RV1909

Proverbios 2

Todo el capítulo es casi una sola oración larga: una cadena de condiciones con "si" (vv. 1-4) que desemboca en un doble "entonces" (vv. 5, 9). Lo que se pide es búsqueda activa, escarbar la sabiduría como quien busca tesoros escondidos. El premio es protección, y los peligros de los que guarda se nombran dos veces: hombres que hablan perversidades y andan en tinieblas (vv. 12-15), y la mujer ajena que halaga con palabras (vv. 16-19).

  1. 1

    HIJO mío, si tomares mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti,

  2. 2

    Haciendo estar atento tu oído á la sabiduría; si inclinares tu corazón á la prudencia;

  3. 3

    Si clamares á la inteligencia, y á la prudencia dieres tu voz;

  4. 4

    Si como á la plata la buscares, y la escudriñares como á tesoros;

  5. 5

    Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.

  6. 6

    Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

  7. 7

    El provee de sólida sabiduría á los rectos: es escudo á los que caminan rectamente.

  8. 8

    Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos.

  9. 9

    Entonces entenderás justicia, juicio, y equidad, y todo buen camino.

  10. 10

    Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere dulce á tu alma,

  11. 11

    El consejo te guardará, te preservará la inteligencia:

  12. 12

    Para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades;

  13. 13

    Que dejan las veredas derechas, por andar en caminos tenebrosos;

  14. 14

    Que se alegran haciendo mal, que se huelgan en las perversidades del vicio;

  15. 15

    Cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos.

  16. 16

    Para librarte de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras;

  17. 17

    Que desampara el príncipe de su mocedad, y se olvida del pacto de su Dios.

  18. 18

    Por lo cual su casa está inclinada á la muerte, y sus veredas hacia los muertos:

  19. 19

    Todos los que á ella entraren, no volverán, ni tomarán las veredas de la vida.

  20. 20

    Para que andes por el camino de los buenos, y guardes las veredas de los justos.

  21. 21

    Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella;

  22. 22

    Mas los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

Un "si... entonces" hecho para rescatar

La gramática lleva el argumento. Los vv. 1-4 amontonan las exigencias: recibir, guardar, clamar, alzar la voz, cavar como buscador de tesoros, antes de que llegue la recompensa en el v. 5: entenderás el temor del SEÑOR.

Lo que sigue es un mapa de rescate. La misma idea de "librar" introduce ambos peligros (vv. 12, 16), y los dos terminan en ruina sin remedio: un camino del que nadie vuelve (v. 19). El capítulo cierra sobre la tierra: los rectos quedan; los impíos son arrancados.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/proverbios/2/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto