RV1909

Salmos 6

Tradicionalmente el primero de los salmos penitenciales, es un clamor desde la enfermedad y el agotamiento. La súplica no es ser reprendido con furor, sino ser sanado, porque el cuerpo desfallece y los huesos están conturbados (vv.1-2). El "¿hasta cuándo?" sin respuesta del versículo 3 lleva todo el dolor de la oración.

  1. 1

    Al Músico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira.

  2. 2

    Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.

  3. 3

    Mi alma asimismo está muy conturbada: y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?

  4. 4

    Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; sálvame por tu misericordia.

  5. 5

    Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿quién te loará en el sepulcro?

  6. 6

    Heme consumido á fuerza de gemir: todas las noches inundo mi lecho, riego mi estrado con mis lágrimas.

  7. 7

    Mis ojos están carcomidos de descontento; hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores.

  8. 8

    Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.

  9. 9

    Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración.

  10. 10

    Se avergonzarán, y turbaránse mucho todos mis enemigos; volveránse y serán avergonzados subitáneamente.

Del lecho inundado al giro repentino

El poema se empapa de dolor: cada noche inunda el lecho, riega el estrado con lágrimas, el ojo se consume (vv.6-7). Luego gira de golpe: el que ora de pronto sabe que el Señor ha oído su llanto y acepta su oración (vv.8-9), y despide a los enemigos que serán ellos mismos avergonzados. Un solo versículo vuelve la tristeza en certeza.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/salmos/6/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto