RV1909
Romanos 6
Tras decir que la gracia sobreabunda donde abunda el pecado, Pablo se adelanta al abuso evidente: ¿seguiremos pecando para que crezca la gracia? Su respuesta, "En ninguna manera", abre un argumento basado en el bautismo, la muerte y un cambio de dueño. La imagen que manda es la del siervo que sirve al amo a quien obedece. Nótese cómo Pablo deja de apelar a los sentimientos y manda a los creyentes considerar un hecho ya verdadero: murieron con Cristo y ahora viven para Dios.
- 1
¿PUES qué diremos? Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca?
- 2
En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
- 3
¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte?
- 4
Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.
- 5
Porque si fuimos plantados juntamente en él á la semejanza de su muerte, así también lo seremos á la de su resurrección:
- 6
Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con él , para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más al pecado.
- 7
Porque el que es muerto, justificado es del pecado.
- 8
Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;
- 9
Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere: la muerte no se enseñoreará más de él.
- 10
Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, á Dios vive.
- 11
Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, mas vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro.
- 12
No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias;
- 13
Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia.
- 14
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
- 15
¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera.
- 16
¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le , sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?
- 17
Empero gracias á Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón á aquella forma de doctrina á la cual sois entregados;
- 18
Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia.
- 19
Humana cosa digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia y á la iniquidad, así ahora para santidad presentéis vuestros miembros á servir á la justicia.
- 20
Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
- 21
¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? porque el fin de ellas es muerte.
- 22
Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos á Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna.
- 23
Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
- 1
Que diremos então? Continuaremos no pecado, para que a graça abunde?
- 2
De modo nenhum! Nós, que morremos para o pecado, como poderíamos viver nele ainda?
- 3
Ou vocês não sabem que todos nós, que fomos batizados em Cristo Jesus, fomos batizados na sua morte?
- 4
Fomos, portanto, sepultados com ele através do batismo na morte, para que, assim como Cristo foi ressuscitado dentre os mortos através da glória do Pai, assim também nós possamos andar em novidade de vida.
- 5
Pois, se nos tornamos unidos a ele na semelhança da sua morte, também seremos parte da sua ressurreição;
- 6
sabendo isto, que o nosso velho homem foi crucificado com ele, para que o corpo do pecado fosse desfeito, a fim de que não estivéssemos mais em escravidão ao pecado.
- 7
Pois aquele que morreu foi liberto do pecado.
- 8
Mas, se morremos com Cristo, cremos que também viveremos com ele,
- 9
sabendo que Cristo, sendo ressuscitado dentre os mortos, já não morre. A morte não tem mais domínio sobre ele!
- 10
Pois a morte que ele morreu, ele morreu para o pecado uma só vez; mas a vida que ele vive, ele vive para Deus.
- 11
Assim também considerem-se mortos para o pecado, mas vivos para Deus em Cristo Jesus, nosso Senhor.
- 12
Portanto, não deixem o pecado reinar em seu corpo mortal, para que lhe obedeçam em suas paixões.
- 13
Também não apresentem os seus membros ao pecado como instrumentos de injustiça, mas apresentem-se a Deus como vivos dentre os mortos, e os seus membros como instrumentos de justiça a Deus.
- 14
Pois o pecado não terá domínio sobre vocês, porque vocês não estão debaixo da lei, mas debaixo da graça.
- 15
E então? Pecaremos porque não estamos debaixo da lei, mas debaixo da graça? De modo nenhum!
- 16
Vocês não sabem que, quando se apresentam como servos para obedecer a alguém, são servos daquele a quem obedecem, seja do pecado para a morte, ou da obediência para a justiça?
- 17
Mas graças a Deus que, embora vocês fossem escravos do pecado, tornaram-se obedientes de coração àquela forma de ensino à qual foram entregues.
- 18
Sendo libertos do pecado, vocês se tornaram escravos da justiça.
- 19
Falo em termos humanos por causa da fraqueza da sua carne; pois, assim como vocês apresentaram os seus membros como servos da impureza e da maldade sobre maldade, assim também agora apresentem os seus membros como servos da justiça para a santificação.
- 20
Pois, quando vocês eram servos do pecado, estavam livres da justiça.
- 21
Que fruto, então, vocês tinham naquela época nas coisas das quais agora se envergonham? Pois o fim dessas coisas é a morte.
- 22
Mas agora, sendo libertos do pecado e tendo se tornado servos de Deus, vocês têm o seu fruto de santificação, e o resultado de vida eterna.
- 23
Pois o salário do pecado é a morte, mas o dom gratuito de Deus é a vida eterna em Cristo Jesus, nosso Senhor.
Dos amos, dos pagas
Pablo plantea la vida moral como un cambio de servidumbre: antes siervos del pecado, libres de la justicia; ahora libres del pecado, siervos de la justicia para santificación. No hay terreno neutral entre los dos servicios.
El capítulo desemboca en el contraste del versículo 23, donde la paga del pecado (lo que se gana) se opone al don de Dios (lo que no se puede ganar). La muerte se cobra; la vida eterna se entrega.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/romanos/6/16-18
O usa el Generador de enlaces.