RV1909

Jeremías 34

El escenario es sombrío y preciso: Nabucodonosor combate Jerusalén y solo Lachîs y Azeca resisten aún como ciudades fortificadas (v.7). Jeremías dice al rey Sedequías que será capturado y verá al rey de Babilonia cara a cara, mas morirá en paz y será debidamente llorado (v.4-5). Luego el capítulo gira hacia una promesa rota. Bajo el asedio el pueblo había pactado liberar a sus esclavos hebreos, y los volvió a tomar apenas cedió la presión. Dios trata ese giro como la prueba decisiva de su infidelidad.

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Jeremías 34 (RV1909)
  1. 1

    PALABRA que fué á Jeremías de Jehová, (cuando Nabucodonosor rey de Babilonia, y todo su ejército, y todos los reinos de la tierra del señorío de su mano, y todos los pueblos, peleaban contra Jerusalem, y contra todas sus ciudades,) diciendo:

  2. 2

    Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Ve, y habla á Sedechîas rey de Judá, y dile: Así ha dicho Jehová: He aquí entregaré yo esta ciudad en mano del rey de Babilonia, y la abrasaré con fuego:

  3. 3

    Y no escaparás tú de su mano, sino que de cierto serás preso, y en su mano serás entregado; y tus ojos verán los ojos del rey de Babilonia, y te hablará boca á boca, y en Babilonia entrarás.

  4. 4

    Con todo eso, oye palabra de Jehová, Sedechîas rey de Judá: Así ha dicho Jehová de ti: No morirás á cuchillo;

  5. 5

    En paz morirás, y conforme á las quemas de tus padres, los reyes primeros que fueron antes de ti, así quemarán por ti, y te endecharán, diciendo , ¡Ay, señor!; porque yo he hablado la palabra, dice Jehová.

  6. 6

    Y habló Jeremías profeta á Sedechîas rey de Judá todas estas palabras en Jerusalem.

  7. 7

    Y el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalem, y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado, contra Lachîs, y contra Azeca; porque de las ciudades fuertes de Judá éstas habían quedado.

  8. 8

    Palabra que fué á Jeremías de Jehová, después que Sedechîas hizo concierto con todo el pueblo en Jerusalem, para promulgarles libertad:

  9. 9

    Que cada uno dejase su siervo, y cada uno su sierva, hebreo y hebrea, libres; que ninguno usase de los Judíos su hermanos como de siervos.

  10. 10

    Y como oyeron todos los príncipes, y todo el pueblo que habían venido en el concierto de dejar cada uno su siervo y cada uno su sierva libres, que ninguno usase más de ellos como de siervos, obedecieron, y dejáronlos.

  11. 11

    Mas después se arrepintieron, é hicieron tornar los siervos y las siervas que habían dejado libres, y sujetáronlos por siervos y por siervas.

  12. 12

    Y fué palabra de Jehová á Jeremías, de parte de Jehová, diciendo:

  13. 13

    Así dice Jehová Dios de Israel: Yo hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de casa de siervos, diciendo:

  14. 14

    Al cabo de siete años dejaréis cada uno á su hermano hebreo que te fuere vendido; te servirá pues seis años, y lo enviarás libre de ti: mas vuestros padres no me oyeron, ni inclinaron su oído.

  15. 15

    Y vosotros os habíais hoy convertido, y hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad á su prójimo; y habíais hecho concierto en mi presencia, en la casa sobre la cual es invocado mi nombre:

  16. 16

    Pero os habéis vuelto y profanado mi nombre, y habéis tornado á tomar cada uno su siervo y cada uno su sierva, que habíais dejado libres á su voluntad; y los habéis sujetado á seros siervos y siervas.

  17. 17

    Por tanto, así ha dicho Jehová: Vosotros no me habéis oído en promulgar cada uno libertad á su hermano, y cada uno á su compañero: he aquí que yo os promulgo libertad, dice Jehová, á cuchillo y á pestilencia y á hambre; y os pondré en remoción á todos los reinos de la tierra.

  18. 18

    Y entregaré á los hombres que traspasaron mi pacto, que no han llevado á efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas:

  19. 19

    A los príncipes de Judá y á los príncipes de Jerusalem, á los eunucos y á los sacerdotes, y á todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro,

  20. 20

    Entregarélos en mano de sus enemigos y en mano de los que buscan su alma; y sus cuerpos muertos serán para comida de las aves del cielo, y de las bestias de la tierra.

  21. 21

    Y á Sedechîas rey de Judá, y á sus príncipes, entregaré en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan su alma, y en mano del ejército del rey de Babilonia, que se fueron de vosotros.

  22. 22

    He aquí, mandaré yo, dice Jehová, y harélos volver á esta ciudad, y pelearán contra ella, y la tomarán, y la abrasarán á fuego; y reduciré á soledad las ciudades de Judá, hasta no quedar morador.

Libertad por libertad: un pacto partido en dos

La liberación de los siervos se había sellado con el viejo rito de dividir un becerro en dos y pasar por en medio (v.18-19). Al esclavizar de nuevo a sus hermanos, el pueblo profanó ese juramento. Por eso Dios responde con amargo juego de palabras: ya que no proclamasteis libertad, 'yo os promulgo libertad, dice Jehová, á cuchillo y á pestilencia y á hambre' (v.17).

Conecta con la ley de soltar al siervo cada siete años (v.14), ignorada desde Egipto. El episodio muestra el juicio cayendo no solo por idolatría, sino por un acto concreto de traición social durante el asedio.

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