RV1909

Tito 3

Pablo amplía el marco del hogar a la ciudad: recuerda a los creyentes someterse a los gobernantes, no difamar a nadie y ser amables con todos. La razón es personal: 'también nosotros éramos en otro tiempo insensatos' y esclavos de la malicia (v.3), así que el desprecio al de fuera es hipocresía. El giro llega en el versículo 4, cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador. La salvación no se atribuye a nuestras obras justas, sino a la misericordia, por el lavamiento de la regeneración y el Espíritu Santo.

Lectura paralela
Español (LatAm) + Português (Portugal)
Tito 3 (RV1909)
  1. 1

    AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén prontos á toda buena obra.

  2. 2

    Que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

  3. 3

    Porque también éramos nosotros necios en otro tiempo, rebeldes, extraviados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros.

  4. 4

    Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

  5. 5

    No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;

  6. 6

    El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

  7. 7

    Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.

  8. 8

    Palabra fiel, y estas cosas quiero que afirmes, para que los que creen á Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles á los hombres.

  9. 9

    Mas las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y debates acerca de la ley, evita; porque son sin provecho y vanas.

  10. 10

    Rehusa hombre hereje, después de una y otra amonestación;

  11. 11

    Estando cierto que el tal es trastornado, y peca, siendo condenado de su propio juicio.

  12. 12

    Cuando enviare á ti á Artemas, ó á Tichîco, procura venir á mí, á Nicópolis: porque allí he determinado invernar.

  13. 13

    A Zenas doctor de la ley, y á Apolos, envía delante, procurando que nada les falte.

  14. 14

    Y aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos necesarios, para que no sean sin fruto.

  15. 15

    Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén. A Tito, el cual fué el primer obispo ordenado á la iglesia de los Cretenses, escrita de Nicópolis de Macedonia.

Últimas instrucciones, nombres propios

Tras el resumen del evangelio, Pablo se vuelve práctico: evita cuestiones necias y contiendas sobre la ley (v.9), y al hombre divisivo, tras una primera y segunda amonestación, recházalo (v.10).

La carta cierra con logística de viaje y personas reales —Artemas, Tíquico, Zenas el intérprete de la ley, Apolos— y el plan de invernar en Nicópolis (vv.12-13). El ruego final, que mantengan las buenas obras, hace eco del tema de toda la carta.

Capas de contexto

Déjalas cerradas por defecto y ábrelas solo cuando quieras más contexto.

Comparte un rango corto vía:

/es-419/rv1909/tito/3/16-18

O usa el Generador de enlaces.

Seguir leyendo en contexto