RV1909
Marcos 13
Al salir del templo, Jesús responde al asombro de un discípulo por las grandes piedras prediciendo que no quedará una sobre otra. En el monte de los Olivos, Pedro, Jacobo, Juan y Andrés preguntan en privado cuándo y cómo, y él pronuncia un largo discurso sobre guerras, persecución, la "abominación desoladora," trastornos cósmicos y la venida del Hijo del hombre. La orden repetida es la clave: velar, estar alerta, porque nadie sabe el día ni la hora (vv. 32-37).
- 1
Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.
- 2
Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
- 3
Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés:
- 4
Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal habrá cuando todas estas cosas han de cumplirse?
- 5
Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;
- 6
Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo ; y engañarán á muchos.
- 7
Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así ; mas aun no será el fin.
- 8
Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos.
- 9
Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.
- 10
Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes.
- 11
Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
- 12
Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.
- 13
Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.
- 14
Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;
- 15
Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;
- 16
Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.
- 17
Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días!
- 18
Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno.
- 19
Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.
- 20
Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días.
- 21
Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está , no le creáis.
- 22
Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.
- 23
Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo.
- 24
Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor;
- 25
Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas;
- 26
Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.
- 27
Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.
- 28
De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca:
- 29
Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas.
- 30
De cierto os digo que no pasará esta generación, que todas estas cosas no sean hechas.
- 31
El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.
- 32
Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
- 33
Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo.
- 34
Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
- 35
Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;
- 36
Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
- 37
Y las cosas que á vosotros digo, á todos las digo: Velad.
- 1
Ao sair do templo, um dos seus discípulos lhe disse: “Mestre, veja que pedras e que edifícios!”
- 2
Jesus lhe disse: “Você vê estes grandes edifícios? Não ficará aqui pedra sobre pedra que não seja derrubada.”
- 3
Estando ele assentado no monte das Oliveiras, de frente para o templo, Pedro, Tiago, João e André lhe perguntaram em particular:
- 4
“Diga-nos, quando acontecerão estas coisas? E qual será o sinal de que todas estas coisas estão prestes a se cumprir?”
- 5
Jesus, respondendo, começou a dizer-lhes: “Cuidado para que ninguém os engane.
- 6
Pois muitos virão em meu nome, dizendo: ‘Sou eu!’ e enganarão a muitos.
- 7
“Quando ouvirem de guerras e rumores de guerras, não se perturbem. Pois é necessário que isso aconteça, mas ainda não é o fim.
- 8
Pois nação se levantará contra nação, e reino contra reino. Haverá terremotos em vários lugares. Haverá fomes e tribulações. Estas coisas são o princípio das dores.
- 9
“Mas tenham cuidado com vocês mesmos, pois eles os entregarão aos tribunais. Vocês serão espancados nas sinagogas. Vocês comparecerão perante governadores e reis por minha causa, para lhes servir de testemunho.
- 10
Mas primeiro o Evangelho deve ser pregado a todas as nações.
- 11
Quando os levarem e os entregarem, não se preocupem antecipadamente nem premeditem o que irão dizer, mas digam o que lhes for dado naquela hora. Pois não são vocês que falam, mas o Espírito Santo.
- 12
“O irmão entregará à morte o irmão, e o pai ao filho. Os filhos se levantarão contra os pais e os farão morrer.
- 13
Vocês serão odiados por todos por causa do meu nome, mas aquele que perseverar até o fim será salvo.
- 14
“Mas, quando vocês virem a abominação da desolação, de que falou o profeta Daniel, instalada onde não deve estar” (quem lê, entenda), “então, os que estiverem na Judeia fujam para os montes,
- 15
e quem estiver no telhado não desça, nem entre, para tirar alguma coisa de sua casa.
- 16
E quem estiver no campo não volte atrás para buscar a sua capa.
- 17
Mas ai das grávidas e das que amamentarem naqueles dias!
- 18
Orem para que a fuga de vocês não aconteça no inverno.
- 19
Pois naqueles dias haverá uma tribulação tal, como nunca houve desde o princípio da criação que Deus criou até agora, e nunca jamais haverá.
- 20
Se o Senhor não tivesse abreviado aqueles dias, ninguém seria salvo; mas, por causa dos escolhidos, que ele elegeu, ele abreviou aqueles dias.
- 21
Então, se alguém lhes disser: ‘Vejam, aqui está o Cristo!’ ou ‘Vejam, ali está!’, não acreditem.
- 22
Pois se levantarão falsos cristos e falsos profetas, e farão sinais e maravilhas, para enganar, se possível, até os escolhidos.
- 23
Mas fiquem atentos. “Eis que eu lhes avisei tudo de antemão.
- 24
Mas naqueles dias, depois daquela tribulação, o sol escurecerá, a lua não dará a sua luz,
- 25
as estrelas cairão do céu, e os poderes que estão nos céus serão abalados.
- 26
Então verão o Filho do Homem vindo nas nuvens com grande poder e glória.
- 27
E ele enviará os seus anjos, e reunirá os seus escolhidos dos quatro ventos, desde os confins da terra até os confins do céu.
- 28
“Agora, aprendam esta parábola da figueira: Quando o seu ramo se torna tenro e brotam as suas folhas, vocês sabem que o verão está próximo;
- 29
assim também vocês, quando virem acontecer estas coisas, saibam que ele está próximo, às portas.
- 30
Com toda a certeza lhes digo: esta geração não passará até que todas estas coisas aconteçam.
- 31
O céu e a terra passarão, mas as minhas palavras não passarão.
- 32
“Mas a respeito daquele dia ou daquela hora ninguém sabe — nem mesmo os anjos no céu, nem o Filho, mas somente o Pai.
- 33
Fiquem atentos, vigiem e orem; pois vocês não sabem quando chegará o tempo.
- 34
“É como um homem que, viajando para outro país, deixa a sua casa e dá autoridade aos seus servos, e a cada um a sua obra, e também ordena ao porteiro que vigie.
- 35
Vigiem, portanto, pois vocês não sabem quando o senhor da casa virá — se à tarde, ou à meia-noite, ou ao cantar do galo, ou pela manhã;
- 36
para que, vindo de repente, não os encontre dormindo.
- 37
O que lhes digo, digo a todos: Vigiem!”
El portero que no debe dormir
El discurso cierra con una breve parábola (vv. 34-37): un hombre viaja lejos, asigna trabajo a cada siervo y manda al portero velar, pues el dueño podría volver al anochecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. Las cuatro vigilias enmarcan la advertencia. Jesús la extiende más allá de los cuatro que preguntaron: "las cosas que á vosotros digo, á todos las digo: Velad."
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/marcos/13/16-18
O usa el Generador de enlaces.