RV1909
Lucas 23
El concilio lleva a Jesús ante Pilato, que no halla delito y lo manda a Herodes; los dos antiguos enemigos se hacen amigos por causa del preso. Presionado por la multitud, Pilato suelta a Barrabás el sedicioso y entrega a Jesús a su voluntad. Simón de Cirene carga la cruz hasta la Calavera, donde Jesús es crucificado entre dos malhechores. Nota cuántas veces alguien lo declara inocente: Pilato tres veces, el segundo malhechor y, al final, el centurión. El veredicto que el juicio niega, la cruz lo confiesa.
- 1
LEVANTÁNDOSE entonces toda la multitud de ellos, lleváronle á Pilato.
- 2
Y comenzaron á acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda dar tributo á César, diciendo que él es el Cristo, el rey.
- 3
Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.
- 4
Y Pilato dijo á los príncipes de los sacerdotes, y á las gentes: Ninguna culpa hallo en este hombre.
- 5
Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
- 6
Entonces Pilato, oyendo de Galilea, preguntó si el hombre era Galileo.
- 7
Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió á Herodes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días.
- 8
Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal.
- 9
Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió:
- 10
Y estaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas acusándole con gran porfía.
- 11
Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa rica; y volvióle á enviar á Pilato.
- 12
Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Herodes en el mismo día; porque antes eran enemigos entre sí.
- 13
Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados, y el pueblo,
- 14
Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis.
- 15
Y ni aun Herodes; porque os remití á él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho.
- 16
Le soltaré, pues, castigado.
- 17
Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.
- 18
Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:
- 19
(El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)
- 20
Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.
- 21
Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.
- 22
Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.
- 23
Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.
- 24
Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;
- 25
Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
- 26
Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
- 27
Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.
- 28
Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos.
- 29
Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no criaron.
- 30
Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros: y á los collados: Cubridnos.
- 31
Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?
- 32
Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.
- 33
Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
- 34
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
- 35
Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.
- 36
Escarnecían de él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre,
- 37
Y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á ti mismo.
- 38
Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.
- 39
Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.
- 40
Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación?
- 41
Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos ; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo.
- 42
Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
- 43
Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
- 44
Y cuando era como la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.
- 45
Y el sol se obscureció: y el velo del templo se rompió por medio.
- 46
Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.
- 47
Y como el centurión vió lo que había acontecido, dió gloria á Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
- 48
Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían hiriendo sus pechos.
- 49
Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.
- 50
Y he aquí un varón llamado José, el cual era senador, varón bueno y justo,
- 51
(El cual no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos), de Arimatea, ciudad de la Judea, el cual también esperaba el reino de Dios;
- 52
Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
- 53
Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto.
- 54
Y era día de la víspera de la Pascua ; y estaba para rayar el sábado.
- 55
Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo.
- 56
Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.
- 1
Toda a assembleia deles se levantou e o levou diante de Pilatos.
- 2
Começaram a acusá-lo, dizendo: “Encontramos este homem pervertendo a nação, proibindo pagar impostos a César e dizendo que ele mesmo é Cristo, um rei.”
- 3
Pilatos lhe perguntou: “Tu és o Rei dos Judeus?” Ele lhe respondeu: “Tu o dizes.”
- 4
Pilatos disse aos sumos sacerdotes e às multidões: “Não encontro base para acusação contra este homem.”
- 5
Mas eles insistiam, dizendo: “Ele agita o povo, ensinando por toda a Judeia, começando desde a Galileia até este lugar.”
- 6
Mas quando Pilatos ouviu falar da Galileia, perguntou se o homem era galileu.
- 7
Quando descobriu que ele era da jurisdição de Herodes, enviou-o a Herodes, que também estava em Jerusalém naqueles dias.
- 8
Ora, quando Herodes viu Jesus, ficou muito alegre, pois havia muito tempo queria vê-lo, porque tinha ouvido muitas coisas a seu respeito. Ele esperava ver algum milagre feito por ele.
- 9
Ele o interrogou com muitas palavras, mas ele não lhe deu respostas.
- 10
Os sumos sacerdotes e os escribas estavam ali, acusando-o veementemente.
- 11
Herodes, com os seus soldados, o humilhou e zombou dele. Vestindo-o com roupas luxuosas, mandaram-no de volta a Pilatos.
- 12
Herodes e Pilatos tornaram-se amigos naquele mesmo dia, pois antes eram inimigos um do outro.
- 13
Pilatos convocou os sumos sacerdotes, os governantes e o povo,
- 14
e lhes disse: “Vocês me trouxeram este homem como alguém que perverte o povo, e eis que, tendo-o examinado diante de vocês, não encontrei base para acusação contra este homem em relação àquelas coisas das quais vocês o acusam.
- 15
Nem Herodes, pois eu os enviei a ele, e vejam, nada digno de morte foi feito por ele.
- 16
Portanto, eu o castigarei e o soltarei.”
- 17
Ora, ele tinha que lhes soltar um prisioneiro na festa.
- 18
Mas todos gritaram juntos, dizendo: “Fora com este homem! Solte-nos Barrabás!” —
- 19
alguém que foi lançado na prisão por uma certa revolta na cidade, e por assassinato.
- 20
Então Pilatos falou com eles novamente, querendo soltar Jesus,
- 21
mas eles gritavam, dizendo: “Crucifique! Crucifique-o!”
- 22
Ele lhes disse pela terceira vez: “Por quê? Que mal este homem fez? Não encontrei nele crime digno de morte. Portanto, eu o castigarei e o soltarei.”
- 23
Mas eles insistiam com vozes altas, pedindo que ele fosse crucificado. As vozes deles e as dos sumos sacerdotes prevaleceram.
- 24
Pilatos decretou que o que eles pediam fosse feito.
- 25
Ele soltou aquele que havia sido lançado na prisão por insurreição e assassinato, a quem eles pediam, mas entregou Jesus à vontade deles.
- 26
Quando o levavam, agarraram um certo Simão de Cirene, que vinha do campo, e colocaram a cruz sobre ele para carregá-la atrás de Jesus.
- 27
Uma grande multidão do povo o seguia, incluindo mulheres que também choravam e lamentavam por ele.
- 28
Mas Jesus, voltando-se para elas, disse: “Filhas de Jerusalém, não chorem por mim, mas chorem por vocês mesmas e por seus filhos.
- 29
Pois eis que vêm dias em que dirão: 'Bem-aventuradas as estéreis, os ventres que nunca geraram e os seios que nunca amamentaram.'
- 30
Então começarão a dizer aos montes: 'Caiam sobre nós!' e às colinas: 'Cubram-nos.'
- 31
Pois se fazem estas coisas na árvore verde, o que será feito na seca?”
- 32
Havia também outros, dois criminosos, levados com ele para serem mortos.
- 33
Quando chegaram ao lugar chamado “A Caveira”, eles o crucificaram ali com os criminosos, um à direita e o outro à esquerda.
- 34
Jesus disse: “Pai, perdoa-lhes, pois eles não sabem o que estão fazendo.” Dividindo as suas vestes entre si, lançaram sortes.
- 35
O povo estava ali, observando. Os governantes com eles também zombavam dele, dizendo: “Ele salvou os outros. Que salve a si mesmo, se este é o Cristo de Deus, o seu escolhido!”
- 36
Os soldados também zombavam dele, aproximando-se e oferecendo-lhe vinagre,
- 37
e dizendo: “Se tu és o Rei dos Judeus, salva a ti mesmo!”
- 38
Uma inscrição também foi escrita sobre ele em letras de grego, latim e hebraico: “ESTE É O REI DOS JUDEUS.”
- 39
Um dos criminosos que estavam pendurados o insultava, dizendo: “Se tu és o Cristo, salva a ti mesmo e a nós!”
- 40
Mas o outro respondeu e, repreendendo-o, disse: “Você nem mesmo teme a Deus, vendo que está sob a mesma condenação?
- 41
E nós, na verdade, com justiça, pois recebemos a devida recompensa por nossos atos, mas este homem não fez nada de errado.”
- 42
Ele disse a Jesus: “Senhor, lembra-te de mim quando entrares no teu Reino.”
- 43
Jesus lhe disse: “Em verdade te digo, hoje estarás comigo no Paraíso.”
- 44
Já era cerca da hora sexta, e houve trevas sobre toda a terra até a hora nona.
- 45
O sol escureceu, e o véu do templo rasgou-se ao meio.
- 46
Jesus, clamando com alta voz, disse: “Pai, nas tuas mãos entrego o meu espírito!” Tendo dito isso, ele expirou.
- 47
Quando o centurião viu o que havia acontecido, glorificou a Deus, dizendo: “Certamente este era um homem justo.”
- 48
Todas as multidões que se reuniram para ver isso, quando viram as coisas que haviam acontecido, voltaram para casa batendo no peito.
- 49
Todos os seus conhecidos e as mulheres que o seguiram desde a Galileia ficaram de longe, observando essas coisas.
- 50
Eis que havia um homem chamado José, que era membro do conselho, um homem bom e justo
- 51
(ele não havia consentido com o conselho e a ação deles), de Arimateia, uma cidade dos judeus, que também esperava pelo Reino de Deus.
- 52
Este homem foi a Pilatos e pediu o corpo de Jesus.
- 53
Ele o tirou da cruz, envolveu-o em um lençol de linho e o colocou em um túmulo escavado na rocha, onde ninguém jamais havia sido colocado.
- 54
Era o dia da Preparação, e o Sábado estava se aproximando.
- 55
As mulheres que tinham vindo com ele da Galileia o seguiram, e viram o túmulo e como o seu corpo foi colocado.
- 56
Elas voltaram e prepararam especiarias e unguentos. No Sábado, descansaram de acordo com o mandamento.
Palabras de la cruz, propias de Lucas
Lucas conserva dichos que los otros evangelios omiten: el perdón pedido por sus verdugos (v.34); la promesa al malhechor moribundo, 'hoy estarás conmigo en el paraíso' (v.43); y el último aliento, 'Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu' (v.46).
En torno a ellos se reúnen las señales: la tiniebla de la hora sexta a la novena y el velo del templo rasgado, antes de que José de Arimatea, que no había consentido en el acuerdo del concilio, ponga el cuerpo en un sepulcro nuevo al acercarse el sábado.
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