RV1909
Mateo 28
Mateo termina donde las amenazas del capítulo 27 quedan revertidas. Un terremoto y un ángel abren el sepulcro sellado, las mujeres oyen 'No está aquí; porque ha resucitado', y Jesús mismo les sale al encuentro en el camino. El libro cierra en un monte de Galilea con un encargo a los once. Observe las dos versiones rivales: a los guardias se les paga para decir que los discípulos robaron el cuerpo, mientras las mujeres son enviadas a anunciar la resurrección. El mismo sepulcro vacío produce un soborno y una misión.
- 1
Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.
- 2
Y he aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella.
- 3
Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
- 4
Y de miedo de él los guardas se asombraron, y fueron vueltos como muertos.
- 5
Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis á Jesús, que fué crucificado.
- 6
No está aquí; porque ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fué puesto el Señor.
- 7
E id presto, decid á sus discípulos que ha resucitado de los muertos: y he aquí va delante de vosotros á Galilea; allí le veréis; he aquí, os lo he dicho.
- 8
Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y mientras iban á dar las nuevas á sus discípulos,
- 9
He aquí, Jesús les sale al encuentro, diciendo: Salve. Y ellas se llegaron y abrazaron sus pies, y le adoraron.
- 10
Entonces Jesús les dice: No temáis: id, dad las nuevas á mis hermanos, para que vayan á Galilea, y allí me verán.
- 11
Y yendo ellas, he aquí unos de la guardia vinieron á la ciudad, y dieron aviso á los príncipes de los sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.
- 12
Y juntados con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero á los soldados,
- 13
Diciendo: Decid: Sus discípulos vinieron de noche, y le hurtaron, durmiendo nosotros.
- 14
Y si esto fuere oído del presidente, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros.
- 15
Y ellos, tomando el dinero, hicieron como estaban instruídos: y este dicho fué divulgado entre los Judíos hasta el día de hoy.
- 16
Mas los once discípulos se fueron á Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.
- 17
Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban.
- 18
Y llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
- 19
Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:
- 20
Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Autoridad y la misión abierta
En el monte algunos dudan aun mientras adoran (v.17), pero las primeras palabras de Jesús asientan el terreno: 'Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra'. La misión brota directamente de esa afirmación.
Hacer discípulos de todas las naciones, bautizar, enseñarles a guardar, y la promesa final: 'He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo'. El Evangelio que empezó con 'Dios con nosotros' (1:23) acaba con el Jesús resucitado prometiendo esa misma presencia.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/mateo/28/16-18
O usa el Generador de enlaces.