RV1909
Salmos 38
Un hombre enfermo suplica que Dios deje de castigarlo. Su cuerpo es todo el escenario: saetas clavadas en la carne, llagas que supuran, los lomos ardiendo, los ojos que se apagan, el corazón que palpita y desfallece. Lee la dolencia como el peso de su propio pecado. Observe cómo se hace sordo y mudo a propósito (v.13-14): los amigos se apartan, los enemigos traman, y en vez de responderles lo apuesta todo a que Dios lo escuche. Cierra en plena crisis con un ruego, sin rescate.
- 1
Salmo de David, para recordar. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
- 2
Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.
- 3
No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
- 4
Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.
- 5
Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.
- 6
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.
- 7
Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.
- 8
Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.
- 9
Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.
- 10
Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
- 11
Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.
- 12
Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.
- 13
Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.
- 14
Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.
- 15
Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.
- 16
Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
- 17
Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.
- 18
Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.
- 19
Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
- 20
Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
- 21
No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.
- 22
Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.
Confesión en lugar de defensa propia
Casi todas las lamentaciones protestan inocencia; esta hace lo contrario. El que sufre ata su dolor directamente a su culpa ('a causa de mi pecado', v.3) y, rodeado de gente que tuerce sus palabras, escoge el silencio y la confesión abierta (v.18) antes que replicar.
Ese giro hace del Salmo 38 uno de los salmos penitenciales tradicionales, y prepara la meditación del salmo siguiente sobre una vida breve y frágil bajo la mano correctora de Dios.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/salmos/38/16-18
O usa el Generador de enlaces.