RV1909

Tito 2

Tras advertir contra los falsos maestros, Pablo le dice a Tito cómo suena la sana doctrina en la práctica. Ordena a la congregación por grupos —ancianos, ancianas, jóvenes esposas, jóvenes, siervos— y da a cada uno un código breve y concreto, no teología abstracta. Nota las cláusulas de motivo que se repiten: cada instrucción termina con una razón, como que 'la palabra de Dios no sea blasfemada' (v.5) o para adornar la doctrina (v.10). La conducta vuelve creíble el mensaje ante los de fuera.

Lectura paralela
Español (LatAm) + English
Tito 2 (RV1909)
  1. 1

    EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina:

  2. 2

    Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia.

  3. 3

    Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:

  4. 4

    Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,

  5. 5

    A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.

  6. 6

    Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos;

  7. 7

    Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad,

  8. 8

    Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.

  9. 9

    Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;

  10. 10

    No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.

  11. 11

    Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó,

  12. 12

    Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,

  13. 13

    Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,

  14. 14

    Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

  15. 15

    Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie.

La gracia como maestra

Las reglas domésticas ceden en el versículo 11 a su motor: la gracia de Dios se ha manifestado trayendo salvación, y esa gracia misma enseña a renunciar a la impiedad y vivir sobriamente mientras se espera la bienaventurada esperanza.

Así, la ética de los versículos 2-10 no es superación personal. Brota de un redentor que 'se dio a sí mismo por nosotros' para purificar un pueblo celoso de buenas obras (v.14): el enlace del capítulo entre doctrina y conducta diaria.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/tito/2/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto