RV1909
Romanos 5
Pablo deja atrás el argumento sobre cómo es justificado el ser humano (capítulos 1-4) y pasa a lo que esa sentencia produce: paz para con Dios, acceso a la gracia y una esperanza que no avergüenza. Luego remonta el problema humano hasta un solo hombre, Adán. Conviene seguir las palabras de tiempo: Cristo murió cuando aún éramos débiles, pecadores, enemigos. El razonamiento avanza siempre de lo menor a lo mayor, un argumento de "mucho más" que el lector debe rastrear versículo a versículo.
- 1
JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
- 2
Por el cual también tenemos entrada por la fe á esta gracia en la cual estamos firmes , y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
- 3
Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
- 4
Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
- 5
Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.
- 6
Porque Cristo, cuando aun éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos.
- 7
Ciertamente apenas muere alguno por un justo: con todo podrá ser que alguno osara morir por el bueno.
- 8
Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
- 9
Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
- 10
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
- 11
Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación.
- 12
De consiguiente, vino la reconciliación por uno , así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.
- 13
Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley.
- 14
No obstante, reinó la muerte desde Adam hasta Moisés, aun en los que no pecaron á la manera de la rebelión de Adam; el cual es figura del que había de venir.
- 15
Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.
- 16
Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.
- 17
Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de la gracia, y del don de la justicia.
- 18
Así que, de la manera que por un delito vino la culpa á todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia á todos los hombres para justificación de vida.
- 19
Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.
- 20
La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia;
- 21
Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.
- 1
Sendo, portanto, justificados pela fé, temos paz com Deus por meio de nosso Senhor Jesus Cristo;
- 2
por meio de quem também temos o nosso acesso pela fé a esta graça na qual estamos firmes. Nós nos alegramos na esperança da glória de Deus.
- 3
Não apenas isso, mas também nos alegramos em nossos sofrimentos, sabendo que o sofrimento produz perseverança;
- 4
e a perseverança, o caráter provado; e o caráter provado, a esperança;
- 5
e a esperança não nos decepciona, porque o amor de Deus foi derramado em nossos corações por meio do Espírito Santo que nos foi dado.
- 6
Pois enquanto ainda éramos fracos, no tempo certo Cristo morreu pelos ímpios.
- 7
Pois dificilmente alguém morrerá por um homem justo. Contudo, talvez por uma pessoa boa alguém até ouse morrer.
- 8
Mas Deus demonstra o seu próprio amor para conosco, pelo fato de que, enquanto ainda éramos pecadores, Cristo morreu por nós.
- 9
Muito mais então, sendo agora justificados pelo seu sangue, seremos salvos da ira de Deus por meio dele.
- 10
Pois se, enquanto éramos inimigos, fomos reconciliados com Deus por meio da morte de seu Filho, muito mais, estando reconciliados, seremos salvos pela sua vida.
- 11
Não só isso, mas também nos alegramos em Deus por meio de nosso Senhor Jesus Cristo, por meio de quem recebemos agora a reconciliação.
- 12
Portanto, assim como o pecado entrou no mundo por meio de um só homem, e a morte por meio do pecado, assim também a morte passou a todos os homens, porque todos pecaram.
- 13
Pois até a lei, o pecado estava no mundo; mas o pecado não é imputado quando não há lei.
- 14
No entanto, a morte reinou de Adão até Moisés, mesmo sobre aqueles cujos pecados não foram semelhantes à desobediência de Adão, o qual é uma prefiguração daquele que havia de vir.
- 15
Mas o dom gratuito não é como a transgressão. Pois se pela transgressão de um só os muitos morreram, muito mais a graça de Deus e o dom pela graça de um só homem, Jesus Cristo, abundaram para os muitos.
- 16
O dom não é como por meio daquele que pecou; pois o julgamento veio de um só para condenação, mas o dom gratuito veio depois de muitas transgressões para justificação.
- 17
Pois se pela transgressão de um só, a morte reinou por meio desse um; muito mais aqueles que recebem a abundância da graça e do dom da justiça reinarão em vida por meio de um só, Jesus Cristo.
- 18
Assim, pois, como por meio de uma só transgressão, todos os homens foram condenados; assim também, por meio de um só ato de justiça, todos os homens foram justificados para a vida.
- 19
Pois assim como pela desobediência de um só homem muitos foram feitos pecadores, assim também pela obediência de um só, muitos serão feitos justos.
- 20
A lei interveio para que a transgressão abundasse; mas onde o pecado abundou, a graça superabundou,
- 21
para que, assim como o pecado reinou na morte, assim também a graça reinasse por meio da justiça para a vida eterna, por meio de Jesus Cristo, nosso Senhor.
Adán y Cristo, puestos en la balanza
Desde el versículo 12 Pablo coloca a dos hombres frente a frente: por Adán entró el pecado y la muerte a todos; por Jesucristo, la gracia y el don de la justicia alcanzan a muchos. Pero los dos lados no son simétricos: Pablo repite que el don no es como la transgresión, que la gracia sobreabundó.
El capítulo cierra con la ley (v. 20), que entró "para que el pecado abundase", solo para ser superada por la gracia que reina hasta la vida eterna. Esa última frase prepara la pregunta que Pablo enfrenta en el capítulo 6.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/romanos/5/16-18
O usa el Generador de enlaces.