RV1909
Salmos 51
La confesión por excelencia. El que habla no pide una pena más leve sino limpieza — borra, lava, purifícame con hisopo hasta quedar "más blanco que la nieve" — y reconoce que el pecado es contra Dios, "a ti solo" (v.4). Note el giro de ser lavado a ser rehecho: "crea en mí un corazón limpio" (v.10). El perdón no es la meta; lo son un espíritu renovado y una lengua que enseña (v.13).
- 1
Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
- 2
Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
- 3
Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.
- 4
A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.
- 5
He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
- 6
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
- 7
Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
- 8
Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.
- 9
Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
- 10
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
- 11
No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.
- 12
Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.
- 13
Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti.
- 14
Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia.
- 15
Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.
- 16
Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.
- 17
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
- 18
Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem.
- 19
Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.
- 1
Tem misericórdia de mim, ó Deus, segundo o teu amor leal. Segundo a multidão das tuas ternas misericórdias, apaga as minhas transgressões.
- 2
Lava-me completamente da minha iniquidade. Purifica-me do meu pecado.
- 3
Pois eu conheço as minhas transgressões. O meu pecado está sempre diante de mim.
- 4
Contra ti, e só contra ti, eu pequei, e fiz o que é mau aos teus olhos, para que sejas provado justo quando falas, e justificado quando julgas.
- 5
Eis que nasci em iniquidade. Em pecado minha mãe me concebeu.
- 6
Eis que desejas a verdade no íntimo. No lugar mais secreto me ensinas a sabedoria.
- 7
Purifica-me com hissopo, e ficarei limpo. Lava-me, e ficarei mais branco do que a neve.
- 8
Faze-me ouvir júbilo e alegria, para que os ossos que quebraste possam exultar.
- 9
Esconde o teu rosto dos meus pecados, e apaga todas as minhas iniquidades.
- 10
Cria em mim um coração puro, ó Deus. Renova dentro de mim um espírito reto.
- 11
Não me lances fora da tua presença, e não retires de mim o teu Santo Espírito.
- 12
Restitui-me a alegria da tua salvação. Sustenta-me com um espírito voluntário.
- 13
Então ensinarei aos transgressores os teus caminhos. Os pecadores se converterão a ti.
- 14
Livra-me da culpa de derramamento de sangue, ó Deus, o Deus da minha salvação. A minha língua cantará em alta voz a tua justiça.
- 15
Senhor, abre os meus lábios. A minha boca declarará o teu louvor.
- 16
Pois não te deleitas em sacrifício, do contrário eu o daria. Tu não tens prazer em holocausto.
- 17
Os sacrifícios de Deus são um espírito quebrantado. Ó Deus, tu não desprezarás um coração quebrantado e contrito.
- 18
Faze o bem a Sião, segundo a tua boa vontade. Edifica as muralhas de Jerusalém.
- 19
Então te deleitarás nos sacrifícios de justiça, nos holocaustos e nas ofertas totalmente queimadas. Então oferecerão novilhos sobre o teu altar.
Lo que Dios de veras quiere
Hacia el final el salmo relativiza el rito: "no quieres sacrificio... los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado" (v.16-17). El corazón contrito, no la víctima, es lo que Dios no desprecia.
Pero no abole el altar: v.18-19 pide a Dios edificar los muros de Jerusalén, y entonces le agradarán los sacrificios justos. Primero el quebranto interior, luego el culto restaurado.
Capas de contexto
Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.
Comparte un rango corto vía:
/es-419/rv1909/salmos/51/16-18
O usa el Generador de enlaces.