RV1909
Cantares 2
La primavera llega como estacion y como sentimiento. Ella se llama rosa de Saron y lirio de los valles; el responde que es lirio entre espinos. El punto culminante es su invitacion, "levantate... y vente," cuando termina el invierno y vuelven las tortolas. Atienda al estribillo que ancla el libro: ella conjura a las hijas de Jerusalen a no despertar el amor "hasta que quiera." Se repite casi igual mas adelante, una advertencia contra forzar lo que debe madurar a su tiempo.
- 1
YO soy la rosa de Sarón, y el lirio de los valles.
- 2
Como el lirio entre las espinas, así es mi amiga entre las doncellas.
- 3
Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los mancebos: bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fué dulce á mi paladar.
- 4
Llevóme á la cámara del vino, y su bandera sobre mí fué amor.
- 5
Sustentadme con frascos, corroboradme con manzanas; porque estoy enferma de amor.
- 6
Su izquierda esté debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace.
- 7
Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalem, por las gamas y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.
- 8
¡La voz de mi amado! He aquí él viene saltando sobre los montes, brincando sobre los collados.
- 9
Mi amado es semejante al gamo, ó al cabrito de los ciervos. Helo aquí, está tras nuestra pared, mirando por las ventanas, mostrándose por las rejas.
- 10
Mi amado habló, y me dijo: Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y vente.
- 11
Porque he aquí ha pasado el invierno, hase mudado, la lluvia se fué;
- 12
Hanse mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción es venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola;
- 13
La higuera ha echado sus higos, y las vides en cierne dieron olor: levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y vente.
- 14
Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.
- 15
Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan á perder las viñas; pues que nuestras viñas están en cierne.
- 16
Mi amado es mío, y yo suya; él apacienta entre lirios.
- 17
Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, tórnate, amado mío; sé semejante al gamo, ó al cabrito de los ciervos, sobre los montes de Bether.
El amado en la ventana
A mitad del capitulo la mirada se cierra sobre una imagen viva: el llega "saltando sobre los montes," y de pronto esta tras la pared, atisbando por la celosia. La distancia se vuelve cercania, una espera casi juguetona.
El curioso versiculo de cazar "las zorras pequenas que echan a perder las vinas" cae justo aqui, senal de que aun en tiempo de flor la relacion necesita cuidado frente a los pequenos estragos.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
No hay términos contextuales destacados para este capítulo todavía.
No hay referencias cruzadas destacadas para este capítulo todavía.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/cantares/2/16-18
O usa el Generador de enlaces.