandando volver y arrojar los ídolos de plata y oro que las propias manos hicieron.

Lectura paralela
Español (LatAm) + English
Isaías 31 (RV1909)
  1. 1

    ¡AY de los que descienden á Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en caballeros, porque son valientes; y no miraron al Santo de Israel, ni buscaron á Jehová!

  2. 2

    Mas él también es sabio, y traerá el mal, y no retirará sus palabras. Levantaráse pues contra la casa de los malignos, y contra el auxilio de los obradores de iniquidad.

  3. 3

    Y los Egipcios hombres son, y no Dios; y sus caballos carne, y no espíritu: de manera que en extendiendo Jehová su mano, caerá el ayudador, y caerá el ayudado, y todos ellos desfallecerán á una.

  4. 4

    Porque Jehová me dijo á mí de esta manera: Como el león y el cachorro del león brama sobre su presa, y si se llega contra él cuadrilla de pastores, no temerá por sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos: así Jehová de los ejércitos descenderá á pelear por el monte de Sión, y por su collado.

  5. 5

    Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos á Jerusalem, amparando, librando, pasando, y salvando.

  6. 6

    Convertíos á aquel contra quien los hijos de Israel profundamente se rebelaron.

  7. 7

    Porque en aquel día arrojará el hombre sus ídolos de plata, y sus ídolos de oro, que para vosotros han hecho vuestras manos pecadoras.

  8. 8

    Entonces caerá el Assur por cuhillo, no de varón; y consumirálo espada, no de hombre; y huirá de la presencia de la espada, y sus mancebos serán tributarios.

  9. 9

    Y de miedo pasará su fortaleza, y sus príncipes tendrán pavor de la bandera, dice Jehová, cuyo fuego está en Sión, y su horno en Jerusalem.

La espada que no es de hombre

Los versos finales (8-9) afirman que el asirio cae por una espada que 'no es de varón'—ningún ejército humano se lleva el mérito. Su peña se derrumba de espanto y sus príncipes huyen ante una bandera, anticipando los capítulos 36-37, donde el sitio de Jerusalén se rompe sin que Judá levante un arma.

El gozne es el v.6: volver a aquel de quien se rebelaron hondamente. Liberación y arrepentimiento van unidos; ese mismo pueblo confiado en Egipto debe primero desechar los ídolos antes de que llegue la protección prometida.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/isaias/31/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto