RV1909
2 Corintios 3
Lee primero el capítulo completo. Usa los enlaces de abajo para seguir dentro del libro y hacia páginas editoriales relacionadas.
- 1
¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros?
- 2
Nuestras letras sois vosotros, escritas en nuestros corazones, sabidas y leídas de todos los hombres;
- 3
Siendo manifiesto que sois letra de Cristo administrada de nosotros, escrita no con tinta, mas con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.
- 4
Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios:
- 5
No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia es de Dios;
- 6
El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
- 7
Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés á causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer,
- 8
¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu?
- 9
Porque si el ministerio de condenación fué con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia.
- 10
Porque aun lo que fué glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparación de la excelente gloria.
- 11
Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más será en gloria lo que permanece.
- 12
Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza;
- 13
Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que había de ser abolido.
- 14
Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado.
- 15
Y aun hasta el día de hoy, cuando Moisés es leído, el velo está puesto sobre el corazón de ellos.
- 16
Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará.
- 17
Porque el Señor es el Espíritu; y donde hay el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
- 18
Por tanto, nosotros todos, mirando á cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza, como por el Espíritu del Señor.
- 1
Estamos começando novamente a nos recomendar? Ou será que precisamos, como alguns, de cartas de recomendação para vocês ou da parte de vocês?
- 2
Vocês são a nossa carta, escrita em nossos corações, conhecida e lida por todos os homens,
- 3
ficando evidente que vocês são uma carta de Cristo, ministrada por nós, escrita não com tinta, mas com o Espírito do Deus vivo; não em tábuas de pedra, mas em tábuas que são corações de carne.
- 4
Tal confiança temos por meio de Cristo para com Deus,
- 5
não que sejamos capazes, por nós mesmos, de considerar qualquer coisa como vinda de nós mesmos; mas a nossa capacidade vem de Deus,
- 6
o qual também nos capacitou como ministros de uma nova aliança, não da letra, mas do Espírito. Pois a letra mata, mas o Espírito dá vida.
- 7
Mas se o ministério da morte, escrito e gravado em pedras, veio com glória, de modo que os filhos de Israel não podiam olhar fixamente para o rosto de Moisés por causa da glória do seu rosto, a qual estava se desvanecendo,
- 8
não será o ministério do Espírito com muito mais glória?
- 9
Pois se o ministério da condenação tem glória, o ministério da justiça excede muito mais em glória.
- 10
Pois, com toda a certeza, aquilo que foi feito glorioso não foi feito glorioso neste aspecto, por causa da glória que o supera.
- 11
Pois se o que passa veio com glória, muito mais o que permanece está em glória.
- 12
Tendo, portanto, tal esperança, usamos de grande ousadia no falar,
- 13
e não como Moisés, que pôs um véu sobre o rosto para que os filhos de Israel não olhassem fixamente para o fim daquilo que estava se desvanecendo.
- 14
Mas as mentes deles foram endurecidas, pois até o dia de hoje, na leitura da antiga aliança, o mesmo véu permanece, porque em Cristo ele desaparece.
- 15
Mas até hoje, quando Moisés é lido, um véu está sobre o coração deles.
- 16
Mas sempre que alguém se volta para o Senhor, o véu é retirado.
- 17
Ora, o Senhor é o Espírito; e onde está o Espírito do Senhor, aí há liberdade.
- 18
Mas todos nós, com o rosto descoberto, contemplando a glória do Senhor como em um espelho, somos transformados na mesma imagem, de glória em glória, assim como da parte do Senhor, o Espírito.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/2-corintios/3/16-18
O usa el Generador de enlaces.