RV1909

Salmos 56

Perseguido por hombres que "quieren tragarlo" todo el día, el que habla responde al miedo con una decisión: "En el día que temo, yo en ti confío." Los enemigos tuercen sus palabras, conspiran y vigilan sus pasos, ansiosos por quitarle la vida. Un estribillo ancla el poema (versículos 4 y 10-11): alabar la palabra de Dios y preguntar qué puede hacerle la carne o el hombre. El versículo 8 guarda una imagen tierna: Dios contando los pasos errantes del salmista y guardando sus lágrimas.

Lectura paralela
Español (LatAm) + Português (Brasil)
Salmos 56 (RV1909)
  1. 1

    Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día.

  2. 2

    Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.

  3. 3

    En el día que temo, yo en ti confío.

  4. 4

    En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.

  5. 5

    Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.

  6. 6

    Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida.

  7. 7

    ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.

  8. 8

    Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?

  9. 9

    Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: en esto conozco que Dios es por mí.

  10. 10

    En Dios alabaré su palabra; en Jehová alabaré su palabra.

  11. 11

    En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre.

  12. 12

    Sobre mí, oh Dios, están tus votos: te tributaré alabanzas.

  13. 13

    Porque has librado mi vida de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.

Lágrimas en un odre, pasos en un libro

El versículo 8 imagina a Dios llevando un registro minucioso del sufrimiento: los pasos errantes contados, las lágrimas puestas en su redoma, todo escrito en su libro. Es lo opuesto de los enemigos, que solo cuentan sus tropiezos para atraparlo. Esa certeza permite que los versículos finales pasen del rescate "de la muerte" a la meta de andar delante de Dios "en la luz de los que viven."

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/salmos/56/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto