RV1909

Job 40

Dios se detiene a exigir respuesta, y Job da la primera: soy cosa vil, pongo mi mano sobre mi boca (v.4). Es silencio, no confesión. Por eso Dios vuelve a insistir desde el torbellino con un reto más agudo: ¿anularía Job su juicio para justificarse a sí mismo, y puede su brazo abatir al soberbio? Luego aparece behemot (v.15), una criatura enorme que come hierba, con huesos como tubos de bronce y una cola que se mueve como un cedro, "la primera de las obras de Dios". El argumento pasa del tribunal a un solo animal abrumador.

  1. 1

    ENTONCES respondió Jehová á Job desde la oscuridad, y dijo:

  2. 2

    Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame.

  3. 3

    ¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿me condenarás á mí, para justificarte á ti?

  4. 4

    ¿Tienes tú brazo como Dios? ¿y tronarás tú con voz como él?

  5. 5

    Atavíate ahora de majestad y de alteza: y vístete de honra y de hermosura.

  6. 6

    Esparce furores de tu ira: y mira á todo soberbio, y abátelo.

  7. 7

    Mira á todo soberbio, y humíllalo, y quebranta á los impíos en su asiento.

  8. 8

    Encúbrelos á todos en el polvo, venda sus rostros en la oscuridad;

  9. 9

    Y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra.

  10. 10

    He aquí ahora behemoth, al cual yo hice contigo; hierba come como buey.

  11. 11

    He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, y su fortaleza en el ombligo de su vientre.

  12. 12

    Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos.

  13. 13

    Sus huesos son fuertes como bronce, y sus miembros como barras de hierro.

  14. 14

    El es la cabeza de los caminos de Dios: el que lo hizo, puede hacer que su cuchillo á él se acerque.

  15. 15

    Ciertamente los montes producen hierba para él: y toda bestia del campo retoza allá.

  16. 16

    Echaráse debajo de las sombras, en lo oculto de las cañas, y de los lugares húmedos.

  17. 17

    Los árboles sombríos lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo cercan.

  18. 18

    He aquí que él tomará el río sin inmutarse: y confíase que el Jordán pasará por su boca.

  19. 19

    ¿Tomarálo alguno por sus ojos en armadijos, y horadará su nariz?

Si no puedes gobernar, ¿puedes juzgar?

Los versículos 9 al 14 ponen la verdadera prueba. Dios desafía a Job a ocupar el trono por un momento: derrama tu ira, humilla a todo soberbio, quebranta a los impíos. Si Job pudiera hacerlo, dice Dios, entonces su diestra podría salvarlo (v.14). El reto deja al descubierto cuánto gobierno moral daba por sentado la queja de Job.

Behemot responde al desafío en carne. Una criatura que no tiembla aunque el Jordán le suba a la boca, que nadie atrapa estando alerta, le muestra a Job una sola bestia que no puede dominar, mucho menos la justicia del cosmos que quería llevar a juicio.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/job/40/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto