RV1909
Hechos 9
El perseguidor se vuelve predicador. Saulo, aún "respirando amenazas y muerte", marcha a Damasco con órdenes de arresto y cae por tierra ante una luz y una voz: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?". Ciego por tres días, espera. Fíjese en el intermediario reticente, Ananías, que protesta antes de obedecer, y en el veredicto sobre Saulo: "instrumento escogido" a quien también se le mostrará "cuánto le es necesario padecer" (v.15-16). Luego el relato vuelve a Pedro y a dos milagros en Lida y Jope.
- 1
Y SAULO, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al príncipe de los sacerdotes,
- 2
Y demandó de él letras para Damasco á las sinagogas, para que si hallase algunos hombres ó mujeres de esta secta, los trajese presos á Jerusalem.
- 3
Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo;
- 4
Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
- 5
Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
- 6
El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que haga? Y el Señor le dice: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que te conviene hacer.
- 7
Y los hombres que iban con Saulo, se pararon atónitos, oyendo á la verdad la voz, mas no viendo á nadie.
- 8
Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía á nadie: así que, llevándole por la mano, metiéronle en Damasco;
- 9
Donde estuvo tres días sin ver, y no comió, ni bebió.
- 10
Había entonces un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor.
- 11
Y el Señor le dijo : Levántate, y ve á la calle que se llama la Derecha, y busca en casa de Judas á uno llamado Saulo, de Tarso: porque he aquí, él ora;
- 12
Y ha visto en visión un varón llamado Ananías, que entra y le pone la mano encima, para que reciba la vista.
- 13
Entonces Ananías respondió: Señor, he oído á muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho á tus santos en Jerusalem:
- 14
Y aun aquí tiene facultad de los príncipes de los sacerdotes de prender á todos los que invocan tu nombre.
- 15
Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel:
- 16
Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre.
- 17
Ananías entonces fué, y entró en la casa, y poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno de Espíritu Santo.
- 18
Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al punto la vista: y levantándose, fué bautizado.
- 19
Y como comió, fué confortado. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco.
- 20
Y luego en las sinagogas predicaba á Cristo, diciendo que éste era el Hijo de Dios.
- 21
Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalem á los que invocaban este nombre, y á eso vino acá, para llevarlos presos á los príncipes de los sacerdotes?
- 22
Empero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía á los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que éste es el Cristo.
- 23
Y como pasaron muchos días, los Judíos hicieron entre sí consejo de matarle;
- 24
Mas las asechanzas de ellos fueron entendidas de Saulo. Y ellos guardaban las puertas de día y de noche para matarle.
- 25
Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro en una espuerta.
- 26
Y como vino á Jerusalem, tentaba de juntarse con los discípulos; mas todos tenían miedo de él, no creyendo que era discípulo.
- 27
Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo á los apóstoles, y contóles cómo había visto al Señor en el camino, y que le había hablado, y cómo en Damasco había hablado confiadamente en el nombre de Jesús.
- 28
Y entraba y salía con ellos en Jerusalem;
- 29
Y hablaba confiadamente en el nombre del Señor: y disputaba con los Griegos; mas ellos procuraban matarle.
- 30
Lo cual, como los hermanos entendieron, le acompañaron hasta Cesarea, y le enviaron á Tarso.
- 31
Las iglesias entonces tenían paz por toda Judea y Galilea y Samaria, y eran edificadas, andando en el temor del Señor; y con consuelo del Espíritu Santo eran multiplicadas.
- 32
Y aconteció que Pedro, andándolos á todos, vino también á los santos que habitaban en Lydda.
- 33
Y halló allí á uno que se llamaba Eneas, que hacía ocho años que estaba en cama, que era paralítico.
- 34
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y hazte tu cama. Y luego se levantó.
- 35
Y viéronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los cuales se convirtieron al Señor.
- 36
Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía.
- 37
Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; á la cual, después de lavada, pusieron en una sala.
- 38
Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros.
- 39
Pedro entonces levantándose, fué con ellos: y llegado que hubo, le llevaron á la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.
- 40
Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró; y vuelto al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y viendo á Pedro, incorporóse.
- 41
Y él le dió la mano, y levantóla: entonces llamando á los santos y las viudas, la presentó viva.
- 42
Esto fué notorio por toda Joppe; y creyeron muchos en el Señor.
- 43
Y aconteció que se quedó muchos días en Joppe en casa de un cierto Simón, curtidor.
- 1
Mas Saulo, ainda respirando ameaças e morte contra os discípulos do Senhor, apresentou-se ao sumo sacerdote
- 2
e pediu-lhe cartas para as sinagogas de Damasco, para que, se encontrasse alguns que fossem do Caminho, quer homens quer mulheres, pudesse levá-los presos para Jerusalém.
- 3
Em sua viagem, quando se aproximava de Damasco, de repente uma luz do céu brilhou ao seu redor.
- 4
Ele caiu por terra e ouviu uma voz que lhe dizia: “Saulo, Saulo, por que você me persegue?”
- 5
Ele perguntou: “Quem és tu, Senhor?” O Senhor disse: “Eu sou Jesus, a quem você persegue.
- 6
Mas levante-se e entre na cidade, e lhe será dito o que você deve fazer.”
- 7
Os homens que viajavam com ele pararam emudecidos, ouvindo o som, mas não vendo ninguém.
- 8
Saulo levantou-se do chão e, abrindo os olhos, não via ninguém. Então, guiando-o pela mão, levaram-no para Damasco.
- 9
Ele ficou sem ver por três dias, e não comeu nem bebeu.
- 10
Havia em Damasco um certo discípulo chamado Ananias. O Senhor lhe disse em uma visão: “Ananias!” Ele respondeu: “Eis-me aqui, Senhor.”
- 11
O Senhor lhe disse: “Levante-se e vá à rua chamada Direita, e pergunte na casa de Judá por um homem chamado Saulo, de Tarso. Pois eis que ele está orando,
- 12
e em uma visão ele viu um homem chamado Ananias entrar e impor-lhe as mãos, para que recuperasse a visão.”
- 13
Mas Ananias respondeu: “Senhor, tenho ouvido de muitos a respeito desse homem, de quanto mal ele fez aos teus santos em Jerusalém.
- 14
E aqui ele tem autoridade dos principais sacerdotes para prender todos os que invocam o teu nome.”
- 15
Mas o Senhor lhe disse: “Vá, pois ele é para mim um vaso escolhido para levar o meu nome perante as nações e os reis, e os filhos de Israel.
- 16
Pois eu lhe mostrarei quantas coisas ele deve sofrer por causa do meu nome.”
- 17
Ananias partiu e entrou na casa. Impondo-lhe as mãos, disse: “Irmão Saulo, o Senhor, que lhe apareceu no caminho por onde você vinha, enviou-me para que você recupere a visão e seja cheio do Espírito Santo.”
- 18
Imediatamente caíram dos seus olhos algo como escamas, e ele recuperou a visão. Ele se levantou e foi batizado.
- 19
Ele tomou alimento e se fortaleceu. Saulo passou vários dias com os discípulos que estavam em Damasco.
- 20
Imediatamente, nas sinagogas, ele proclamava o Cristo, que ele é o Filho de Deus.
- 21
Todos os que o ouviam ficavam maravilhados e diziam: “Não é este o que em Jerusalém destruía os que invocavam esse nome? E ele não tinha vindo aqui com a intenção de levá-los presos aos principais sacerdotes?”
- 22
Mas Saulo se fortalecia cada vez mais, e confundia os judeus que viviam em Damasco, provando que este é o Cristo.
- 23
Quando se passaram muitos dias, os judeus conspiraram juntos para matá-lo,
- 24
mas o plano deles tornou-se conhecido de Saulo. Eles vigiavam os portões de dia e de noite para que pudessem matá-lo,
- 25
mas os seus discípulos o pegaram de noite e o desceram pelo muro, baixando-o em um cesto.
- 26
Quando Saulo chegou a Jerusalém, ele tentou juntar-se aos discípulos; mas todos tinham medo dele, não acreditando que fosse um discípulo.
- 27
Mas Barnabé o tomou consigo, levou-o aos apóstolos e lhes declarou como ele tinha visto o Senhor no caminho, e que este lhe havia falado, e como em Damasco ele havia pregado ousadamente em nome de Jesus.
- 28
Ele ficou com eles, entrando em Jerusalém,
- 29
pregando ousadamente em nome do Senhor Jesus. Ele falava e discutia com os helenistas, mas eles procuravam matá-lo.
- 30
Quando os irmãos souberam disso, levaram-no para Cesareia e o enviaram para Tarso.
- 31
Assim, as igrejas em toda a Judeia, Galileia e Samaria tinham paz e eram edificadas. Elas se multiplicavam, andando no temor do Senhor e no consolo do Espírito Santo.
- 32
Enquanto Pedro passava por todas aquelas regiões, ele desceu também aos santos que viviam em Lida.
- 33
Lá ele encontrou um certo homem chamado Eneias, que estava acamado havia oito anos, porque era paralítico.
- 34
Pedro lhe disse: “Eneias, Jesus Cristo o cura. Levante-se e arrume a sua cama!” Imediatamente ele se levantou.
- 35
Todos os que viviam em Lida e em Sarona o viram, e se converteram ao Senhor.
- 36
Havia em Jope uma certa discípula chamada Tabita, que traduzido significa Dorcas. Esta mulher era cheia de boas obras e atos de misericórdia que ela fazia.
- 37
Naqueles dias, ela ficou doente e morreu. Depois de lavá-la, eles a colocaram em um quarto no andar superior.
- 38
Como Lida era perto de Jope, os discípulos, ouvindo que Pedro estava lá, enviaram-lhe dois homens , implorando-lhe que não demorasse em ir até eles.
- 39
Pedro levantou-se e foi com eles. Quando ele chegou, levaram-no ao quarto no andar superior. Todas as viúvas ficaram ao redor dele chorando, e mostrando as túnicas e outras roupas que Dorcas havia feito enquanto estava com elas.
- 40
Pedro mandou que todos saíssem, ajoelhou-se e orou. Voltando-se para o corpo, disse: “Tabita, levante-se!” Ela abriu os olhos e, quando viu Pedro, sentou-se.
- 41
Ele lhe deu a mão e a levantou. Chamando os santos e as viúvas, ele a apresentou viva.
- 42
Isso se tornou conhecido em toda a Jope, e muitos creram no Senhor.
- 43
Ele ficou muitos dias em Jope com um curtidor chamado Simão.
Una conversión, dos mitades del libro
El cambio de Saulo es tan total que ni los creyentes de Damasco ni los discípulos de Jerusalén lo creen; Bernabé tiene que responder por él (v.27). El que guardó las ropas en la muerte de Esteban ahora predica el nombre que quiso borrar.
Las escenas finales —Eneas sanado, Tabita resucitada en Jope (v.32-43)— mantienen a Pedro en movimiento y terminan con él hospedado en casa de un curtidor junto al mar. Esa dirección prepara el capítulo 10, donde será hallado.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/hechos/9/16-18
O usa el Generador de enlaces.