RV1909
Salmos 104
Un himno a Dios como hacedor y sustentador de la creación, que avanza casi en el orden de Génesis 1: la luz como vestidura, los cielos extendidos, las aguas con su límite, las fuentes y los animales, el sol y la luna que marcan el tiempo. Cada criatura tiene su lugar y su sustento diario. Observa cómo el salmo lee la creación como una casa en marcha: los leones cazan de noche, el hombre trabaja de día, las naves y el leviatán comparten el mar.
- 1
BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; haste vestido de gloria y de magnificencia.
- 2
El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina;
- 3
Que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;
- 4
El que hace á sus ángeles espíritus, sus ministros al fuego flameante.
- 5
El fundó la tierra sobre sus basas; no será jamás removida.
- 6
Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
- 7
A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron;
- 8
Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
- 9
Pusísteles término, el cual no traspasarán; ni volverán á cubrir la tierra.
- 10
Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes.
- 11
Abrevan á todas las bestias del campo: quebrantan su sed los asnos montaraces.
- 12
Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; entre las ramas dan voces.
- 13
El que riega los montes desde sus aposentos: del fruto de sus obras se sacia la tierra.
- 14
El que hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre; sacando el pan de la tierra.
- 15
Y el vino que alegra el corazón del hombre, y el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
- 16
Llénanse de jugo los árboles de Jehová, los cedros del Líbano que él plantó.
- 17
Allí anidan las aves; en las hayas hace su casa la cigüeña.
- 18
Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
- 19
Hizo la luna para los tiempos: el sol conoce su ocaso.
- 20
Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
- 21
Los leoncillos braman á la presa, y para buscar de Dios su comida.
- 22
Sale el sol, recógense, y échanse en sus cuevas.
- 23
Sale el hombre á su hacienda, y á su labranza hasta la tarde.
- 24
¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.
- 25
Asimismo esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes.
- 26
Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
- 27
Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo.
- 28
Les das, recogen; abres tu mano, hártanse de bien.
- 29
Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo.
- 30
Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.
- 31
Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras;
- 32
El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
- 33
A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere.
- 34
Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.
- 35
Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.
- 1
Bendiga o SENHOR, ó minha alma. Ó SENHOR, meu Deus, tu és muito grande. Estás vestido de honra e majestade.
- 2
Ele se cobre de luz como de um manto. Ele estende os céus como uma cortina.
- 3
Ele põe as vigas dos seus aposentos nas águas. Ele faz das nuvens a sua carruagem. Ele anda sobre as asas do vento.
- 4
Ele faz dos seus mensageiros ventos, e dos seus servos, chamas de fogo.
- 5
Ele lançou os fundamentos da terra, para que jamais seja abalada.
- 6
Tu a cobriste com o abismo como com uma veste. As águas pararam acima das montanhas.
- 7
À tua repreensão, elas fugiram. À voz do teu trovão, elas se apressaram em fugir.
- 8
Os montes se ergueram, os vales afundaram, para o lugar que tu lhes designaste.
- 9
Tu estabeleceste um limite que elas não podem ultrapassar, para que não voltem a cobrir a terra.
- 10
Ele envia fontes para os vales. Elas correm entre os montes.
- 11
Elas dão de beber a todos os animais do campo. Os jumentos selvagens matam a sua sede.
- 12
As aves do céu aninham-se junto a elas. Elas cantam entre os ramos.
- 13
Ele rega os montes desde os seus aposentos. A terra se farta com o fruto das tuas obras.
- 14
Ele faz crescer a relva para o gado, e as plantas para o homem cultivar, para que produza alimento da terra:
- 15
o vinho que alegra o coração do homem, o azeite para fazer seu rosto brilhar, e o pão que fortalece o coração do homem.
- 16
As árvores do SENHOR são bem regadas, os cedros do Líbano, que ele plantou,
- 17
onde as aves fazem os seus ninhos. A cegonha faz a sua morada nos ciprestes.
- 18
As altas montanhas são para as cabras selvagens. As rochas são um refúgio para os arganazes.
- 19
Ele designou a lua para as estações. O sol sabe quando se pôr.
- 20
Tu trazes as trevas, e faz-se noite, na qual todos os animais da floresta rondam.
- 21
Os leõezinhos rugem atrás de sua presa, e buscam de Deus o seu alimento.
- 22
O sol nasce, e eles se retiram furtivamente, e se deitam em seus covis.
- 23
O homem sai para a sua obra, para o seu trabalho até a tarde.
- 24
SENHOR, quão numerosas são as tuas obras! Com sabedoria, tu fizeste todas elas. A terra está cheia das tuas riquezas.
- 25
Eis o mar, grande e vasto, no qual há inumeráveis seres vivos, animais tanto pequenos quanto grandes.
- 26
Ali navegam os navios, e o leviatã, que tu formaste para ali brincar.
- 27
Todos estes esperam em ti, para que lhes dês o seu alimento no tempo certo.
- 28
Tu lhes dás; eles o recolhem. Tu abres a tua mão; eles se fartam de bens.
- 29
Tu escondes o teu rosto; eles ficam perturbados. Tu retiras o fôlego deles; eles morrem e voltam ao pó.
- 30
Tu envias o teu Espírito e eles são criados. Tu renovas a face da terra.
- 31
Que a glória do SENHOR dure para sempre. Que o SENHOR se alegre em suas obras.
- 32
Ele olha para a terra, e ela treme. Ele toca nos montes, e eles fumegam.
- 33
Cantarei ao SENHOR enquanto eu viver. Cantarei louvores ao meu Deus enquanto eu existir.
- 34
Que a minha meditação lhe seja agradável. Eu me alegrarei no SENHOR.
- 35
Que os pecadores sejam consumidos da terra. Que os ímpios não existam mais. Bendiga o SENHOR, ó minha alma. Louvem o SENHOR!
El sustento en la mano abierta
Los vv. 27-30 son el motor del poema: toda criatura espera su comida a su tiempo, y cuando Dios esconde su rostro se turban, pierden el aliento y vuelven al polvo. La vida es prestada, aliento tras aliento.
El mismo Espíritu que quita el aliento renueva la faz de la tierra (v. 30): el mundo que sigue es un acto continuo de dar, no una máquina dejada andando sola.
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