RV1909
Lucas 22
Llega la Pascua, y con ella la traición: Satanás entra en Judas, que negocia con los principales sacerdotes por dinero. Jesús envía a Pedro y a Juan a un aposento alto ya dispuesto, comparte el pan y la copa, y luego señala al traidor en la mesa. La noche sale al monte de los Olivos: agonía en oración, el beso, el arresto y las tres negaciones de Pedro antes del gallo. Observa cómo los discípulos no leen la hora: discuten quién es el mayor, sacan dos espadas y se duermen mientras Jesús suda como gotas de sangre.
- 1
Y ESTABA cerca el día de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua.
- 2
Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo.
- 3
Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;
- 4
Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados, de cómo se lo entregaría.
- 5
Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.
- 6
Y prometió, y buscaba oportunidad para entregarle á ellos sin bulla.
- 7
Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua.
- 8
Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos.
- 9
Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos?
- 10
Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare,
- 11
Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?
- 12
Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.
- 13
Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua.
- 14
Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles.
- 15
Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;
- 16
Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.
- 17
Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;
- 18
Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.
- 19
Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.
- 20
Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
- 21
Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.
- 22
Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquel hombre por el cual es entregado!
- 23
Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.
- 24
Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.
- 25
Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
- 26
Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.
- 27
Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
- 28
Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones:
- 29
Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí ,
- 30
Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.
- 31
Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;
- 32
Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.
- 33
Y él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y á muerte.
- 34
Y él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.
- 35
Y á ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.
- 36
Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada.
- 37
Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí, cumplimiento tiene.
- 38
Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.
- 39
Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.
- 40
Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
- 41
Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
- 42
Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
- 43
Y le apareció un ángel del cielo confortándole.
- 44
Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
- 45
Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;
- 46
Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación.
- 47
Estando él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.
- 48
Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?
- 49
Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos á cuchillo?
- 50
Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.
- 51
Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.
- 52
Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?
- 53
Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.
- 54
Y prendiéndole trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos.
- 55
Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.
- 56
Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba.
- 57
Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.
- 58
Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.
- 59
Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.
- 60
Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó.
- 61
Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
- 62
Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.
- 63
Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de él hiriéndole;
- 64
Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.
- 65
Y decían otras muchas cosas injuriándole.
- 66
Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,
- 67
Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínos lo . Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;
- 68
Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:
- 69
Mas después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.
- 70
Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.
- 71
Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.
- 1
Ora, aproximava-se a festa dos pães asmos, que se chama a Páscoa.
- 2
Os principais sacerdotes e os escribas procuravam como o matariam, pois temiam o povo.
- 3
Satanás entrou em Judas, que também era chamado Iscariotes, o qual era contado entre os doze.
- 4
Ele foi e falou com os principais sacerdotes e capitães sobre como poderia entregá-lo a eles.
- 5
Eles se alegraram e concordaram em lhe dar dinheiro.
- 6
Ele consentiu e buscou uma oportunidade para entregá-lo a eles na ausência da multidão.
- 7
Chegou o dia dos pães asmos, no qual a Páscoa devia ser sacrificada.
- 8
Jesus enviou Pedro e João, dizendo: “Vão e preparem a Páscoa para nós, para que possamos comer.”
- 9
Eles lhe disseram: “Onde queres que a preparemos?”
- 10
Ele lhes disse: “Eis que, ao entrarem na cidade, um homem carregando um cântaro de água virá ao encontro de vocês. Sigam-no até a casa em que ele entrar.
- 11
Digam ao dono da casa: ‘O Mestre te diz: “Onde está o aposento de hóspedes, onde eu possa comer a Páscoa com os meus discípulos?”’
- 12
Ele lhes mostrará um grande cenáculo mobiliado. Façam os preparativos lá.”
- 13
Eles foram, acharam as coisas como Jesus lhes havia dito e prepararam a Páscoa.
- 14
Quando chegou a hora, ele se sentou à mesa com os doze apóstolos.
- 15
Ele lhes disse: “Desejei ardentemente comer esta Páscoa com vocês antes de sofrer,
- 16
pois eu lhes digo que de modo algum comerei dela novamente até que ela se cumpra no Reino de Deus.”
- 17
Ele recebeu um cálice e, tendo dado graças, disse: “Tomem isto e repartam entre vocês,
- 18
pois eu lhes digo que não beberei mais do fruto da videira, até que venha o Reino de Deus.”
- 19
Ele tomou o pão e, tendo dado graças, o partiu e lhes deu, dizendo: “Este é o meu corpo que é dado por vocês. Façam isto em memória de mim.”
- 20
Da mesma forma, ele tomou o cálice depois da ceia, dizendo: “Este cálice é a nova aliança no meu sangue, que é derramado por vocês.
- 21
Mas eis que a mão daquele que me trai está comigo à mesa.
- 22
O Filho do Homem, na verdade, vai como foi determinado, mas ai daquele homem por quem ele é traído!”
- 23
Eles começaram a perguntar entre si qual deles seria o que faria tal coisa.
- 24
Surgiu também uma discussão entre eles, sobre qual deles era considerado o maior.
- 25
Ele lhes disse: “Os reis das nações dominam sobre elas, e os que têm autoridade sobre elas são chamados ‘benfeitores’.
- 26
Mas não será assim com vocês. Pelo contrário, o que for maior entre vocês, torne-se como o mais jovem, e o que governa, como o que serve.
- 27
Pois qual é maior: o que está sentado à mesa, ou o que serve? Não é o que está sentado à mesa? Mas eu estou entre vocês como aquele que serve.
- 28
“Mas vocês são os que têm permanecido comigo nas minhas provações.
- 29
Eu lhes confiro um reino, assim como meu Pai o conferiu a mim,
- 30
para que comam e bebam à minha mesa no meu Reino. Vocês se assentarão em tronos, julgando as doze tribos de Israel.”
- 31
O Senhor disse: “Simão, Simão, eis que Satanás pediu para ter todos vocês, para que pudesse peneirá-los como trigo,
- 32
mas eu orei por você, para que a sua fé não desfaleça. E você, quando se converter novamente, fortaleça os seus irmãos.”
- 33
Ele lhe disse: “Senhor, estou pronto para ir contigo tanto para a prisão quanto para a morte!”
- 34
Ele disse: “Eu lhe digo, Pedro, que de modo algum o galo cantará hoje, antes que você negue três vezes que me conhece.”
- 35
Ele lhes disse: “Quando eu os enviei sem bolsa, alforje e sandálias, faltou-lhes alguma coisa?” Eles disseram: “Nada.”
- 36
Então ele lhes disse: “Mas agora, quem tem uma bolsa, que a pegue, e da mesma forma um alforje. Quem não tem, venda a sua capa e compre uma espada.
- 37
Pois eu lhes digo que isto que está escrito ainda deve se cumprir em mim: ‘Ele foi contado com os transgressores.’ Pois aquilo que me diz respeito está se cumprindo.”
- 38
Eles disseram: “Senhor, eis aqui duas espadas.” Ele lhes disse: “É o suficiente.”
- 39
Ele saiu e foi, como era o seu costume, para o Monte das Oliveiras. Seus discípulos também o seguiram.
- 40
Quando chegou ao lugar, ele lhes disse: “Orem para que vocês não entrem em tentação.”
- 41
Ele se afastou deles cerca de um tiro de pedra, ajoelhou-se e orou,
- 42
dizendo: “Pai, se for da tua vontade, afasta de mim este cálice. Contudo, não seja feita a minha vontade, mas a tua.”
- 43
Um anjo do céu lhe apareceu, fortalecendo-o.
- 44
Estando em agonia, ele orava mais intensamente. O seu suor tornou-se como grandes gotas de sangue caindo no chão.
- 45
Quando ele se levantou da oração, foi até os discípulos e os encontrou dormindo de tristeza,
- 46
e lhes disse: “Por que vocês estão dormindo? Levantem-se e orem para que não entrem em tentação.”
- 47
Enquanto ele ainda falava, apareceu uma multidão. Aquele que se chamava Judas, um dos doze, os liderava. Ele se aproximou de Jesus para beijá-lo.
- 48
Mas Jesus lhe disse: “Judas, com um beijo você trai o Filho do Homem?”
- 49
Quando os que estavam ao seu redor viram o que estava para acontecer, disseram-lhe: “Senhor, devemos ferir com a espada?”
- 50
Um deles feriu o servo do sumo sacerdote, cortando-lhe a orelha direita.
- 51
Mas Jesus respondeu: “Deixem-me ao menos fazer isto” — e tocando-lhe a orelha, o curou.
- 52
Jesus disse aos principais sacerdotes, capitães do templo e anciãos, que tinham vindo contra ele: “Vocês saíram como contra um salteador, com espadas e porretes?
- 53
Quando eu estava com vocês no templo todos os dias, não estenderam as mãos contra mim. Mas esta é a hora de vocês, e o poder das trevas.”
- 54
Eles o prenderam e o levaram, e o introduziram na casa do sumo sacerdote. Mas Pedro o seguia de longe.
- 55
Quando acenderam um fogo no meio do pátio e se sentaram juntos, Pedro sentou-se entre eles.
- 56
Uma certa serva o viu sentado à luz e, olhando fixamente para ele, disse: “Este homem também estava com ele.”
- 57
Ele negou a Jesus, dizendo: “Mulher, eu não o conheço.”
- 58
Pouco depois, outra pessoa o viu e disse: “Você também é um deles!” Mas Pedro respondeu: “Homem, eu não sou!”
- 59
Cerca de uma hora depois, outro afirmou com confiança, dizendo: “Verdadeiramente este homem também estava com ele, pois é galileu!”
- 60
Mas Pedro disse: “Homem, não sei do que você está falando!” Imediatamente, enquanto ele ainda falava, um galo cantou.
- 61
O Senhor voltou-se e olhou para Pedro. Então Pedro se lembrou da palavra do Senhor, de como lhe havia dito: “Antes que o galo cante, você me negará três vezes.”
- 62
Ele saiu e chorou amargamente.
- 63
Os homens que detinham Jesus zombavam dele e o espancavam.
- 64
Tendo-o vendado, batiam-lhe no rosto e lhe perguntavam: “Profetiza! Quem foi que te bateu?”
- 65
Eles disseram muitas outras coisas contra ele, insultando-o.
- 66
Assim que amanheceu, reuniu-se a assembleia dos anciãos do povo, tanto os principais sacerdotes quanto os escribas, e o levaram ao conselho deles, dizendo:
- 67
“Se você é o Cristo, diga-nos.” Mas ele lhes disse: “Se eu lhes disser, vocês não acreditarão,
- 68
e se eu perguntar, de modo algum me responderão ou me deixarão ir.
- 69
De agora em diante, o Filho do Homem estará assentado à direita do poder de Deus.”
- 70
Todos eles disseram: “Você é, então, o Filho de Deus?” Ele lhes disse: “Vocês o dizem, porque eu sou.”
- 71
Eles disseram: “Por que precisamos de mais testemunhas? Pois nós mesmos ouvimos da sua própria boca!”
Zarandeados como trigo
Solo Lucas registra la palabra a Pedro en los vv.31-32: Satanás pidió zarandearlos como trigo, pero Jesús oró para que su fe no faltara, con el encargo de confirmar a sus hermanos una vez vuelto. Así la negación venidera queda enmarcada como una caída ya cubierta por la intercesión.
Sobre el pan dice 'Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado' (v.19), instituyendo el memorial. Y la oreja sanada del siervo del sumo sacerdote (v.51) es el toque propio de Lucas: aun en el arresto Jesús deshace la violencia hecha en su defensa.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/lucas/22/16-18
O usa el Generador de enlaces.