RV1909
Jueces 16
Lee primero el capítulo completo. Usa los enlaces de abajo para seguir dentro del libro y hacia páginas editoriales relacionadas.
- 1
Y FUÉ Samsón á Gaza, y vió allí una mujer ramera, y entró á ella.
- 2
Y fué dicho á los de Gaza: Samsón es venido acá. Y cercáronlo, y pusiéronle espías toda aquella noche á la puerta de la ciudad: y estuvieron callados toda aquella noche, diciendo: Hasta la luz de la mañana; entonces lo mataremos.
- 3
Mas Samsón durmió hasta la media noche; y á la media noche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, echóselas al hombro, y fuése, y subióse con ellas á la cumbre del monte que está delante de Hebrón.
- 4
Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer en el valle de Sorec, la cual se llamaba Dalila.
- 5
Y vinieron á ella los príncipes de los Filisteos, y dijéronle: Engáñale y sabe en qué consiste su grande fuerza, y cómo lo podríamos vencer, para que lo atemos y lo atormentemos; y cada uno de nosotros te dará mil y cien siclos de plata.
- 6
Y Dalila dijo á Samsón: Yo te ruego que me declares en qué consiste tu grande fuerza, y cómo podrás ser atado para ser atormentado.
- 7
Y respondióle Samsón: Si me ataren con siete mimbres verdes que aun no estén enjutos, entonces me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres.
- 8
Y los príncipes de los Filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aun no se habían enjugado, y atóle con ellos.
- 9
Y estaban espías en casa de ella en una cámara. Entonces ella le dijo: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y él rompió los mimbres, como se rompe una cuerda de estopa cuando siente el fuego: y no se supo su fuerza.
- 10
Entonces Dalila dijo á Samsón: He aquí tú me has engañado, y me has dicho mentiras: descúbreme pues ahora, yo te ruego, cómo podrás ser atado.
- 11
Y él le dijo: Si me ataren fuertemente con cuerdas nuevas, con las cuales ninguna cosa se haya hecho, yo me debilitaré, y seré como cualquiera de los hombres.
- 12
Y Dalila tomó cuerdas nuevas, y atóle con ellas, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y los espías estaban en una cámara. Mas él las rompió de sus brazos como un hilo.
- 13
Y Dalila dijo á Samsón: Hasta ahora me engañas, y tratas conmigo con mentiras. Descúbreme pues ahora cómo podrás ser atado. El entonces le dijo: Si tejieres siete guedejas de mi cabeza con la tela.
- 14
Y ella hincó la estaca, y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Mas despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar con la tela.
- 15
Y ella le dijo: ¿Cómo dices, Yo te amo, pues que tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has aún descubierto en qué está tu gran fuerza.
- 16
Y aconteció que, apretándole ella cada día con sus palabras é importunándole, su alma fué reducida á mortal angustia.
- 17
Descubrióle pues todo su corazón, y díjole: Nunca á mi cabeza llegó navaja; porque soy Nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y seré debilitado, y como todos los hombres.
- 18
Y viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió á llamar á los príncipes de los Filisteos, diciendo: Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón. Y los príncipes de los Filisteos vinieron á ella, trayendo en su mano el dinero.
- 19
Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas; y llamado un hombre, rapóle siete guedejas de su cabeza, y comenzó á afligirlo, pues su fuerza se apartó de él.
- 20
Y díjole: ¡Samsón, los Filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras, y me escaparé: no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado.
- 21
Mas los Filisteos echaron mano de él, y sacáronle los ojos, y le llevaron á Gaza; y le ataron con cadenas, para que moliese en la cárcel.
- 22
Y el cabello de su cabeza comenzó á crecer, después que fué rapado.
- 23
Entonces los príncipes de los Filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio á Dagón su dios, y para alegrarse; y dijeron: Nuestro dios entregó en nuestras manos á Samsón nuestro enemigo.
- 24
Y viéndolo el pueblo, loaron á su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos á nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había muerto á muchos de nosotros.
- 25
Y aconteció que, yéndose alegrando el corazón de ellos, dijeron: Llamad á Samsón, para que divierta delante de nosotros. Y llamaron á Samsón de la cárcel, y hacía de juguete delante de ellos; y pusiéronlo entre las columnas.
- 26
Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas.
- 27
Y la casa estaba llena de hombres y mujeres: y todos los príncipes de los Filisteos estaban allí; y en el alto piso había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Samsón.
- 28
Entonces clamó Samsón á Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los Filisteos, por mis dos ojos.
- 29
Asió luego Samsón las dos columnas del medio sobre las cuales se sustentaba la casa, y estribó en ellas, la una con la mano derecha, y la otra con la izquierda;
- 30
Y dijo Samsón: Muera yo con los Filisteos. Y estribando con esfuerzo, cayó la casa sobre los príncipes, y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Y fueron muchos más los que de ellos mató muriendo, que los que había muerto en su vida.
- 31
Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, y tomáronle, y lleváronle, y le sepultaron entre Sora y Esthaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó á Israel veinte años.
- 1
Sansão foi a Gaza, viu ali uma prostituta e deitou-se com ela.
- 2
Foi dito aos gazitas: “Sansão está aqui!” Eles o cercaram e ficaram de emboscada durante toda a noite na porta da cidade, e ficaram quietos a noite toda, dizendo: “Esperemos até a luz da manhã; então o mataremos.”
- 3
Sansão ficou deitado até a meia-noite; então levantou-se à meia-noite, agarrou as portas da entrada da cidade, com as duas colunas, e as arrancou, com tranca e tudo. Ele as colocou sobre os ombros e as levou até o topo da montanha que fica em frente a Hebrom.
- 4
Depois disso, aconteceu que ele se apaixonou por uma mulher no vale de Soreque, cujo nome era Dalila.
- 5
Os governantes dos filisteus foram até ela e lhe disseram: “Persuada-o e descubra onde reside a sua grande força, e como poderemos dominá-lo, para que possamos amarrá-lo e subjugá-lo; e cada um de nós lhe dará mil e cem peças de prata.”
- 6
Dalila disse a Sansão: “Por favor, diga-me onde reside a sua grande força e com o que você poderia ser amarrado para ser subjugado.”
- 7
Sansão lhe respondeu: “Se me amarrarem com sete cordas de vime verde que nunca foram secas, então ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.”
- 8
Então os governantes dos filisteus trouxeram a ela sete cordas de vime verde que não haviam sido secas, e ela o amarrou com elas.
- 9
Ora, ela tinha homens de emboscada aguardando no quarto de dentro. Ela lhe disse: “Os filisteus estão sobre você, Sansão!” Ele rompeu as cordas como um fio de estopa se rompe quando toca o fogo. Assim, a origem da sua força não foi descoberta.
- 10
Dalila disse a Sansão: “Eis que você zombou de mim e me contou mentiras. Agora, por favor, diga-me com o que você pode ser amarrado.”
- 11
Ele lhe disse: “Se simplesmente me amarrarem com cordas novas com as quais nenhum trabalho tenha sido feito, então ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.”
- 12
Então Dalila pegou cordas novas e o amarrou com elas, e lhe disse: “Os filisteus estão sobre você, Sansão!” A emboscada estava aguardando no quarto de dentro. Ele as rompeu de seus braços como se fossem uma linha.
- 13
Dalila disse a Sansão: “Até agora você tem zombado de mim e me contado mentiras. Diga-me com o que você pode ser amarrado.” Ele lhe respondeu: “Se você tecer as sete tranças da minha cabeça com o tecido no tear.”
- 14
Ela as fixou com o pino do tear e lhe disse: “Os filisteus estão sobre você, Sansão!” Ele despertou do sono e arrancou o pino do tear e o tecido.
- 15
Ela lhe disse: “Como você pode dizer: ‘Eu a amo’, quando o seu coração não está comigo? Você zombou de mim estas três vezes e não me contou onde reside a sua grande força.”
- 16
Como ela o pressionava diariamente com as suas palavras e o importunava, a sua alma se angustiou até a morte.
- 17
Ele abriu todo o seu coração para ela e lhe disse: “Nenhuma navalha jamais passou pela minha cabeça; pois sou um nazireu para Deus desde o ventre da minha mãe. Se eu for rapado, a minha força se retirará de mim, ficarei fraco e serei como qualquer outro homem.”
- 18
Quando Dalila percebeu que ele lhe havia aberto todo o seu coração, mandou chamar os governantes dos filisteus, dizendo: “Subam só mais esta vez, pois ele me abriu todo o seu coração.” Então os governantes dos filisteus subiram até ela e trouxeram o dinheiro em suas mãos.
- 19
Ela o fez dormir sobre os seus joelhos; chamou um homem e mandou rapar as sete tranças da cabeça dele. Ela começou a subjugá-lo, e a força dele se retirou.
- 20
Ela disse: “Os filisteus estão sobre você, Sansão!” Ele despertou do sono e pensou: “Sairei como das outras vezes e me sacudirei para me livrar.” Mas ele não sabia que o SENHOR havia se retirado dele.
- 21
Os filisteus o agarraram, furaram-lhe os olhos, levaram-no para Gaza e o prenderam com algemas de bronze; e ele virava o moinho na prisão.
- 22
Contudo, o cabelo da sua cabeça começou a crescer novamente depois de ter sido rapado.
- 23
Os governantes dos filisteus se reuniram para oferecer um grande sacrifício a Dagom, seu deus, e para se alegrar; pois diziam: “O nosso deus entregou Sansão, nosso inimigo, em nossas mãos.”
- 24
Quando o povo o viu, louvaram ao seu deus; pois diziam: “O nosso deus entregou em nossas mãos o nosso inimigo e o destruidor da nossa terra, aquele que matou a muitos de nós.”
- 25
Quando os seus corações estavam alegres, disseram: “Chamem Sansão, para que nos entretenha.” Eles chamaram Sansão da prisão, e ele se apresentou perante eles. Eles o colocaram entre as colunas;
- 26
e Sansão disse ao jovem que o segurava pela mão: “Deixe-me apalpar as colunas sobre as quais o templo se apoia, para que eu possa me encostar nelas.”
- 27
Ora, o templo estava cheio de homens e mulheres; todos os governantes dos filisteus estavam ali; e havia no terraço cerca de três mil homens e mulheres, que assistiam enquanto Sansão os entretinha.
- 28
Sansão clamou ao SENHOR e disse: “Senhor DEUS, lembra-te de mim, por favor, e fortalece-me, por favor, só mais esta vez, ó Deus, para que eu me vingue de uma só vez dos filisteus por causa dos meus dois olhos.”
- 29
Sansão abraçou as duas colunas centrais sobre as quais o templo se apoiava, e encostou-se nelas, a sua mão direita em uma e a sua mão esquerda na outra.
- 30
Sansão disse: “Que eu morra com os filisteus!” Ele se curvou com toda a sua força, e o templo desabou sobre os governantes e sobre todo o povo que nele estava. Assim, os mortos que ele matou na sua morte foram mais do que os que ele havia matado em sua vida.
- 31
Então os seus irmãos e toda a casa de seu pai desceram, pegaram-no, trouxeram-no para cima e o sepultaram entre Zorá e Estaol, no túmulo de Manoá, seu pai. Ele julgou a Israel por vinte anos.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/jueces/16/16-18
O usa el Generador de enlaces.