RV1909

1 Tesalonicenses 4

Pablo pasa del relato a la instrucción: "la voluntad de Dios es vuestra santificación" (v.3), detallada como dominio sexual, no agraviar al hermano, y el consejo nada vistoso de "que procuréis tener quietud", ocuparse de lo propio y trabajar con las manos (v.11). La segunda mitad responde a un duelo real: qué pasa con los creyentes ya muertos. Pablo escribe para que no se entristezcan "como los otros que no tienen esperanza" (v.13).

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1 Tesalonicenses 4 (RV1909)
  1. 1

    RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar á Dios, así vayáis creciendo.

  2. 2

    Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.

  3. 3

    Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

  4. 4

    Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

  5. 5

    No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios:

  6. 6

    Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.

  7. 7

    Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.

  8. 8

    Así que, el que menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el cual también nos dió su Espíritu Santo.

  9. 9

    Mas acerca de la caridad fraterna no habéis menester que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;

  10. 10

    Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Empero os rogamos, hermanos, que abundéis más;

  11. 11

    Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado;

  12. 12

    A fin de que andéis honestamente para con los extraños, y no necesitéis de nada.

  13. 13

    Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

  14. 14

    Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.

  15. 15

    Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron.

  16. 16

    Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:

  17. 17

    Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

  18. 18

    Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.

Consuelo para los que lloran

Los versículos 15-17 son el pasaje más conocido de la carta: el Señor desciende "con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios"; los muertos en Cristo resucitan primero, y luego los vivos son "arrebatados juntamente con ellos en las nubes". Responde a una pregunta pastoral, no especulativa.

Note el verbo que Pablo prefiere, "los que durmieron" (v.13-15): la muerte vuelta sueño justamente por la resurrección. No termina con doctrina sino con un uso: "consolaos los unos á los otros en estas palabras" (v.18).

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