RV1909

Lucas 1

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Lucas 1 (RV1909)
  1. 1

    HABIENDO muchos tentado á poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,

  2. 2

    Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;

  3. 3

    Me ha parecido también á mí , después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo,

  4. 4

    Para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado.

  5. 5

    HUBO en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.

  6. 6

    Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.

  7. 7

    Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.

  8. 8

    Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,

  9. 9

    Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á poner el incienso, entrando en el templo del Señor.

  10. 10

    Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del incienso.

  11. 11

    Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie á la derecha del altar del incienso.

  12. 12

    Y se turbó Zacarías viéndo le , y cayó temor sobre él.

  13. 13

    Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan.

  14. 14

    Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento.

  15. 15

    Porque será grande delante de Dios, y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el seno de su madre.

  16. 16

    Y á muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos.

  17. 17

    Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor un pueblo apercibido.

  18. 18

    Y dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en días.

  19. 19

    Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas.

  20. 20

    Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día que esto sea hecho, por cuanto no creíste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo.

  21. 21

    Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban de que él se detuviese en el templo.

  22. 22

    Y saliendo, no les podía hablar: y entendieron que había visto visión en el templo: y él les hablaba por señas, y quedó mudo.

  23. 23

    Y fué, que cumplidos los días de su oficio, se vino á su casa.

  24. 24

    Y después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se encubrió por cinco meses, diciendo:

  25. 25

    Porque el Señor me ha hecho así en los días en que miró para quitar mi afrenta entre los hombres.

  26. 26

    Y al sexto mes, el ángel Gabriel fué enviado de Dios á una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

  27. 27

    A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David: y el nombre de la virgen era María.

  28. 28

    Y entrando el ángel á donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres.

  29. 29

    Mas ella, cuando le vió, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta.

  30. 30

    Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.

  31. 31

    Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre JESUS.

  32. 32

    Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre:

  33. 33

    Y reinará en la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.

  34. 34

    Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varón.

  35. 35

    Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

  36. 36

    Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril:

  37. 37

    Porque ninguna cosa es imposible para Dios.

  38. 38

    Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.

  39. 39

    En aquellos días levantándose María, fué á la montaña con priesa, á una ciudad de Judá;

  40. 40

    Y entró en casa de Zacarías, y saludó á Elisabet.

  41. 41

    Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fué llena del Espíritu Santo,

  42. 42

    Y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.

  43. 43

    ¿Y de dónde esto á mí, que la madre de mi Señor venga á mí?

  44. 44

    Porque he aquí, como llegó la voz de tu salutación á mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

  45. 45

    Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.

  46. 46

    Entonces María dijo: engrandece mi alma al Señor;

  47. 47

    Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.

  48. 48

    Porque ha mirado á la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

  49. 49

    Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre.

  50. 50

    Y su misericordia de generación á generación á los que le temen.

  51. 51

    Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su corazón.

  52. 52

    Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.

  53. 53

    A los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos.

  54. 54

    Recibió á Israel su siervo, acordándose de la misericordia,

  55. 55

    Como habló á nuestros padres á Abraham y á su simiente para siempre.

  56. 56

    Y se quedó María con ella como tres meses: después se volvió á su casa.

  57. 57

    Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo.

  58. 58

    Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios había hecho con ella grande misericordia, y se alegraron con ella.

  59. 59

    Y aconteció, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban del nombre de su padre, Zacarías.

  60. 60

    Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado.

  61. 61

    Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llame de este nombre.

  62. 62

    Y hablaron por señas á su padre, cómo le quería llamar.

  63. 63

    Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.

  64. 64

    Y luego fué abierta su boca y su lengua, y habló bendiciendo á Dios.

  65. 65

    Y fué un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en todas las montañas de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.

  66. 66

    Y todos los que las oían, las conservaban en su corazón, diciendo: ¿Quién será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.

  67. 67

    Y Zacarías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

  68. 68

    Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y hecho redención á su pueblo,

  69. 69

    Y nos alzó un cuerno de salvación en la casa de David su siervo,

  70. 70

    Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio:

  71. 71

    Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron;

  72. 72

    Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo pacto;

  73. 73

    Del juramento que juró á Abraham nuestro padre, que nos había de dar,

  74. 74

    Que sin temor librados de nuestros enemigos, le serviríamos

  75. 75

    En santidad y en justicia delante de él, todos los días nuestros.

  76. 76

    Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos;

  77. 77

    Dando conocimiento de salud á su pueblo, para remisión de sus pecados,

  78. 78

    Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el Oriente,

  79. 79

    Para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.

  80. 80

    Y el niño crecía, y se fortalecía en espíritu: y estuvo en los desiertos hasta el día que se mostró á Israel.

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