RV1909
Jeremías 26
Al comienzo del reinado de Joacim, Jeremías se planta en el atrio del templo y advierte que, si Judá no escucha, esta casa quedará como Silo. Sacerdotes, profetas y pueblo lo apresan de inmediato gritando que merece la muerte. Más que un sermón, es una escena de juicio. Observe cómo bajan los príncipes desde el palacio, cómo Jeremías se defiende alegando solo que Jehová lo envió, y cómo unos ancianos zanjan el caso con un precedente.
- 1
EN el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fué esta palabra de Jehová, diciendo:
- 2
Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla á todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé les hablases; no retengas palabra.
- 3
Quizá oirán, y se tornarán cada uno de su mal camino; y arrepentiréme yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras.
- 4
Les dirás pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual dí delante de vosotros,
- 5
Para atender á las palabras de mis siervos los profetas que yo os envío, madrugando en enviarlos, á los cuales no habéis oído;
- 6
Yo pondré esta casa como Silo, y daré esta ciudad en maldición á todas las gentes de la tierra.
- 7
Y los sacerdotes, los profetas, y todo el pueblo, oyeron á Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová.
- 8
Y fué que, acabando de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablase á todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás.
- 9
¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no quedar morador? Y juntóse todo el pueblo contra Jeremías en la casa de Jehová.
- 10
Y los príncipes de Judá oyeron estas cosas, y subieron de casa del rey á la casa de Jehová; y sentáronse en la entrada de la puerta nueva de Jehová.
- 11
Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas á los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos.
- 12
Y habló Jeremías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído.
- 13
Y ahora, mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oid la voz de Jehová vuestro Dios, y arrepentiráse Jehová del mal que ha hablado contra vosotros.
- 14
En lo que á mí toca, he aquí estoy en vuestras manos: haced de mí como mejor y más recto os pareciere.
- 15
Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad Jehová me envió á vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos.
- 16
Y dijeron los príncipes y todo el pueblo á los sacerdotes y profetas. No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de Jehová nuestro Dios nos ha hablado.
- 17
Entonces se levantaron ciertos de los ancianos de la tierra, y hablaron á toda la junta del pueblo, diciendo:
- 18
Miqueas de Morasti profetizó en tiempo de Ezechîas rey de Judá, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Sión será arada como campo, y Jerusalem vendrá á ser montones, y el monte del templo en cumbres de bosque.
- 19
¿Matáronlo luego Ezechîas rey de Judá y todo Judá? ¿no temió á Jehová, y oró en presencia de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? ¿Haremos pues nosotros tan grande mal contra nuestras almas?
- 20
Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de Jehová, Urías, hijo de Semaías de Chîriath-jearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra, conforme á todas las palabras de Jeremías:
- 21
Y oyó sus palabras el rey Joacim, y todos sus grandes, y todos sus príncipes, y el rey procuró de matarle; lo cual entendiendo Urías, tuvo temor, y huyó, y metióse en Egipto:
- 22
Y el rey Joacim envió hombres á Egipto, á Elnathán hijo de Acbor, y otros hombres con él, á Egipto;
- 23
Los cuales sacaron á Urías de Egipto, y lo trajeron al rey Joacim, é hiriólo á cuchillo, y echó su cuerpo en los sepulcros del vulgo.
- 24
La mano empero de Ahicam hijo de Saphán era con Jeremías, porque no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.
- 1
No início do reinado de Jeoaquim, filho de Josias, rei de Judá, veio esta palavra da parte do SENHOR:
- 2
“Assim diz o SENHOR: ‘Fique no pátio da casa do SENHOR e fale a todas as cidades de Judá que vêm adorar na casa do SENHOR, todas as palavras que eu lhe ordeno que lhes fale. Não omita nem uma palavra.
- 3
Pode ser que eles ouçam, e cada um se converta do seu mau caminho, para que eu desista do mal que planejo fazer a eles por causa da maldade de suas ações.’”
- 4
Você lhes dirá: “Assim diz o SENHOR: ‘Se vocês não me ouvirem, para andarem na minha lei que coloquei diante de vocês,
- 5
para ouvirem as palavras dos meus servos, os profetas, que eu lhes envio, levantando-me cedo e enviando-os — mas vocês não têm ouvido —
- 6
então farei desta casa como Siló, e farei desta cidade uma maldição para todas as nações da terra.’”
- 7
Os sacerdotes, os profetas e todo o povo ouviram Jeremias falando estas palavras na casa do SENHOR.
- 8
Quando Jeremias terminou de falar tudo o que o SENHOR lhe havia ordenado que falasse a todo o povo, os sacerdotes, os profetas e todo o povo o agarraram, dizendo: “Certamente você morrerá!
- 9
Por que você profetizou em nome do SENHOR, dizendo: ‘Esta casa será como Siló, e esta cidade ficará desolada, sem habitantes’?” E todo o povo se aglomerou ao redor de Jeremias na casa do SENHOR.
- 10
Quando os príncipes de Judá ouviram estas coisas, subiram da casa do rei para a casa do SENHOR; e se assentaram à entrada da porta nova da casa do SENHOR.
- 11
Então os sacerdotes e os profetas falaram aos príncipes e a todo o povo, dizendo: “Este homem é digno de morte, pois profetizou contra esta cidade, como vocês ouviram com os seus próprios ouvidos.”
- 12
Então Jeremias falou a todos os príncipes e a todo o povo, dizendo: “O SENHOR me enviou para profetizar contra esta casa e contra esta cidade todas as palavras que vocês ouviram.
- 13
Agora, portanto, corrijam os seus caminhos e as suas ações, e obedeçam à voz do SENHOR, seu Deus; então o SENHOR desistirá do mal que pronunciou contra vocês.
- 14
Quanto a mim, eis que estou nas suas mãos. Façam comigo o que for bom e reto aos seus olhos.
- 15
Saibam apenas com certeza que, se me matarem, trarão sangue inocente sobre vocês mesmos, sobre esta cidade e sobre os seus habitantes; pois, na verdade, o SENHOR me enviou a vocês para falar todas estas palavras aos seus ouvidos.”
- 16
Então os príncipes e todo o povo disseram aos sacerdotes e aos profetas: “Este homem não é digno de morte; pois ele nos falou em nome do SENHOR, nosso Deus.”
- 17
Então alguns dos anciãos da terra se levantaram e falaram a toda a assembleia do povo, dizendo:
- 18
“Miqueias, o morastita, profetizou nos dias de Ezequias, rei de Judá; e ele falou a todo o povo de Judá, dizendo: ‘Assim diz o SENHOR dos Exércitos: “‘Sião será arada como um campo, e Jerusalém se tornará um amontoado de ruínas, e o monte da casa como os lugares altos de uma floresta.’
- 19
Acaso Ezequias, rei de Judá, e todo o Judá o mataram? Não temeu ele ao SENHOR, e suplicou o favor do SENHOR, e o SENHOR desistiu do desastre que havia pronunciado contra eles? Dessa forma, cometeríamos um grande mal contra as nossas próprias almas!”
- 20
Houve também um homem que profetizou em nome do SENHOR, Urias, filho de Semaías, de Quiriate-Jearim; e ele profetizou contra esta cidade e contra esta terra de acordo com todas as palavras de Jeremias.
- 21
Quando o rei Jeoaquim, com todos os seus valentes e todos os príncipes, ouviram as suas palavras, o rei procurou matá-lo; mas quando Urias ouviu isso, teve medo, fugiu e foi para o Egito.
- 22
Então o rei Jeoaquim enviou Elnatã, filho de Acbor, e alguns homens com ele para o Egito.
- 23
Eles tiraram Urias do Egito e o trouxeram ao rei Jeoaquim, que o matou à espada e lançou o seu cadáver nas sepulturas do povo comum.
- 24
Mas a mão de Aicão, filho de Safã, estava com Jeremias, para que não o entregassem nas mãos do povo para ser morto.
Dos profetas, dos desenlaces
El capítulo enfrenta el casi linchamiento de Jeremías con un recuerdo y un contraejemplo. Los ancianos citan a Miqueas de Moreset, que en tiempos de Ezequías anunció a Sión arada como campo y no fue ejecutado. Luego aparece Urías hijo de Semaías, que dijo lo mismo que Jeremías, huyó a Egipto, fue traído de vuelta y muerto a espada por Joacim.
La diferencia no está en el mensaje sino en el amparo: la mano de Ahicam hijo de Safán protege a Jeremías de la turba. El narrador muestra que sobrevivir a una palabra verdadera puede depender de quién esté a tu lado.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
- Esperar en DiosExpresión bíblica para la confianza activa que mira a Jehová entre la promesa y su cumplimiento, aguardando su salvación en lugar de dejar pasar el tiempo pasivamente.
- Reino de DiosQué significa el reino de Dios en la Biblia, cómo se relaciona con el reinado de Cristo y dónde leerlo sin reducirlo a política o espiritualidad vaga.
- Temor del SeñorQué significa el temor del Señor en la Biblia y cómo se relaciona con sabiduría, reverencia, obediencia y confianza.
- Salmos 27:14Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Miqueas 7:7Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Lamentaciones 3:25Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Romanos 8:25Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Santiago 5:7Pasaje clave conectado con Esperar en Dios.
- Marcos 1:14-15Pasaje clave conectado con Reino de Dios.
- Mateo 13:31-33Pasaje clave conectado con Reino de Dios.
- Lucas 17:20-21Pasaje clave conectado con Reino de Dios.
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